
El despliegue de camiones y vehículos todoterreno ya se encuentra en marcha en el municipio de Lorca, dado que el Programa de Liderazgo Táctico (TLP), dependiente de la Base Aérea de Albacete, ha iniciado los preparativos para el itinerario del curso de vuelo FC 2026-1. Según informaron fuentes municipales través de una nota de prensa recogida por distintos medios, las actividades incluyen misiones que utilizarán radares de defensa aérea, lo que implica la concentración de recursos materiales y humanos en la zona. Estas acciones resultarán en la ejecución autorizada de vuelos supersónicos y la posibilidad de que la población perciba fuertes ruidos, conocidos como estampidos sónicos, durante el periodo comprendido entre el 26 de enero y el 5 de febrero, en horario de 15:30 a 17:30 horas, excluyendo sábados y domingos.
De acuerdo con la información aportada por el Ejército del Aire y del Espacio, los vuelos supersónicos que sobrevolarán Lorca podrán generar sonidos explosivos causados por el cruce de la barrera del sonido por las aeronaves militares implicadas. Según detalló el medio en base a fuentes militares, se han implementado diversas medidas para reducir el impacto acústico sobre los habitantes, pero aún así no se descarta que los estampidos resulten audibles en superficie durante las maniobras. Estas limitaciones se suman a las ya existentes en este tipo de ejercicios para mitigar molestias a la población.
Tal como publicó la fuente facilitada, la ejecución de dichas misiones está autorizada únicamente durante los días laborales y dentro de un intervalo horario preciso, limitando el periodo en que la población puede verse afectada por los citados estampidos sónicos. El motivo del desarrollo de estas operaciones responde al itinerario formativo del curso aéreo FC 2026-1 promovido por el TLP, programa que organiza maniobras regularmente con la participación de diferentes unidades y medios correspondientes a la defensa aérea.
Las autoridades municipales informaron, según reportó la fuente, que los propietarios de los terrenos afectados han sido debidamente notificados y han autorizado el acceso y uso de sus fincas por el tiempo necesario para realizar las operaciones. Asimismo, las delegaciones de Defensa y del Gobierno de la Región de Murcia también han sido informadas con antelación sobre el despliegue y las condiciones en las que se realizarán estos ejercicios.
El medio consignó que se ha dado especial relevancia al cumplimiento de las normativas medioambientales vigentes, tanto por parte del Programa de Liderazgo Táctico como de las unidades desplegadas. Desde el TLP se reiteró el compromiso con el mantenimiento de la zona en óptimas condiciones durante y después de la realización de las maniobras. Estas acciones buscan asegurar que las actividades militares no generen un deterioro en el entorno ni produzcan alteraciones duraderas para los vecinos y el ecosistema local.
El Ejército del Aire y del Espacio ha transmitido que la finalidad de estas maniobras y la utilización de vuelos a velocidades superiores a la del sonido forma parte de los entrenamientos tácticos necesarios para la preparación de las unidades aéreas, asegurando la operatividad y la capacitación de los pilotos y operadores bajo condiciones controladas que simulan situaciones reales de defensa. Los estampidos sónicos son un efecto inevitable cuando se producen estos vuelos, motivo por el cual se ha intentado minimizar su frecuencia y duración.
Diferentes medios han reiterado que el conjunto de estas maniobras corresponde a un programa previamente planificado, informado y autorizado por las administraciones pertinentes, recalcando el carácter excepcional de los vuelos supersónicos sobre espacios habitados. Precisamente por este motivo, las autoridades han establecido franjas horarias restringidas para la ejecución de estos ejercicios y han adoptado medidas de divulgación y notificación para reducir la inquietud ciudadana.
El Programa de Liderazgo Táctico, con base en Albacete, asumirá la supervisión directa del desarrollo de las maniobras en Lorca. Esta supervisión implica el seguimiento de las operaciones en el terreno y el registro de incidencias, además de velar por el respeto a los protocolos de seguridad y a la legislación que regula el uso del espacio aéreo. Las actividades desarrolladas durante este periodo supervisan tanto los vuelos como los desplazamientos logísticos y la presencia de material militar en la zona.
A lo largo de toda la actividad, se mantendrá la información a disposición de las autoridades locales y de los organismos gubernamentales que, según reportó la fuente, cuentan ya con los detalles del plan de maniobras y los canales para reportar incidencias o molestias asociadas a los ejercicios. Con ello, las autoridades buscan compatibilizar las necesidades de adiestramiento militar con la protección del entorno y el bienestar de la comunidad vecina a la zona de operaciones.


