Madrid, 8 ene (EFE).- Cuando se cumplen cinco años de la borrasca Filomena en España, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha asegurado este jueves sobre dicho episodio que fue algo "absolutamente extraordinario" por la magnitud de las nevadas, extensión geográfica, intensidad e impacto, al tiempo que ha tildado de "muy bajo" el riesgo de que se repita algo similar.
Así lo ha asegurado a EFE Rubén del Campo, portavoz de la Aemet, tras recordar que Filomena dejó acumulaciones de nieve superiores a los 40 centímetros e incluso 50 en numerosos puntos, incluidos lugares donde no es habitual registrar cantidades semejantes.
"Nevó y cuajó en amplias zonas del centro y del este de la península, también en áreas de la mitad norte”, recuerda. En el caso de Madrid capital, hacía medio siglo que no se producía una nevada de una magnitud comparable, lo que da una idea del carácter excepcional del temporal.
Pese a que se trató de un episodio meteorológico extremo, los modelos de predicción del tiempo fueron capaces de anticipar la nevada con varios días de antelación. "Los meteorólogos veíamos con cierto escepticismo lo que indicaban los modelos, pero finalmente se cumplió", según del Campo.
Ha explicado que cuando se trata de fenómenos extremos no siempre es conveniente ofrecer pronósticos deterministas del tipo va a nevar, sino que es preferible informar de probabilidades, por ejemplo, existe un porcentaje determinado de opciones de que se produzcan nevadas.
En el caso de Filomena, las probabilidades de una nevada copiosa eran muy altas y permitieron activar avisos de nivel rojo por nieve en zonas como el centro de la península, donde no existían precedentes de alertas de ese nivel por este motivo.
Estas navidades el recuerdo de Filomena ha vuelto a estar presente después de que muchas localidades españolas hayan vivido unas fiestas marcadas por las nevadas.
En redes sociales circularon mensajes en días previos que alertaban de la posible llegada de una nueva Filomena, pese a que era "muy bajo" el riesgo real de repetirse un episodio similar, según del Campo.
Algunos modelos o determinados escenarios dentro de ellos, contemplaban esa posibilidad, pero se estaba haciendo una interpretación determinista, explica del Campo.
Conforme se fue acortando el plazo de previsión, se confirmó que lo más probable era que se produjeran nevadas moderadas, como finalmente ocurrió.
De hecho, la probabilidad de que España vuelva a vivir un episodio como Filomena es "muy baja", ha reiterado Rubén del Campo.
Tras el temporal de 2021 se estimó que un episodio similar podría producirse, de media, una vez cada 70 años, aunque se trata de un cálculo orientativo.
A ello habría de añadirse el factor del cambio climático, que "no impide que se den temperaturas lo suficientemente bajas como para que nieve", pero sí podría influir en que las borrascas que aportan precipitaciones lleguen con mayor carga de humedad, ha explicado el portavoz de Aemet.
Para que se produzca una gran nevada en el interior peninsular deben coincidir varios ingredientes.
El primero es la presencia previa de una masa de aire muy frío sobre la península estancada durante varios días, provocando heladas generalizadas y temperaturas muy bajas.
El segundo elemento es la llegada de una borrasca atlántica que aporte inestabilidad atmosférica. Y el tercero, una inyección de aire muy húmedo asociada a esa borrasca, que garantice precipitaciones abundantes.
Cuando estos factores coinciden, las precipitaciones caen en forma de nieve debido a las bajas temperaturas, dando lugar a nevadas intensas y persistentes. EFE
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