El volumen de agua embalsada en España sigue mostrando una tendencia negativa

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Madrid, 17 jun (EFE).- La Asociación Española de Operadores Públicos de Abastecimiento y Saneamiento (Aeopas) ha publicado su informe trimestral sobre la situación de la sequía en el que señalan que las reservas hídricas han mejorado en 2024, aunque persiste la sequía en algunos territorios, y pide un cambio en la gestión y uso del agua.

Según Aeopas, que ha publicado este documento coincidiendo con el Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación y la Sequía, las variables climáticas entre final de invierno y primavera reflejan las tendencias del cambio climático, con un inicio de año inusualmente cálido y anomalías térmicas de hasta más de 2 con 5 grados, lo que podría aumentar la demanda y evaporación del agua, complicando la gestión hídrica.

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Los embalses alcanzan el 66,3 % de su capacidad, superando el 2023. Sin embargo, persiste la sequía en algunos territorios y se prevé un descenso en las lluvias. "Esto subraya la necesidad de una gestión eficiente y flexible del agua para enfrentar la escasez y asegurar el suministro continuo", asegura la entidad.

A pesar de las precipitaciones, varias áreas siguen en alerta y emergencia: en las Cuencas Internas de Cataluña el volumen de agua embalsada es de 225 hectómetros cúbicos, por debajo de la media de los últimos 10 años; en la demarcación Guadalete-Barbate los recursos disponibles ascienden a 505 hectómetros cúbicos y la situación de alerta persiste debido a la creciente demanda turística, especialmente en la costa, que ejerce una presión significativa sobre los recursos hídricos.

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Los embalses clave de las Cuencas Mediterráneas Andaluzas, como La Viñuela, están al 18,79 % de su capacidad, Limonera al 22,73 % y La Concepción al 69,35 %. De hecho, la provincia de Málaga afronta un riesgo crítico de colapso hídrico debido a la alta demanda urbana y turística, junto con recursos limitados.

La Demarcación del Segura está al 24 % de su capacidad total, encarando una capacidad de desalinización insuficiente para cubrir la demanda total, lo que afecta gravemente el abastecimiento local.

En la Comunidad Valenciana, las zonas de Marina Alta y Baja enfrentan problemas significativos en el suministro debido a la dependencia de fuentes subterráneas y desalinizadoras, y en Castellón, algunos municipios pequeños están experimentando graves dificultades con sus fuentes habituales de abastecimiento.

La situación de sequía también es crítica en Baleares, con restricciones en el consumo de agua aplicadas en varios municipios de Mallorca. En Canarias, especialmente en Tenerife, la sequía ha llevado a la ejecución de obras de emergencia y la convocatoria de la Mesa de Sequía para buscar soluciones ante un verano difícil.

Desde Aeopas advierten de que "no se puede bajar la guardia", ya que debido a la alta demanda de agua en verano por el sector agrario y turístico, es probable que muchos territorios vuelvan a la emergencia al final del año hidrológico, por lo que piden mantener estrategias de contención, limitar consumos, aplicar planes de sequía y sensibilizar al sector doméstico y económico.EFE

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aec/icn

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