Lisboa, 1 ago (EFECOM).- Novo Banco, heredero del quebrado Banco Espírito Santo (BES), obtuvo 370,3 millones de euros de beneficios en el primer semestre de 2024, un 0,8 % menos en comparación con mismo periodo del año anterior.
El grupo informó este jueves en una nota de que este resultado responde en parte a que, durante el segundo trimestre, colocó 30 millones de euros en provisiones para un "proceso de transformación" para la innovación y simplificación del banco.
El margen financiero -diferencia entre los intereses cobrados en préstamos y los pagados en depósitos- alcanzó los 594,9 millones de euros, un 13,5 % más, "beneficiándose de la gestión equilibrada de los tipos de interés activos y del costo de financiamiento".
El producto bancario, que abarca los ingresos totales, creció un 8,7 % interanual, hasta los 753 millones de euros.
Las comisiones aumentaron un 10,9 % respecto al primer semestre de 2023 y se situaron en los 161,2 millones de euros, "soportadas por el desempeño de la franquicia de Novo Banco"; mientras que los costes operativos aumentaron un 7,8 %, hasta los 242,7 millones de euros.
El ratio de crédito moroso se situó en el 3,6 %, una décima porcentual menos que un año antes, y el CET 1 fully loaded mejoró hasta el 19,9 %.
Los depósitos de clientes se situaron en los 29.128 millones de euros, lo que supuso un 3,5 % de aumento en comparación al primer semestre de 2023.
El banco cerró 2023 con 4.239 trabajadores, 30 más que un año atrás.
Según afirma en la nota el CEO de Novo Banco, Mark Bourke, estos resultados "reflejan un robusto desempeño comercial y una consistente creación de capital".
Novo Banco nació en agosto de 2014 tras la quiebra del BES y fue recapitalizado entonces con 4.900 millones.
La entidad es propiedad del fondo estadounidense Lone Star, que tiene el 75 % del capital, y el Estado portugués, con el 25 % restante. EFECOM
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