La redención de Raúl de Tomás

Guardar

David Ramiro

Madrid, 18 feb (EFE).- Dos meses después de su última titularidad en Liga, Raúl de Tomás aprovechó la confianza de su nuevo técnico, Íñigo Pérez, en el derbi frente al Real Madrid, para marcar su primer gol en el campeonato, redimirse de su bajo rendimiento y reivindicarse como el líder que se espera para el ataque de su equipo.

Raúl de Tomás está viviendo una temporada para olvidar. Relegado a un segundo plano por Francisco Rodríguez, con el que disputó veinte partidos, siete siendo suplente, y en otros seis en el banquillo sin jugar, el delantero madrileño ha encontrado una nueva motivación con la llegada de Íñigo Pérez.

El joven técnico navarro, de 36 años, que la pasada temporada ya ejerció de segundo de Andoni Iraola, fue el elegido para sustituir a Francisco, destituido por unos malos resultados cimentados, en parte, por la falta de gol de su equipo.

En ese apartado realizador no aportó nada en Liga Raúl de Tomás, reñido con el gol al igual que sus compañeros Sergio Camello, Randy Nteka y Radamel Falcao.

De él se espera mucho, sobre todo porque ha demostrado ser uno de los delanteros más decisivos del panorama nacional cuando ha estado bien y también por la fuerte apuesta que hizo el club cuando en septiembre de 2022 pagó alrededor de doce millones de euros al Espanyol.

Íñigo Pérez, en apenas cuatro días de entrenamientos, ha tenido claro por dónde tenía que actuar de forma inmediata dentro de su vestuario. Lo primero recuperar anímicamente a un equipo bloqueado. En ese grupo está Raúl de Tomás, que ha ido viendo jornada tras jornada cómo pasaban los partidos sin poder celebrar un tanto, sembrando además dudas sobre su compromiso, lo que provocó que su nombre saliera en los últimos días de mercado de invierno como uno de los posibles jugadores para salir del equipo.

La confianza de Íñigo Pérez la aprovechó el delantero madrileño para reivindicarse frente al Real Madrid. Un penalti por mano de Eduardo Camavinga, a disparo de Oscar Trejo, en el minuto 27, sirvió para que Raúl de Tomás se estrenase. Isi Palazón y Trejo, también lanzadores, vieron impasibles cómo su compañero cogió el balón y, con seguridad, lo puso sobre el punto de penalti para, desde los once metros, batir a Andriy Lunin.

De Tomás celebró el gol con júbilo, igual que sus compañeros, que acudieron a felicitarle conscientes de que más allá del empate contra el Real Madrid lo que estaban festejando era el estreno liguero de su referente atacante tras 894 minutos.

El gol levantó los ánimos del delantero madrileño, al que se le vio más participativo que en otras ocasiones, desmarcándose, buscando el balón constantemente y tratando de ser parte del juego como uno más sin ese aspecto alicaído de otras ocasiones.

Su partido terminó en el minuto 81, cuando fue sustituido por Falcao entre los aplausos de la afición rayista, reconciliada con su goleador en un partido que el delantero recordará siempre por dos motivos, por el tanto marcado y por hacerlo ante su exequipo, en el que se formó y del que salió para crecer como futbolista. EFE

drl/og