Madrid, 17 feb (EFECOM).- El investigador asociado de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) Marcel Jansen no ve "argumentos económicos de peso" a favor de la reducción de la jornada laboral, teniendo en cuenta que existe una brecha de productividad de más del 25 % respecto a la Unión Europea.
Así lo ha indicado el experto durante su comparecencia en la Comisión de Trabajo del Congreso de los Diputados en la que ha valorado y explicado las fortalezas y debilidades del mercado laboral.
Según ha explicado, si se reduce la jornada laboral, se podrían eliminar las horas menos productivas y ello aumentaría la productividad por hora trabajada, aunque ha dejado claro que ese aumento sería "insuficiente" para compensar la reducción total de horas trabajadas.
A su juicio, son varios factores los que provocan esa brecha en la productividad: el alto porcentaje de pequeñas empresas, la sobre representación de sectores con bajo valor añadido y el "crecimiento anémico" de la inversión privada en los últimos 15 años.
También existen problemas en el lado de los trabajadores, ha añadido Jansen, quien ha destacado el bajo nivel educativo, ya que España es el país "con la mayor proporción de personas sin educación postsecundaria, incluso entre los menores de 35 años", y la desconexión entre educación y mercado laboral.
Estos factores podrían explicar que la tasa de empleo actual en España sea la cuarta más baja de la Unión Europea y que haya retrocedido de la posición 17 a la 24, situándose solo por delante de Italia, Rumanía y Grecia y con diferencias que superan ampliamente los diez puntos porcentuales respecto a los países nórdicos.
Ante estos datos, el experto ha considerado "prioritario" adoptar medidas que impulsen el crecimiento de la productividad y, sobre todo, que reduzcan el paro estructural.
Durante su comparecencia, ha insistido en que "el verdadero déficit de ocupación" se encuentra en la generación de servicios de alto valor añadido y alto contenido de conocimiento, al tiempo que existe "una sobre representación en sectores de menor cualificación".
En lo que se refiere a la temporalidad en el empleo, Jansen ha subrayado que se ha avanzado "significativamente" en su reducción y especialmente tras la reforma laboral, con una bajada de más de 10 puntos porcentuales en el sector privado, pero ha lamentado que ello "no se ha traducido en una mayor estabilidad laboral".
En este sentido, ha explicado que la excesiva rotación que antes se generaba con contratos temporales de corta duración se ha trasladado a los llamados contratos fijos discontinuos, "cuyo crecimiento ha sido exponencial".
En opinión de Fedea, la reforma laboral "deja demasiado margen" a las empresas para el uso de este tipo de contrato y no las obliga a "internalizar" el coste de la rotación, es decir, que les sale "gratis", y esto es algo que se debe "reconsiderar".
También ha lamentado el investigador "la persistencia de bolsas de rotación y precariedad", algo que "está directamente relacionado con la existencia de bolsas de pobreza" y que afecta especialmente a los jóvenes, con cifras que son "inaceptables".
Por ello, ha hecho hincapié en que "mejorar las perspectivas laborales de los jóvenes debe ser una prioridad para todos".
En su opinión, las políticas activas de empleo "siguen siendo una tarea pendiente desde hace dos décadas", al igual que la modernización de los servicios públicos de empleo, que son "los menos eficaces de Europa", mientras que en la Ley de Empleo "faltan medidas concretas para abordar los retos pendientes".
Aunque ha señalado que el balance neto de las reformas emprendidas desde 2010 es positiva, ha lamentado que "la actual agenda laboral del Gobierno no está alineada con el objetivo de alcanzar el pleno empleo". EFECOM


