Madrid, 11 mar (EFE).- Un exmiembro de la banda juvenil Dominican Don't Play (DDP) ha asegurado en el juicio a tres pandilleros acusados de matar a un joven en Madrid en 2021 que uno de ellos le dijo "con orgullo" que le había macheteado, e incluso discutió por la autoría con un menor implicado en los hechos.
La Audiencia Provincial de Madrid ha continuado este martes el juicio con jurado a tres miembros de los DDP acusados del asesinato a golpes y machetazos del joven boxeador Gabriel Kraus el 19 de agosto de 2021 en el barrio de Prosperidad de Madrid, y para los que la Fiscalía pide prisión permanente revisable por un delito de asesinato con pertenencia a banda criminal y tenencia ilícita de armas.
Los tres -Óscar B.V.S., alias 'La Bestia'; José Luis B.S., 'Joseo', y Josué M.S.M., 'Panda', formaron parte presuntamente del grupo de ocho pandilleros -junto a cinco menores de edad ya juzgados y condenados- que mataron a Gabriel después de que éste les dijera la palabra 'suwoop', identificativa del grupo rival de los Bloods.
Un testigo protegido en esta causa ha declarado tras un biombo para evitar ser visto por los acusados, aunque no le tapaba totalmente.
Este testigo, conocido como Puma, ha relatado que en 2021 pertenecía a los DDP y tenía el rango de "Cuarta", que es similar a tesorero, en el 'capítulo' (o sección) de Alfonso XIII de esa banda.
En ese momento ya había pensado dejar la banda y el suceso hizo que lo materializara y declarara en contra de los jóvenes que perpetraron el crimen. Por ello ha recibido amenazas, según ha explicado, asegurando que su declaración no se debe a ningún acuerdo con la Policía ni con la Fiscalía.
Sobre uno de los acusados, Joseo, ha precisado que poco después del asesinato le dijo que había matado a Gabriel a puñaladas, "con orgullo", y que incluso presenció una conversación entre Joseo y uno de los menores implicados en el crimen en la que discutían por acreditarse la autoría.
Según su versión, aquella tarde estaba en casa con su novia y el propio Joseo le avisó de que había trinitarios por el barrio, y luego otra persona le dijo lo mismo, pese a lo cual él se bajó a las canchas de baloncesto en las que suelen jugar y allí al rato escuchó sirenas.
Entonces unos menores cercanos a su banda le dijeron que habían visto una pelea y un chico estaba apuñalado, por lo que llamó a su teléfono, que había dejado en casa, y su novia le pidió que fuera allí.
Al llegar le estaban esperando dos personas, una de ellas Joseo con un golpe en la cara y los nudillos inflamados.
Al día siguiente uno de los menores implicados fue a su casa y le explicó que habían apuñalado a un chico, y luego él vio a este menor en las canchas con Joseo y ambos rivalizaban por haber matado al joven.
También han declarado varios testigos, amigos de Gabriel, entre ellos la chica que estaba con él en la puerta del bajo en el que celebraban una fiesta cuando pasaron varios jóvenes que le dijeron algo a Gabriel, que ella no recuerda porque no les prestó atención.
Poco después entraron, ella fue a la cocina y desde allí oyó que llamaron a la puerta, alguien abrió y Gabriel empezó a discutir.
Escuchó gritos, golpes y que Gabriel decía que él "no había hecho nada, ni era de ninguna banda ni nada", pero ella no se metió.
Pudo ver que golpeaban a Gabriel y que él se defendía a puñetazos, y que en un momento dado se cerró la puerta y Gabriel se quedó fuera del piso, y ella quiso ayudar y alguien abrió la puerta y vio a Gabriel ensangrentado, y que los agresores ya no estaban.
En la sesión de este martes también ha declarado una inspectora de Policía ha que ha explicado cómo acreditaron los investigadores que los tres acusados son los autores de la agresión mortal. EFE

