
Durante su intervención en el Club Siglo XXI, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, abordó las recientes diferencias que han surgido dentro del Gobierno de coalición, especialmente entre el PSOE y Sumar, a raíz de las medidas implementadas en materia de vivienda. Según detalló el medio, Puente subrayó la importancia de priorizar el compromiso común sobre las discrepancias internas, destacando que la solidez del Ejecutivo depende de mantener la lealtad y la solidaridad entre sus miembros.
Tal como informó la fuente, Puente reconoció que no siempre existe un consenso absoluto entre los integrantes del Gobierno. Resaltó que “hay ocasiones en las que uno no está todo de acuerdo con lo que una parte del Gobierno hace”. El ministro insistió en la necesidad de centrarse en los intereses compartidos, evitando magnificar las diferencias públicas entre aliados políticos. Para Puente, el funcionamiento eficaz de una coalición requiere tanto lealtad como solidaridad para alcanzar los objetivos comunes establecidos en la Agenda 2030, como la descarbonización o la promoción del transporte público.
El origen de las tensiones más recientes se encuentra en el real decreto ley sobre la vivienda, que plantea beneficios fiscales del 100% para los propietarios que decidan no incrementar la renta de sus inquilinos. Esta iniciativa ha generado desencuentros entre los socios de la coalición, especialmente con Sumar, que ha mostrado reservas respecto a la medida. A pesar de estos desencuentros, Puente reiteró que la visualización excesiva de las divergencias puede debilitar la cohesión gubernamental, según consignó el medio.
Durante la charla, el ministro también hizo referencia a otras experiencias políticas dentro de España. Alertó que la posibilidad de que una coalición PP-Vox se establezca a nivel nacional, replicando modelos ya presentes en gobiernos municipales, traería consigo políticas distintas a las propuestas por el actual Ejecutivo. Explicó que resguardar el proyecto colectivo es una responsabilidad compartida por cada miembro del Gobierno de coalición, según publicó el medio.
El coloquio también incluyó preguntas sobre asuntos ajenos a la política gubernamental. Se consultó a Puente por su opinión acerca de las denuncias de agresión sexual dirigidas contra el cantante Julio Iglesias, así como sobre las declaraciones de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid. El ministro criticó la coherencia del discurso de la dirigente del Partido Popular. De acuerdo con el medio, Puente expresó que “no hay por donde agarrarlo”, en alusión a la postura de Ayuso, y argumentó que el principio de presunción de inocencia, reclamado en el caso de Julio Iglesias, no se aplicó de igual modo en denuncias ocurridas dentro del PSOE, mencionando como ejemplo el caso de Paco Salazar, exasesor de Moncloa.
El medio citó otra intervención de Puente: “Yo no pretendo ser juez o doctor, no voy a sentenciar a nadie. Sentenciar implica condenar o absolver, por tanto, no condeno, porque todavía no tengo todos los elementos de juicio encima”. Con estas palabras, el ministro evitó emitir juicios definitivos sobre el caso, manteniendo que todas las organizaciones y entidades pueden verse expuestas a situaciones de este tipo.
Sobre la coyuntura social actual y los cambios en la percepción de las agresiones sexuales, Puente indicó que la sociedad ha avanzado, permitiendo que las mujeres denuncien con mayor libertad situaciones que antes permanecían ocultas. Explicó que antes estos comportamientos solían encubrirse, mientras que en la actualidad se produce una mayor visibilización del sufrimiento de las víctimas. Afirmó que “se terminó la impunidad”, manifestando que el contexto actual favorece que estas denuncias se conozcan y procesen públicamente.
A lo largo de su intervención, Puente reiteró la relevancia de la unidad interna en el Gobierno, la necesidad de actuar con responsabilidad y el compromiso con los objetivos compartidos, a pesar de las diferencias que surgen por decisiones políticas concretas. Según publicó el medio, el ministro insistió en que preservar el proyecto común es tarea de todos los integrantes del Ejecutivo.

