Madrid, 19 feb (EFE).- El que fuera socio del excomisario José Manuel Villarejo, Rafael Redondo, ha asegurado en el juicio por los trabajos de espionaje encargados por Repsol y CaixaBank que no recuerda nada, ya que nunca participó en asunto alguno relacionado con los encargos de ambas empresas, aparte de archivar documentos.
Redondo, para el que la Fiscalía pide 32,5 años de cárcel, ha iniciado este miércoles en la Audiencia Nacional las declaraciones de los acusados en el juicio por los encargos de ambas empresas a Cenyt, empresa vinculada al excomisario.
Se trata de la pieza separada del caso Villarejo denominada "Proyecto Wine", por presuntas labores de espionaje contra Sacyr y Pemex tras haber alcanzado ambas compañías un pacto sindicado para intentar tomar el control de la petrolera española.
El Ministerio Público pide 40 años de cárcel para Villarejo, 32,5 para Redondo, 28 para el exrepsonsable de Seguridad de Repsol, Rafael Araujo; 21 para el que fuera su 'número dos', Rafael Girona; y otros 21 para el exdirector de Seguridad de CaixaBank, Miguel Ángel Fernández Rancaño.
A preguntas del fiscal, Redondo ha reiterado que él no participó en nada que tuviera que ver con los encargos de Repsol y CaixaBank, aparte de archivar en discos duros los documentos, que jamás leyó, y que Villarejo le facilitaba en lápices de memoria.
Según recuerda, en Cenyt se recopilaba información de fuentes públicas como Axesor, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), los registros mercantiles, de la propiedad o de bienes inmuebles, por lo que ha rechazado que se tratara de labores de espionaje.
Tampoco ha podido precisar si en el momento de los hechos, entre 2010 y 2011, Villarejo estaba aún en activo como policía, hecho en el que la Fiscalía sostiene su acusación de cohecho; o si por la sede de Cenyt pasaban policías en activo.
Redondo ha afirmado que la primera noticia que tuvo de los encargos de Repsol y CaixaBank fue cuando envió una factura, y ya posteriormente "por la prensa".
Asimismo, ha asegurado desconocer todo lo relativo a unos informes que le ha mostrado el fiscal sobre el tráfico de llamadas que demostrarían que se realizó el seguimiento de teléfonos de Sacyr.
Anticorrupción atribuye delitos de cohecho pasivo, cohecho activo, descubrimiento y revelación de secretos de particulares con difusión a terceros cometidos por funcionario público; descubrimiento y revelación de secretos de particulares y falsedad en documento mercantil. EFE

