Madrid, 14 may (EFE).- El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 va a abrir una investigación para determinar si se han cometido irregularidades en la venta de entradas por internet para los conciertos de Bad Bunny previstos en Barcelona y Madrid en 2026.
Según informa el departamento que dirige Pablo Bustinduy, Consumo investigará a una gran empresa gestora de tickets por presuntas irregularidades en el proceso de venta 'online' de entradas para los conciertos en España de "un conocido artista internacional", que no ha precisado.
No obstante, Consumo ha admitido que la investigación la iniciará tras haber recibido denuncias de asociaciones de consumidores, que alertan del cobro de recargos ilícitos durante el proceso de compra por internet, y que se refieren a conceptos aplicados "sin la debida transparencia, información previa suficiente o justificación adecuada".
Hace tres días, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) denunció a Ticketmaster ante la Subdirección General de Inspección y Procedimiento Sancionador del Ministerio por el cobro que considera ‘irregular y abusivo’ de las entradas en estos conciertos de los doce conciertos del cantante puertorriqueño previstos en Madrid y Barcelona en mayo y junio del 2026.
Esta denuncia de la OCU se suma a otra de la organización en 2024 por repercutir al usuario, y no al vendedor, los gastos de gestión en el precio final; unos gastos que suelen estar ocultos, según denuncian, hasta casi el mismo momento de pago.
Por ello, Consumo ya había abierto un expediente informativo a varias empresas que se dedican a la venta de entradas.
Ahora el Ministerio incorpora esta investigación a ese expediente con el fin de conocer si los cargos adicionales que se imponen en el proceso de contratación a distancia de entradas son conformes a las exigencias legales, señala en su comunicado.
En julio del pasado año, el Ministerio ya publicó una nota informativa para advertir a estas empresas sobre los requisitos que debían cumplir en la aplicación de recargos y otros gastos de gestión en la venta por internet de entradas y de la necesidad de evitar prácticas abusivas.
Hace unos días, Sumar, formación a la que pertenece el minsitro Bustinduy, compartió en sus canales sociales un mensaje en el que alertaba: "Si hoy has intentado comprar entradas de Bad Bunny, sabrás lo que es sufrir una web colgada. Pero peor es llegar al final y que el precio no sea el que ponía al principio".
Y anunciaba: "Consumo quiere incluir los gastos de gestión en el precio final y evitar sorpresas (ni para Bad Bunny, ni para el cine de tu barrio)".
Bustinduy ha anunciado esta misma semana algunas propuestas que se podrían incluir en la ley de Servicios de Atención a la Clientela para proteger los derechos de los consumidores en el entorno digital y en concreto en la venta de entradas. EFE
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