La policía destinada en India que denunció a su superior por agresión sexual lo ratifica

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Madrid, 14 may (EFE).- La subinspectora de Policía destinada en la Embajada de España en la India que denunció haber sido víctima de acoso, lesiones y de agresión sexual por parte de su superior, el comisario Emilio de la Calle, ha ratificado este miércoles la querella que interpuso contra él ante el juez de la Audiencia Nacional que investiga estos hechos.

La querella es por presuntos delitos de acoso sexual y laboral, lesiones, amenazas, contra la intimidad y agresión sexual -esto último por haberle dado un beso en los labios sin su consentimiento-, desde que entró a trabajar en la embajada como personal de apoyo operativo, en julio de 2024, hasta que hace unos meses denunció los hechos por vía interna en la Policía.

Previamente a su comparecencia ante el titular del Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional, Francisco de Jorge, la denunciante ha sido examinada por el médico forense, y en julio está previsto que comparezcan los peritos que determinaron las secuelas que padece, han informado a EFE fuentes jurídicas.

En su declaración, la subinspectora ha ratificado la querella en la que el juez se basó, el pasado 22 de abril, para dictar un auto en el en el que prohíbe al comisario, que ya no se encuentra en la embajada, comunicarse con la querellante "ni directamente ni por mediación de otros" por ningún motivo, si bien rechazó imponerle una orden de alejamiento, como pedía la Fiscalía y los abogados de la policía.

El juez adoptó esta decisión al día siguiente de que el comisario, que ejerció de consejero de Interior de la Embajada y está suspendido, compareciera ante él como imputado y se acogiese a su derecho a no declarar.

Según la querella, el comisario le profirió insultos "de manera sistemática y sostenida en el tiempo, tratándola a gritos de 'cutre', 'retrasada mental', 'imbécil', etc.; poniendo en duda su valía profesional con insinuaciones relacionadas con su condición de mujer y su atractivo físico; con referencias a su vida privada y alusiones sexuales".

Según el juez, "el carácter sostenido en el tiempo y el uso sistemático de la humillación, como forma de ejercer el mando, puede ser constitutivo de delito continuado contra la integridad moral" presuntamente cometido en el ejercicio de su cargo.

Además, según los audios grabados por la subinspectora a los que aludió el De Jorge en su auto, ésta habría sufrido incluso amenazas de agresión física ('te doy una hostia que te reviento' o te dejo 'como un trozo de carne'), "maltrato físico" y verbal "hasta hacer llorar" a la víctima "persistiendo en la humillación sin la más mínima consideración hacia la persona que ha roto a llorar".

De Jorge también apunta a un posible delito de lesiones en atención a la violencia psíquica continuada que habría sufrido la víctima, que ha denunciado asimismo haber recibido un beso en la comisura de los labios sin su consentimiento, lo que -advierte el juez- podría constituir un delito de agresión sexual en la modalidad menos grave. EFE