
Vox ha decidido no acudir este lunes a un acto organizado en el Congreso para conmemorar las elecciones del 19 de noviembre 1933, las primeras generales en las que pudieron votar las españolas. A su juicio, este evento, presidido por la presidenta del Congreso, Francina Armengol, está "patrimonializado" por el PSOE y supone "una burla a las mujeres".
El partido que lidera Santiago Abascal considera "una burla" que el PSOE "y la izquierda" traten de "abanderar" la causa sufragista que lideró la diputada Clara Campoamor y a la que, según su lectura, "los socialistas se opusieron".
Vox argumenta que muestra de esa negativa de los socialistas es la intervención de Margarita Nelken, quien en el debate sobre la inclusión del voto femenino en la Constitución republicana de 1931, se opuso a reconocer el sufragio universal. Nelken defendió dejar para más adelante el reconocimiento de ese derecho pues consideraba que sería un peligro para la República que las mujeres votasen, dada la ascendencia que los curas y esposos tenían sobre muchas de ellas.
Pero Nelken no era diputada del PSOE sino del Partido Radical Socialista. Además, la bancada del PSOE se dividió y una parte de sus representantes sí apoyaron la propuesta de Campoamor, que tenía el acta por el Partido Radical de Alejandro Lerroux.
Además, Vox juzga que es una "gigantesca hipocresía" que el PSOE y y Armengol conmemoren la primeras elecciones generales en las que pudieron votar las mujeres. En este contexto, acusan a los socialistas y a la presidenta del Congreso de "usar a la mujer como mera causa ideológica, convirtiéndola en una cuota, a la vez que la desprotegen con políticas de inseguridad como la connivencia con la inmigración ilegal o la ley 'sueltavioladores' del sólo sí es sí".
Últimas Noticias
Robles desconoce el origen del ataque en Líbano en el que murieron tres cascos azules: Todas las opciones están abiertas

La Laguna Tenerife inicia ante el Galatasaray su lucha por estar en la Final a Cuatro
Aldama remite al Supremo los correos con la inmobiliaria del piso que su socio pagaba a la expareja de Ábalos
Correos revelan que la reserva, los pagos y hasta amenazas de desalojo por el apartamento ocupado por Jéssica Rodríguez, ex de Ábalos, fueron comunicados en detalle para el proceso judicial que analiza transacciones presuntamente irregulares


