La bronca entre Zelenski y Trump echa más gasolina a la pugna entre Vox y el PP

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Paula Escalada Medrano y Belén Gil Orantos

Madrid, 5 mar (EFE).- Ucrania se ha convertido en los últimos días en una de las armas más afiladas entre el Partido Popular, que apoya incondicionalmente a Kiev, y Vox, que continúa fiel al presidente norteamericano Donald Trump, un posicionamiento en el que Santiago Abascal está cada vez más solo.

El pasado viernes, tras el tenso encuentro en la Casa Blanca entre el presidente ucraniano Volodímir Zelenski y Trump, Abascal fue el único líder político español que apoyó al estadounidense, mientras que Alberto Núñez Feijóo fue el primero que salió a defender al presidente ucraniano.

Zelenski "merece respeto, ayuda y una paz justa y duradera" y Europa tiene que seguir trabajando con EE.UU. para encontrar la salida a la guerra, publicaba en la red social X el líder del PP, minutos después de que ambos presidentes terminaran su abrupto encuentro en el despacho oval.

Feijóo participará este jueves en Bruselas en la reunión del Grupo del Partido Popular Europeo (EPP), que analizará la situación de la guerra en Ucrania. Allí llevará el mensaje que ha estado repitiendo durante las últimas semanas: Ucrania merece que se respete su soberanía y Europa tiene que insistir en políticas de defensa y en políticas diplomáticas para entenderse con Estados Unidos.

Un mensaje frontalmente distinto al de Abascal, quien respalda al presidente republicano y ha considerado que solo Estados Unidos puede ayudar a Kiev a defenderse de Rusia, una postura contraria a los propios principios del partido y que podría pasarle factura a la formación.

La alineación con Donald Trump está haciendo mella dentro de Vox, un partido que siempre se ha mostrado firme defensor de la soberanía nacional. Se definen como "soberanistas" y en Europa defienden la unión de naciones soberanas.

La posición de Abascal está siendo muy criticada por miembros destacados de Vox como el diputado Javier Ortega Smith, uno de los fundadores del partido y exsecretario general.

En una entrevista radiofónica, hace unos días rechazaba que Vox compre "todas las políticas" de Trump y afirmaba que el partido no puede compartir que EE.UU. imponga aranceles a España o que "dé la espalda" a Ucrania.

Jorge Buxadé, diputado de Vox del Parlamento Europeo, tiene un ensayo, 'Soberanía', en el que defiende que es el concepto político más importante que hoy está en juego y que hay que defender frente a los enemigos internos y las amenazas externas.

El posicionamiento internacional de Vox también ha sido el motivo de la salida del general retirado y exdiputado Agustín Rosety.

Pero las críticas internas no han cambiado el discurso de Abascal, quien en las últimas horas ha apostado por atacar a Feijóo y vincular el apoyo del líder popular a Ucrania con un presunto flotador lanzado al presidente Pedro Sánchez.

A través de X, el líder de la formación acusó el lunes al popular de "sostener a Pedro Sánchez en todas partes y a todas horas". "En política nacional no se puede coincidir con Pedro Sánchez y sus secuaces. Y en política internacional, tampoco", reclamaba.

Mientras que en el pasado el PP evitaba responder a las críticas de Vox, con el tema Trump no están eludiendo defenderse.

En un encuentro con prensa en el marco de la asamblea de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) el pasado lunes, Feijóo respondía a Abascal y afirmaba que el PP no está con nadie "que no sea el Estado de derecho, la democracia y la libertad".

"Una guerra injusta no puede acabar con una paz injusta y eso no es estar al lado del señor Sánchez", afirmaba.

El portavoz del PP, Borja Sémper, acusaba el mismo lunes a Abascal de hacer "oposición" a Zelenski y Feijóo en lugar de "a Sánchez y a Putin", como sí hace el PP.

Y la propia presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, decía el pasado fin de semana en una entrevista que en este contexto es imposible entenderse con Vox.

El mensaje que lanza desde distintos foros el PP y su líder es el de la incompatibilidad de apoyar a EE.UU. y a España. Apoyar a Trump, quien amenaza cada día a Europa, es atacar los intereses de España y es lo que Abascal está haciendo, afirman.

Y desde el Gobierno han aprovechado esta discrepancia entre ambos partidos, que gobiernan en coalición en muchos ayuntamientos (y un día lo hicieron en varias comunidades), en la política internacional para llamar al PP a romper todos sus lazos con la formación de Abascal. Un mensaje que el propio Sánchez ha lanzado y que se repite como mantra desde Moncloa. EFE