
El Consejo de Ministros ha aprobado en la reunión ordinaria de este martes una serie de acuerdos para contribuir de forma voluntaria con más de 16 millones de euros al Fondo Conjunto para los Objetivos de Desarrollo Sostenible (FCODS), a Multilateral Organisation Performance Assessment Network (MOPAN), al Special Purpose Trust Fund (SPTF) y al Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU Hábitat).
En concreto, se destinarán 16.933.000 euros a las organizaciones anteriormente mencionadas distribuidos en 14.000.000 euros al FCODS, la misma cantidad también para 2026, un mecanismo multidonante y multiagencial para el desarrollo, creado en 2014 por las Naciones Unidas cuyo objetivo es unir a agencias de la ONU, gobiernos nacionales, mundo académico, sociedad civil y empresas para apoyar actividades de desarrollo sostenible.
Por otro lado, otros 283.000 euros irán destinados como contribución voluntaria a MOPAN, una red de países miembros de organizaciones multilaterales para el desarrollo, que comparten el interés común en evaluar la eficacia de las organizaciones multilaterales que financian.
Concretamente, tiene como misión reforzar la contribución de estas organizaciones a los resultados de desarrollo sostenibles y humanitario, a través de la generación, análisis y presentación de información relevante sobre la eficacia organizativa y de promoción del desarrollo de las organizaciones multilaterales.
Para SPTF, el Consejo de Ministros ha decidido aprobar una partida de 2.400.000 euros para el ejercicio de 2025 y 2.800.000 para 2026. El SPTF es el vehículo de financiación fundamental del sistema de Coordinadores Residentes de Naciones Unidas. Sus fondos no pueden destinarse a programas concretos, pero resulta clave para el funcionamiento del Sistema de Desarrollo de Naciones Unidas.
Asimismo, 250.000 euros serán invertidos en ONU Habitat, que es el organismo de las Naciones Unidas que tiene como fin promover la urbanización sostenible como motor de desarrollo y la paz para mejorar las condiciones de vida de todas las personas. Esta contribución permitiría a España canalizar sus esfuerzos para fomentar el desarrollo urbanístico a través de instituciones multilaterales.


