El PP hurga en la crisis interna de Vox y presume de gestión ante el cónclave de Patriots

Guardar

María López

Madrid, 8 feb (EFE).- El PP lleva días endureciendo sus críticas y hurgando en la crisis interna en Vox por el goteo de dimisiones en ese partido. Este domingo buscará exhibir su capacidad de gestión con una reunión de alcaldes, un día después de que un cónclave de la coalición Patriots reúna a líderes ultra en Madrid, con Santiago Abascal como anfitrión.

Este choque coincide con la recuperación en los sondeos de Vox, que vuelven a situarse en un 15 %, la posición de la que gozaban en 2019, antes de retroceder en las últimas elecciones generales.

Pero a diferencia de aquel momento, el mejor para Vox, el PP está en primera posición y creciendo, y atrás quedaron las horas bajas del partido, tras la moción de censura a Mariano Rajoy.

Aunque el objetivo de los populares es ante todo hacer oposición al Gobierno de Pedro Sánchez, en Génova analizan con lupa la fortaleza que exhibe Abascal, sabedores de que el miedo a esta formación ya jugó en contra del PP en las últimas elecciones generales.

Los populares se han cuidado, por ejemplo, de posicionarse en contra de Donald Trump, referente de Vox, que ha defendido y apoyado abiertamente los planes del presidente estadounidense para Gaza, aún cuando la ONU ha advertido de que una expulsión forzosa de los gazatíes implica una limpieza étnica.

La dirección nacional del PP argumenta que la política internacional no mueve votos en España y es palpable su prudencia a la hora de alimentar polémicas que colocan las propuestas de Vox en el centro del debate.

Con Vox liderando el discurso antiinmigración, los populares no han dudado en cargar con dureza contra el acuerdo para distribuir entre las comunidades autónomas a 4.500 menores migrantes desde Canarias y Ceuta en el que trabajan el Gobierno central y el canario.

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el de Vox han chocado abiertamente a raíz del giro dado por los populares al anunciar su apoyo al decreto social del Gobierno, que contiene la revalorización de las pensiones.

Y su enfrentamiento se ha intensificado tras dimitir de todos sus cargos en Vox Juan García-Gallardo, quien fuese vicepresidente de Castilla y León. Fue el lunes, tras conocerse su renuncia, cuando Feijóo pasó al ataque contra Abascal.

"No nos vamos a quedar mirando cómo caen, esperando quietos mientras los problemas de los españoles se agigantan. La oposición de tumbona, de sarao y de dedito levantado que se la queden otros", afirmó, para defender las propuestas del PP y su sí a las pensiones.

Feijóo reivindicó además al PP como un partido "sin monólogos", en el que se escucha y comparte la gestión que mejor funciona. Más allá de interpretaciones respecto a la vida interna del partido, fuentes de Génova apuntaron que el líder del PP pretendía diferenciar a su partido de Vox o el PSOE.

El adiós de García-Gallardo en Vox incluyó precisamente un reproche a la falta de democracia interna y una denuncia de chantajes, guerra sucia o zancadillas por parte de la dirección.

Las críticas de Feijóo, a las que Abascal dio una rápida réplica en redes sociales, han sido amplificadas por barones de su partido.

El presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández-Mañueco, ha descartado un adelanto electoral, pese a los vaivenes que sufren sus rivales, y, aún sin cita con las urnas, se ha puesto a disposición de los votantes "defraudados por las mentiras y las huidas", dirigiéndose así a los electores tanto del PSOE como de Vox. .

"Ustedes están siempre en una profunda crisis, espero que de la nueva de esta semana no me culpen a mí. Solo viven para ir contra el PP", le dijo la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, a Isabel Pérez Moñino, la sustituta en la Asamblea de Madrid de otro de los rostros que dejaron la primera línea en Vox, Rocío Monasterio.

Al tiempo que Feijóo señalaba el descontento en Vox por la forma de ejercer el mando o cuestionaba que ejerza "oposición a la oposición", el PP ha querido concentrado sus esfuerzos en exponer sus propuestas para resolver las problemas que, según las encuestas, más preocupan a los españoles, como la vivienda.

Tras mantener reuniones con el sector de la construcción y con jóvenes, el PP abordará este problema en el encuentro que celebrará mañana en Zaragoza con 35 de sus alcaldes.

Los populares buscarán exhibir su músculo municipal un día después de la reunión en Madrid de la alianza Patriotas, coalición de la extrema derecha europea que ha traído a la capital al primer ministro de Hungría, Viktor Orban, la francesa Marine Le Pen y el italiano Matteo Salvini.

ml/sgb