La incertidumbre planea sobre Sargadelos tras anunciar el administrador su cierre

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Lugo, 2 abr (EFE).- La incertidumbre planea sobre Sargadelos tras el paso dado por el administrador único, Segismundo García, que ha comunicado por carta a la Inspección de Trabajo la decisión de cerrar la planta de producción de Cervo (Lugo) desde este miércoles ante la inviabilidad de resolver a tiempo los 36 incumplimientos denunciados.

Este anuncio, que han dado a conocer los sindicatos, lo motiva la dirección "ante la dificultad de respetar y acometer la ingente normativa vigente". "Dado que, según dicen, nuestra salud corre peligro, nos parece obligado no demorar el cierre para evitar multas, sinsabores y dar satisfacción cumplida a esa solícita inspección", se indica en la misiva.

García recuerda que las instalaciones están declaradas Bien de Interés Cultural, por lo que "otros sayones" deben visar y autorizar "cualquier tipo de obra o reforma" como la ordenada, un trámite que "se demora entre seis meses y un año, con suerte", plazo que para el responsable es "imposible de cumplir", y de ahí, asegura, la drástica decisión.

Al final, se disculpa porque los resultados "acompañaban", pero "también merecemos un descanso, sobre todo de sus innumerables normativas, ocurrencias y fatuo envaramiento". Ya con sarcasmo, hace una última petición: "Les sugeriríamos que aprovechen estas instalaciones para acometer un Centro de Interpretación de la Cerámica, iniciativa muy valorada por la clase ilustrada e inocua para la salud".

La enfermedad sufrida por una trabajadora, que desarrolló silicosis, motivó la actuación citada del organismo de control.

El Ministerio de Trabajo ha indicado a los medios que los inspectores han sancionado con 5.000 euros por no adoptar medidas de protección individual y colectiva que amparen a los trabajadores ante el riesgo de exposición a sílice cristalina, dado que su respiración continuada puede provocar patologías.

La autoridad laboral requería la realización en tres meses de un estudio sobre el método de aspiración usado.

En este complicado escenario, la Consellería de Empleo confía en que con el esfuerzo de todas las partes se encuentren vías que permitan la continuidad, garantizando el mantenimiento de los puestos de trabajo (200 entre las fábricas de Cervo y O Castro, en la coruñesa localidad de Sada), el cumplimiento de la legislación vigente y la conservación y promoción del patrimonio cultural.

En un comunicado, este departamento autonómico ha puntualizado que ninguna de las medidas pedidas abocan al fin de actividad y se ofrece colaboración.

El PSdeG ha reclamado en una nota protección para el empleo y el legado cultural, el BNG ha exigido al presidente gallego, Alfonso Rueda, que pare el cierre, CC.OO. ha exigido al Gobierno autonómico que intervenga, y lo mismo UGT, central que ha dejado caer que igual se trata de una "bravuconada", mientras que la CIG ha condenado en otro comunicado el proceder del dueño.

El hipotético cierre de Sargadelos, en el municipio de Cervo, tendría implicaciones más allá del aspecto puramente empresarial, por lo que representa esta emblemática firma en la propia historia de Galicia; de hecho la propia fábrica mariñana ha sido declarada Bien de Interés Cultural y es un lugar que visitan cada año cientos de personas.

Se trata de una empresa emblemática, fundada por Isaac Díaz Pardo y Luis Seoane -aunque su origen se remonta al siglo XIX-, y la cerámica que se produce en su fábrica de Sargadelos es una seña de identidad de Galicia, que goza de reconocimiento internacional tanto por su diseño como por su calidad.

Desde 1988 está abierto un museo donde los visitantes pueden conocer el material recuperado de las antiguas fábricas del siglo XIX, así como las diferentes etapas por las que ha ido pasando la producción de piezas de cerámica de Sargadelos, una marca que se vende en numerosas tiendas por toda España. EFE

del/am/jla