
Madrid, 29 feb (EFE).- Borja Jiménez, actual entrenador del Leganés y extécnico del Deportivo de La Coruña, dijo en una entrevista con EFE que es "mejor entrenador y mejor persona" tras su paso por la ciudad gallega y que trabajar en el club coruñés le enseñó "lo que es el fútbol de élite".
"Te enseña lo que es el fútbol de élite porque tienes quince medios a tu alrededor todos los días, ruedas de prensa multitudinarias, más de veinte mil personas en el estadio... Te exige lo máximo de ti. Creo que soy mucho mejor entrenador tras pasar por La Coruña que antes. Mejor entrenador y mejor persona, que muchas veces va ligado", dijo.
"La Coruña es un torbellino de emociones constantemente porque, como hay tantísima repercusión en todo lo que ocurre allí y la ciudad vive por y para el fútbol, a nivel de gestión de emociones es difícil mantenerse lineal. Pero creo que lo conseguí", añadió.
Jiménez hizo balance de su etapa en el conjunto de Riazor: "No sé si da vértigo, es probable que no me haya parado a reflexionar sobre todo aquello. Tengo el recuerdo de haber sido muy feliz ese año casi y medio que estuve allí. Me lo pasé muy bien entrenando a un gran equipo".
Su primer año lo catalogó como "buenísimo, con números de ascenso": "Pero nos encontramos enfrente a un rival como el Racing, que hizo números no habituales en la categoría que le valieron para ascender. Y luego el sabor agridulce de lo que ocurrió el último día, porque lo tuvimos muy cerca, a seis minutos dos veces. Te queda ese sentir doloroso de cómo vi a ese estadio y a esa ciudad llorar. Te sentías bastante culpable de todo lo que ocurrió".
En cuanto al segundo, "las circunstancias llevaron a que estando en playoffs se tomara una decisión, creo que vista a largo plazo, un poco precipitada y acabó nuestra aventura". A pesar de todo ello, asegura que le guarda "muchísimo cariño al club y a la afición".
Sobre lo que supuso entrar con 36 años en un vestuario repleto de futbolistas veteranos, manifestó: "El respeto te lo dan las victorias, pero de inicio te lo haces ganar como persona y no como entrenador. No va vinculado que seas buen o mal entrenador a que tengas éxito o no. Creo que el futbolista te respeta mucho por cómo eres a nivel personal y tú te haces respetar así también".
"Es una relación humana, que muchas veces se nos olvida. Y a partir de ahí nace la táctica y otro tipo de circunstancias que te llevan a ganar. Pero el respeto los entrenadores nos lo ganamos desde ese primer factor humano. Yo estoy enfrente de otra persona que tiene sus problemas y sus inquietudes y estoy aquí para facilitarle su día a día", añadió.
Ahora él dirige al Leganés, club que el curso pasado entrenaba Imanol Idiakez, actual entrenador del Deportivo de La Coruña: "Es un poco casual. Los entrenadores tenemos que tener muy claro que temporadas buenas hay muy pocas si llamamos a eso conseguir éxito, porque cuando acaba el año ganan uno o dos equipos, no más. El Deportivo es un club en el que yo he estado muy cómodo y estoy seguro que Imanol tiene buen recuerdo de Leganés".
"Miro la clasificación del Depor y deseo que le vaya bien y estoy convencido que Imanol lo hace a la inversa. Ojalá cuando acabe el año los dos hayamos tenido éxito. Les deseo lo mejor y estoy muy contento de estar donde estoy. Creo que he caído de pie en un sitio, en una ciudad, en un club que te facilita mucho las cosas y que me viene estupendo para mi crecimiento como entrenador", declaró.
Por otro lado, reconoce que sigue pendiente del equipo: "No veo muchos partidos, aunque si vi por ejemplo el del Barça B. Lo sigo desde la distancia, igual que al Mirandés o al Cartagena; de los sitios donde he estado no me llevo solo una vinculación profesional, sino también personal. En todos los sitios he vivido años importantes de mi vida, en ellos a nivel personal he ido creciendo como persona y conozco personas que siguen siendo importantes".
Madrid, 28 feb (EFE).- Borja Jiménez (Ávila, 1985) ha conseguido a falta de 14 jornadas el objetivo para el que le contrató el Leganés, la permanencia en la categoría de plata del fútbol español. Y lo ha hecho como primer clasificado, lo que le obliga a recalcular la ruta inicial y a pelear por el sueño de subir.
No va a renunciar a ello, aunque reconoce en una visita a EFE que obligó a sus jugadores a disfrutar del hito de alcanzar los cincuenta puntos ya que cree "que las cosas en la vida hay que celebrarlas, porque se consiguen muy pocas veces".
Afirma que el ascenso "van a pelearlo", que no tiene "ningún miedo" pero sí "mucha ilusión" y que le vienen haciendo la comparativa del actual contexto con el del ascenso del 2016 "desde muy atrás, casi desde que nos hicimos con el liderato". Con todo ello, es imposible no pensar en grande.
Pregunta: ¿Cómo se le explica a quien no siga LaLiga Hypermotion que un equipo cuyo objetivo era la permanencia sea el líder tras 28 jornadas?
Respuesta: A través de fe, de creer que todo se puede conseguir cuando alguien tiene una ilusión. Creo que hay mucho trabajo detrás del equipo, son 17 semanas de forma seguida liderando una categoría tan igualada. Y ahora llega el momento de la verdad, el de los últimos pasos que quedan por dar para conseguir algo que era impensable en agosto, probable en enero y ahora muy ilusionante en febrero. Vamos a pelearlo, estoy convencido.
P: ¿Celebraron alcanzar los cincuenta puntos que dan la salvación casi matemática o cuando lo consiguieron hace dos jornadas la cabeza iba a un ritmo distinto que el discurso?
R: Di día libre a los chicos y les obligué a que celebraran alcanzar los 50 puntos. Yo no pude porque después de los partidos suelo terminar con muchísimo dolor de cabeza y parte del staff se había encontrado mal toda la semana y no nos ha dado a nosotros como tal para celebrarlo, pero a los chicos sí.
Creo que las cosas en la vida hay que celebrarlas, porque se consiguen muy pocas veces, y es digno celebrar ese primer objetivo, que creo que tiene que ser siempre el de cualquier equipo que cada año inicia la temporada en LaLiga Hypermotion. El primero tiene que ser salvarse salvo que seas uno de los que acaba de descender, que el objetivo tiene que ser el ascenso. Para todos los demás, creo que el primer objetivo tiene que ser la salvación. Y, a partir de ahí, soñar en grande.
P: ¿Tiene miedo a que todo lo que ahora sale bien en algún momento se tuerza?
R: No tengo ningún miedo, sabiendo que puede pasar si por torcerse entendemos el no estar entre los seis primeros. Somos conscientes, por cómo es la categoría, que eso puede ocurrir. Pero miedo no. Lo hubiera tenido si viera al equipo con desconfianza, si no les viera entrenar cada día y si ahora tuviera 33 puntos. Ahora lo que tenemos es mucha ilusión, lo que para otros puede ser miedo, lo hemos transformado en un sueño.
P: También es un logro reenganchar a la gente. Después de dos temporadas que habían sido un poco agridulces, la afición está ilusionada. ¿Los que estaban en el club cuando se dio el primer ascenso le dicen que esto les recuerda a lo que fue aquello?
R: Me lo vienen diciendo desde muy atrás, casi desde que nos hicimos con el liderato esa comparativa ha estado ahí. Yo me alegro. En agosto recuerdo los primeros partidos en Butarque con poquita gente, pero hemos ido enganchando a muchísima gente. Hemos tenido a los fieles de todo el año, que esos han estado ahí cuando hemos ganado y cuando hemos perdido, y ahora se ha ido enganchando mucha gente porque creo que el equipo es muy Leganés, que la gente se siente muy identificada con lo que los jugadores hacen en el campo.
P: Se percibe cierta hostilidad hacia el club, algo que nunca antes había pasado, por algunas decisiones arbitrales que la gente considera que os han favorecido. ¿Lo siente así?
R: En el día a día no. En algún campo sí nos lo hemos encontrado porque al final se dirigen a ti de forma particular como si fueras el culpable de que un árbitro acierte o falle. Me gustaría poner en balanza lo que podemos considerar un error y un acierto del árbitro y no sé dónde estaría esa balanza. No quiero irme a la primera vuelta, a partidos donde nos podíamos haber sentido perjudicados, porque habrá otros en los que hemos sido beneficiados.
Pero sí que es cierto que a través de redes, que cada vez las uso menos y de mejor manera, he notado esa hostilidad. Y no lo entiendo porque al final nosotros a otras aficiones no les hemos hecho nada malo. Entiendo que estar ahí pueda molestar, pero es normal, cuando estás arriba puede molestar. A los chicos se lo he dicho muchas veces, si estuviéramos decimoquintos probablemente yo no estaría aquí, del Leganés se hablaría la mitad... el ganar y el éxito lleva a que se hable de ti. Y no siempre bien.
P: Son, de largo, el conjunto menos goleado de la categoría. Siempre se dice que una buena defensa gana campeonatos, pero... ¿esperaba que el equipo defendiese tan bien? Da la sensación de que en situaciones complicadas como los centros laterales no sufren.
R: Te lleva a ello un poco las características de tus propios jugadores, en qué zonas del campo tus defensores se sienten más cómodos. Tu idea puede ser defender muy alto, pero si tus centrales o tus laterales no se sienten cómodos defendiendo a cuarenta metros de su portería no puedes hacerlo. Hemos llevado muchos partidos a situaciones defensivas en las que los jugadores con los que iniciábamos se sentían cómodos.
Por eso tenemos capacidad de evitar tiros, de interceptar ese primer centro, de despejar bien un balón... es una de las cualidades del equipo desde ese orden, esa constancia y ese esfuerzo más por el que tengo al lado. Y un nivel de concentración muy alto, que es lo que se necesita en las dos áreas. Nos tenemos que dar cuenta de que si no tenemos un nivel altísimo de concentración no tenemos capacidad para resolver un partido tras una acción individual.
P: Y arriba también destacan. No tienen un delantero de 10 o 12 goles, pero sí tres con 8 o más que encima se dejan la piel peleando por cada balón. ¿Cómo se convence a un punta para que sacrifique su brillo personal en beneficio del colectivo?
R: Creo que los delanteros han entendido que para poder atacar bien necesitábamos defender bien antes. Miguel, Diego o Dani, que son nuestros tres atacantes que más participación están teniendo, han entendido que para que ellos pudieran brillar tenían que ayudar a sus compañeros en la faceta defensiva y que el gol se puede conseguir a través de una acción de quince pases o tras un robo. Eso creo que es la esencia del equipo, hacer un esfuerzo más defensivo les acerca al gol y al éxito.
P: ¿Ha hablado ya de renovar su contrato con el club? Pase lo que pase, se suba o no, no debería haber problema ¿no?
R: No hemos hablado porque lo que tenemos por delante es tan apasionante que no hemos dedicado ni un minuto a qué puede pasar. Estamos más centrados en el qué pasa que en qué pueda pasar en mayo o en junio. No sé que pasará, no es algo que me planteo ni a lo que dedico nada de tiempo, porque la vida nos puede cambiar a todos en función de conseguir o no un objetivo muy grande. Estoy muy focalizado en todo eso, pero habrá momento.
P: ¿Dónde se ve laboralmente dentro de un año?
R: No lo sé. Se me ponen los pelos de punta. No me veo en ningún sitio porque el fútbol me ha enseñado a ser muy cauto. Lo que hoy creemos que es perfecto, mañana puede no serlo. Además el aspecto laboral va vinculado para mi al personal y al humano, van de la mano. Es donde te sientas bien.
Ojalá pueda ser en una categoría superior. Quedan muchísimos pasos por dar e intentar imaginarme cómo sería mi vida... no soy de condicionales, soy mucho de presente. Y lo que tenga que venir lo afrontaremos con la naturalidad que hacemos todas las cosas.
Carlos Mateos Gil
Madrid, 29 feb (EFE).- Borja Jiménez, entrenador del Leganés, equipo que lidera la categoría de plata del fútbol español, destacó en una entrevista con EFE que han empezado "a subir escalones" hacia el objetivo del ascenso y que está "centrado" en "poder dar el siguiente paso", el que supone la visita a Butarque este domingo del Eibar, tercer clasificado.
"No me he visualizado en LaLiga EA Sports porque no me ayudaría nada. Hemos empezado a subir escalones, nos quedan 14 pisos y creo que intentar mirar por encima de ahí sería equivocarse, porque no vamos a ver nada. Quedan los más altos, los más difíciles de conseguir", dijo al respecto.
"Mi objetivo es poder dar el siguiente paso para que me queden 13. Y el siguiente paso es el Eibar, luego el Amorebieta... y así sucesivamente. No puedo intentar saltar de dos en dos, ni intentar saltar a la cima, porque no la veo. Estoy muy centrado en dar el pasito del Eibar, y, si consigo ganar medio metro más, estaré más cerca de ver lo que hay arriba del todo, cuando acabe la escalera", añadió.
Jiménez también mencionó al conjunto vasco al ser preguntado por el hecho de que los rivales por ascender no terminen de aprovechar los tropiezos de su equipo para desbancarle de la primera plaza. En este sentido defendió que el cuadro armero ha tenido "buenas rachas".
"Más que confianza da tranquilidad el saber que cuando tu pierdes, el que te persigue también puede perder. No hay ningún partido fácil en esta categoría y, como está todo tan comprimido, sabes que la semana en la que ganas, de entre los diez primeros habrá tres o cuatro que hagan los mismo y otros tres o cuatro que pierdan. Y la que tu pierdas pasa lo mismo", expresó.
"Hay semanas en las que aumentas la ventaja y otras en las que la disminuyes. Ningún equipo hasta ahora ha encadenado 6 o 7 partidos como hicimos nosotros en la primera vuelta, aunque es verdad que el Eibar ha tenido buenas rachas. Eso nos ha permitido coger este colchón que a veces es un poco más grande y otras más pequeño. Cuando las diferencias son de 3, 4 o 5 puntos no hay distancia, es un partido. Y está todo muy igualado", apuntó.
Asimismo, consideró que si bien ha habido una parte de la temporada en la que los principales aspirantes les consideraron como ese rival "que inició bien y tuvo una racha que le llevó a estar allí arriba", ahora se les ve "con la capacidad de poder conseguirlo, como un equipo muy fiable, que se adapta mucho a diferentes circunstancias".
"A mi me gusta mucho que los entrenadores rivales en la rueda de prensa previa digan que no saben qué les va a hacer el Leganés por su versatilidad. Para mi eso, como entrenador, es casi lo máximo que puedo conseguir. Que haya compañeros de profesión que valoren lo versátiles que somos para mi es un orgullo, porque quiere decir que mi equipo es difícil de analizar, rico tácticamente. Hubo una fase en la que pensaron que ya caeríamos y ahora piensan que es difícil meter mano a este equipo. Creo que ahora sí que nos ven como un rival", completó.
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