Sumar subraya que solo apoyará el envío de tropas a Ucrania si lo aprueba la ONU y Podemos reafirma su oposición

El grupo liderado por Yolanda Díaz condiciona cualquier despliegue militar español al respaldo previo de Naciones Unidas, mientras la formación de Ione Belarra advierte que el Ejecutivo necesitará buscar aliados conservadores para obtener apoyo parlamentario

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La advertencia de que los efectivos españoles podrían convertirse en "objetivos" para el gobierno ruso ocupó un lugar relevante en la intervención de Ione Belarra, secretaria general de Podemos, quien subrayó el riesgo potencial que supondría el despliegue militar en Ucrania sin garantías internacionales previas. Según lo publicado por el medio, el debate sobre la participación de España en una posible misión en territorio ucraniano se ha intensificado tras las últimas rondas de contactos en el Congreso, especialmente luego de la reunión de los países que conforman la llamada "Coalición de Voluntarios". En ese contexto, la noticia principal aborda la exigencia de Sumar de condicionar cualquier envío de tropas al mandato de Naciones Unidas, mientras que Podemos mantiene su rechazo total y señala que el Gobierno, liderado por Pedro Sánchez, deberá buscar apoyos en la derecha para conseguir respaldo parlamentario a la medida.

De acuerdo con la información reportada, Sumar y Podemos han mantenido posturas diferenciadas ante la posible intervención militar española. El grupo liderado por Yolanda Díaz, representado en la cámara por figuras como Gerardo Pisarello, sostiene que solo consideraría el despliegue de militares en Ucrania si la operación cuenta previamente con el respaldo explícito de la ONU. Pisarello expresó que Sumar apuesta por un armisticio y la búsqueda de la paz en Europa, rechazando la escalada militar, y añadió que cualquier decisión sobre el envío de soldados debe recibir además la validación de organismos internacionales como la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).

El medio detalló que durante una rueda de prensa en el Congreso, Ione Belarra recalcó que la posición de su formación política sigue siendo de oposición frontal al envío de tropas, y advirtió al Partido Socialista (PSOE) que tendrá que contar con los votos de bancadas conservadoras para lograr el aval del Congreso en caso de persistir con esa propuesta. Belarra afirmó que el Ejecutivo conoce de manera "nítida" la postura de Podemos y señaló que las recientes políticas del Gobierno, como la provisión de armamento a Ucrania, únicamente han contribuido a "elevar la escalada armamentística" en la región.

La secretaria general de Podemos remarcó que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no ha convocado aún a la formación morada para iniciar un proceso formal de diálogo acerca del posible despliegue militar, pese al anuncio que Sánchez realizó posteriormente a la cumbre de la Coalición de Voluntarios. Mientras tanto, los equipos de Sánchez y Alberto Núñez Feijóo han sostenido conversaciones para explorar la posibilidad de una reunión en la que se debata esta cuestión, según consignó el medio. Voceros del Partido Popular declararon que, llegada la oportunidad, plantearían la discusión de otros temas además del envío de tropas a Ucrania.

Entre los motivos aducidos por Podemos para mantener su postura destaca la advertencia sobre el riesgo directo que supondría la presencia española en el conflicto, con la afirmación de que las tropas nacionales podrían ser consideradas como "objetivos militares" por parte del gobierno de Vladimir Putin. Belarra expresó su deseo de que "los jóvenes españoles que forman parte de las Fuerzas Armadas" no participen de una guerra y reivindicó el perfil de España en la esfera internacional como país asociado al eslogan "no a la guerra", añadiendo: "lamentablemente hoy tenemos que volver a levantar esa bandera, a agitar muy fuerte esa pancarta porque el pacifismo es la única vía posible para construir un mundo en paz".

Sumar, por su parte, insiste en que su única condición para apoyar cualquier despliegue sería actuar como "cascos azules" bajo la supervisión de Naciones Unidas. De acuerdo con la información recogida por el medio, tanto Pisarello como otros portavoces del grupo señalan la necesidad de que la acción militar española esté validada por instancias multilaterales, subrayando la importancia de evitar una escalada bélica.

Alberto Ibáñez, diputado de Compromís integrado en Sumar, afirmó que cualquier envío de militares a Ucrania requiere una votación en el Congreso y el respaldo de la ONU, extendiendo esa premisa a misiones en otras regiones como Palestina. Añadió que tomar decisiones fuera del cauce parlamentario resulta inaceptable para su formación.

En la misma línea, Àgueda Micó, diputada de Compromís en el Grupo Mixto, declaró que solo respaldará el despliegue de contingentes españoles si la acción se realiza bajo el amparo de la ONU. Micó remarcó que el marco multilateral posibilita que estas operaciones se ajusten al derecho internacional, y manifestó su negativa a contribuir con su voto para apoyar posiciones consideradas como unilaterales por parte de algunos estados europeos, en referencia a la Coalición de Voluntarios impulsada por varios gobiernos dentro de la UE. Según explicó Micó, autorizar despliegues militares sin el visto bueno de Naciones Unidas implicaría profundizar tendencias como las que atribuye a la administración de Donald Trump.

Ante este escenario, la posición de los diferentes grupos revela la complejidad del consenso parlamentario respecto a la política exterior española en el conflicto de Ucrania, así como el protagonismo que reclaman tanto Sumar como Podemos en la toma de decisiones sobre seguridad y defensa. El medio precisa que, en ausencia de acuerdo entre las fuerzas que sustentan al Ejecutivo, el PSOE se vería obligado a negociar con partidos de la oposición para alcanzar una mayoría suficiente favorable a una posible intervención militar en el marco del conflicto ruso-ucraniano.