Annelies Broekman (CREAF): El hormigón no protege contra la naturaleza, no es una opción

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Madrid, 4 nov (EFE).- La investigadora Annelies Broekman, del Centro de Investigaciones Ecológicas y Aplicaciones Forestales (CREAF) de Barcelona, ha advertido de que el cemento y el hormigón no sólo no protegen contra los efectos más adversos de la naturaleza, sino que además trasladan a los ciudadanos una sensación de "falsa seguridad" que no es buena; "no es una opción".

Broekman pertenece al grupo de investigación sobre Agua y Cambio Global del CREAF y trabaja en varios proyectos enfocados a mejorar la gobernabilidad para la adaptación en la región mediterránea, con el fin de integrar el conocimiento científico en la gestión política.

En declaraciones a EFE ha incidido en que los espigones, las canalizaciones de rieras o el entubamiento de ríos dificultan los ciclos naturales de la naturaleza y en que el cambio climático debe guiar toda la planificación urbanística, incluidas las labores de reconstrucción que se acometan tras los devastadores efectos de la dana en España.

La científica ha lamentado que durante décadas se hayan ocupado zonas fluviales e inundables, que los pueblos y ciudades hayan crecido sobre esas áreas, y que lo hayan hecho ignorando el peligro real que tenía esa forma de urbanismo. Hoy las normas y directivas que rigen ese urbanismo son más estrictas y exigentes, pero a su juicio si se hubieran respetado las leyes los daños causados por esta dana "habrían sido menores".

Asegurar la resiliencia de un paisaje y de un ecosistema requiere que se implementen todas las legislaciones ambientales vigentes, que se restauren todas las funcionalidades de una cuenca, que se eliminen las construcciones que se han levantado en las zonas de más riesgo, ha observado la investigadora, y ha incidido en que en el resto de las zonas próximas a esos lugares de riesgo deben existir alertas tempranas y protocolos de evacuación. "Hace falta una cultura de respeto al peligro; no existe".

Según la científica del CREAF las infraestructuras de protección basadas en el cementó y el hormigón "aumentan la vulnerabilidad del territorio", porque "si el agua pasa, rompe el hormigón y ninguna de esas barreras será una garantía suficiente".

Desde este Instituto de investigación se incide desde hace años en la importancia de restaurar el funcionamiento de los ecosistemas pensando en el largo plazo, de asegurar que los ríos llegan correctamente al mar y que hacen el transporte de sedimentos que les corresponde; también en evitar el "tecnooptimismo" y la protección basada en la edificación y el hormigón.

Annelies Broekman apuesta en ese sentido por medidas "blandas y flexibles", por las soluciones basadas en la naturaleza, que traten de buscar soluciones para aprovechar el funcionamiento natural de un territorio, y ha incidido en que son medidas además más baratas y fáciles de poner en marcha, más eficaces y que van a contribuir a una mayor permeabilidad del territorio.

Las medidas, ha insistido, deben implementarse en ríos fijos, en ríos temporales y en cauces secos, ha señalado la investigadora, quien ha instado a las administraciones a reconsiderar todas las construcciones que están en el dominio público hidráulico y, a poner el acento en la vigilancia de las industrias químicas y peligrosas, y ha destacado la urgencia de replantearse la planificación urbanística en un contexto de cambio climático y de fenómenos meteorológicos que cada vez van a ser más frecuentes e intensos.

"La recuperación de los espacios fluviales requiere la restauración de la morfología de los ríos, quitar las infraestructuras rígidas, replantar y restaurar los bosques de ribera, y tratar de recuperar los caudales de esos ríos para evitar que se llenen de vegetación muerta y de especies invasoras". ha manifestado la científica. EFE