
El tribunal compuesto por nueve ciudadanos, encargados de emitir el veredicto sobre la causa penal contra el trabajador de seguridad de un local nocturno de Bolaños de Calatrava, ya ha recibido el objeto del veredicto y las instrucciones del magistrado. El juicio, celebrado en la Audiencia Provincial de Ciudad Real, busca determinar si existen elementos suficientes que prueben la responsabilidad penal del acusado por la muerte de un cliente tras un altercado, ocurrido en julio de 2022. Según informó Europa Press, el jurado, integrado por seis hombres y tres mujeres, se retiró este jueves para iniciar las deliberaciones, de las que dependerá el futuro judicial del procesado.
En esta causa, tanto la Fiscalía como la acusación particular solicitaron una pena de 14 años de prisión por un delito de homicidio. La defensa, en cambio, sostiene la inocencia del trabajador y exige su absolución. El suceso que originó el proceso se remonta a una noche de verano de 2022, cuando se registró una confrontación en un establecimiento de ocio nocturno de la localidad. Tal como publicó Europa Press, el acusado era el portero del local, mientras que la víctima era un cliente que, según diversas versiones presentadas durante el juicio, habría agredido al vigilante con un arma blanca.
Durante la vista oral, el Ministerio Fiscal sostuvo que el procesado golpeó a la víctima “en la cabeza con un detector de metales”, causándole una grave lesión craneoencefálica que desencadenó la muerte del cliente. El fiscal hizo hincapié en la existencia de contradicciones en las declaraciones previas del acusado y resaltó que el reconocimiento inicial de haber asestado el golpe constituye un elemento determinante para considerar probadas las imputaciones. Según reportó Europa Press, la acusación argumenta que los hechos encuadran como un delito de homicidio, por lo que reiteró la solicitud de una condena de 14 años de prisión.
En contraste, la defensa del portero alegó que no se probó fehacientemente que el golpe mortal se produjera con el detector de metales. El representante legal del acusado apeló a la legítima defensa, argumentando que el procesado actuó tras haber sido atacado con arma blanca por la víctima, lo que habría generado una situación de “miedo insuperable” que justificaría la reacción. La estrategia defensiva subraya la imposibilidad de asociación concluyente entre el objeto utilizado y la lesión que provocó el fallecimiento, y solicita que el jurado tenga en cuenta la perspectiva de defensa propia en el análisis de los hechos.
Europa Press detalló que el magistrado presidente entregó al jurado el objeto del veredicto y les expuso los pasos procedimentales que deben aplicar durante las deliberaciones. La decisión del jurado tendrá como única función decidir si consideran acreditadas o no las circunstancias que sustentan la acusación presentada contra el portero.
El desarrollo del proceso ha girado en torno a la reconstrucción de los hechos y al análisis de la reacción del procesado ante una supuesta agresión con arma blanca. Las partes coincidieron en que existió una confrontación previa, pero discrepan en la interpretación del uso de la fuerza por parte del acusado. El Ministerio Fiscal mantuvo la postura de que hubo un “uso excesivo” de la fuerza, superando el límite de la defensa legítima, mientras que la defensa insistió en que no se produjo tal desproporción.
Mientras los miembros del jurado evalúan la prueba y las argumentaciones finales, la expectativa se centra en si considerarán probada la comisión de un delito de homicidio o si prevalecerá la tesis de la defensa, según la cobertura de Europa Press. Este veredicto marcará el desenlace de un proceso judicial en el que la decisión de nueve personas determinará el destino legal del acusado.

