León, 19 mar (EFE).- El Tribunal Supremo ha ratificado la condena a 18 años de cárcel para Jorge Cervantes, autor del asesinato del joven natural de Colindres (Cantabria) Mario Fuentes, ocurrido en mayo de 2021 en la capital leonesa, donde la víctima residía debido a sus estudios en la Universidad de León.
En una sentencia a la que ha tenido acceso la Agencia EFE, la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo desestima las nueve alegaciones del recurso de casación presentado por la defensa del acusado contra la sentencia de la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJyL).
Además, le impone el pago de las costas, al tiempo que confirma la obligación de indemnizar con 210.000 euros a los familiares, 178.010 euros a los padres, y 32.120 euros al hermano.
Así, el Supremo ha ratificado los hechos que declaró probados el jurado popular en el juicio celebrado en la Audiencia Provincial de León en febrero de 2024, confirmada posteriormente por el TSJCyL, por los que Jorge Cervantes asesinó de una puñalada al joven universitario, cuando se encontraba realizando un botellón en el barrio leonés de La Palomera el 16 de mayo de 2021.
La sentencia fijó una pena de 18 años de prisión, inferior a los 22 años reclamados por el fiscal y la acusación particular, e impuso una indemnización de más de 210.000 euros a la familia, penas que han sido ahora confirmadas en su totalidad.
La sentencia considera probado que Jorge Cervantes participó en una reyerta y usó un arma blanca que portaba contra la víctima, quien trató de huir para no ser agredido.
La Audiencia considera que esta agresión se realizó con ánimo de acabar con la vida de la víctima, que fue súbita y sorpresiva y Mario no tuvo posibilidad de defenderse.
Como consecuencia de la puñalada, la víctima sufrió una herida penetrante en hemitórax derecho que además le fracturó la segunda costilla derecha, entre otras lesiones, que le causaron la muerte el mismo día de la agresión; los facultativos que le atendieron consideraron la agresión mortal de necesidad.
Por otra parte, la sentencia considera probado que el agresor, tras asestar el navajazo, salió corriendo y junto con algunos de sus amigos abandonó el lugar en un vehículo, del que se bajó en las proximidades de Navatejera.
Allí fue recogido por otro amigo -al que previamente había llamado-, que lo llevó hasta su vivienda de Calle Matanzas, en la que se ocultó hasta que la Policía dio con él.
El jurado, en su veredicto, ya consideró probado que el acusado asestó un navajazo a Mario con ánimo de matar y que además lo hizo cuando huía del lugar de la pelea sin que tuviera ninguna posibilidad de defenderse.
Jorge Cervantes sostuvo que fue previamente agredido por la víctima y que perdió la cabeza, lo que le llevó a sacar una navaja que llevaba "por casualidad" y utilizarla "únicamente con ánimo de defensa", una versión que también se presentó para el recurso de casación ante el Tribunal Supremo y que ha sido de nuevo rechazada.
A este respecto, los amigos que acompañaban a la víctima cuando sucedieron los hechos coincidieron en destacar en el juicio que el agresor y el grupo que le acompañaba llegaron en actitud chulesca y prepotente al lugar en el que se encontraban y empezaron a agredirles. EFE
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