Málaga, 17 mar (EFE).- La cineasta valenciana Avelina Prat demostró con su primera película, 'Vasil', que le mueven y remueven las historias sobre conocer al desconocido. Esta curiosidad impulsa su nuevo trabajo, 'Una quinta portuguesa', repleta de personajes misteriosos como los de Manolo Solo y María de Medeiros, sus protagonistas.
En el Festival de Málaga, dentro de su sección oficial a concurso, se ha presentado este lunes la segunda película de Prat, rodada en Barcelona y en una quinta verdadera situada en el municipio de Ponte de Lima, al norte de Portugal. EFE ha hablado con la directora y con los protagonistas.
¿Qué puede llevar a alguien a suplantar a otra persona? Prat indaga en ello a través de Fernando (Manolo Solo): "Todos los personajes cambian de lugar por necesidades de distintos tipos, la de Fernando es una necesidad vital", apunta antes de incidir en lo que provoca ese cambio y en lo que el personaje siente por ello.
"Dolor y extrañamiento del mundo en el que vive. Esto le impulsa a cambiar de lugar, y luego, por una oportunidad que le sale por el camino, a cambiar de identidad", explica la cineasta valenciana.
La quinta que da pie al título luce en la película como una protagonista más, y no sólo por su belleza, sino también porque aquí Fernando aterriza haciéndose pasar por quien no es. Amalia (María de Medeiros), la propietaria, se da cuenta, pero no le importa.
El lugar se convertirá, por tanto, en "encuentro de una familia atípica", y sobre todo, en escenario de "una nueva vida" para Fernando-Manuel, puntualiza la directora.
¿Por qué? "El misterio latente" que se va cerniendo sobre la trama no desaparecerá nunca del todo. Es parte del ADN de la directora y guionista.
"Toda historia debe tener misterio y enigma, no necesariamente a través de un thriller o de la novela negra", arguye, concisa, la cineasta.
Manolo Solo prefiere no deshacer el misterio. "No me gusta decir lo que yo creo que le pasa a mi personaje; lo que me gusta es lo que crea el espectador o espectadora".
Coincide en que "el misterio flota sobre toda la película y sobre todos los personajes: de dónde son, por qué están aquí, qué es lo que quieren".
De Medeiros, por su parte, define a su personaje como... "Misteriosa". "Pero también -matiza acto seguido- divertida y excéntrica, con amigos rarísimos".
La actriz portuguesa, que en España, finales de los 90, se hizo un nombre bien luminoso por ser protagonista de 'Airbag', ha disfrutado trabajando con Avelina Prat, de quien elogia el "margen de misterio" con el que la cineasta construye sus obras y sus personajes. Es, concluye, lo que les hace "reales y creíbles".
Dice de Medeiros en perfecto castellano: "Raras veces nos interesamos por el otro lo suficiente como para descubrir lo rico que puede ser. Avelina propone en 'Una quinta portuguesa' una pausa contemplativa y los personajes escuchan y respetan el misterio del otro, y a la vez tienen la oportunidad de descubrirlo".
Prat ahonda en la importancia de la pausa para ver al "otro". "El asombro y la curiosidad por los pequeños descubrimientos son muy importantes", añade.
Propuesta inestimable en los tiempos que corren, de velocidad y pantallas, porque, como afirma la cineasta, "es un esfuerzo grande acercarse a alguien y conocerlo". "Pocas veces estamos dispuestos a explorar lo diferente", remarca. EFE
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