Shanghái (China), 8 ene (EFECOM).- El Ministerio chino de Comercio confirmó hoy que investiga el acuerdo por el cual el gigante tecnológico estadounidense Meta adquirió la plataforma china de inteligencia artificial (IA) Manus por 2.000 millones de dólares ante posibles infracciones del control a la exportación de tecnologías.
Comercio "evaluará e investigará" el encaje de esta operación en el marco legal que rige los controles a la venta al extranjero de tecnología y a la inversión hacia el exterior, indicó en rueda de prensa el portavoz de la cartera, He Yadong, citado por la prensa local.
El portavoz aseguró que Pekín "apoya sistemáticamente las operaciones transfronterizas y la cooperación tecnológica internacional de las empresas", pero siempre y cuando estas se lleven a cabo "con arreglo a las leyes y normativas".
"Las empresas que lleven a cabo inversiones en el exterior, exporten tecnología, transfieran datos o acuerden fusiones y adquisiciones transfronterizas deben cumplir con las leyes chinas y seguir los procedimientos legales", agregó He.
El diario británico Financial Times (FT) avanzó ayer la apertura de pesquisas por parte de las autoridades chinas acerca de esta operación en el marco de la mudanza de Manus a Singapur y su posterior venta al grupo que controla plataformas como Facebook, Instagram o WhatsApp.
Ese cambio de sede se produjo tras una ronda de financiación liderada por la estadounidense Benchmark, lo cual la puso en el punto de mira del Departamento del Tesoro estadounidense ante las restricciones para las firmas de su país a invertir en la IA china.
"La salida paulatina de Manus de China vino indudablemente impulsada por las restricciones estadounidenses a la inversión", explicó en redes Cui Fan, profesor de la pequinesa Universidad de Negocios Internacionales y Economía, quien apuntó que las pesquisas deberían centrarse en si los programadores de Manus desarrollaron tecnologías controladas mientras todavía se encontraban en China.
"Pensar que romper lazos con China puede servir para saltarse los marcos reguladores tanto de China como de EE.UU. es simplista", agregó.
En los últimos años, varias empresas chinas en busca de expansión global -por ejemplo, Shein- han apostado por llevarse su sede a Singapur para tratar de reducir los riesgos geopolíticos de seguir operando desde el gigante asiático, algo que también ha atraído el escrutinio de Pekín, que teme que se convierta en una forma de escapar de la supervisión de sus organismos reguladores.
El acuerdo, anunciado a finales de diciembre, representó un caso poco habitual en el que una firma estadounidense adquiere una tecnológica china pese a la guerra comercial que libran ambas potencias desde 2018.
China empleó investigaciones similares a la hoy anunciada para frustrar la venta forzada de TikTok durante el primer mandato de Donald Trump en Estados Unidos (2017-2021), aunque la información apunta que Pekín no considera al asistente de IA de Manus como una "tecnología vital", lo cual reduciría la necesidad de intervenir en este caso.
Tras la explosión de DeepSeek, Manus fue una de las plataformas chinas del sector que más atención atrajeron tras lanzar en marzo del año pasado una versión preliminar -accesible solo por invitación- de su asistente, presentado como un agente de IA de uso general, capaz de acometer tareas con menos órdenes que otros 'chatbots'. EFECOM


