Madrid, 11 feb (EFE).- La vigésima cuarta jornada de LaLiga EA Sports resumida en las imágenes más destacadas:
- El consuelo de Vinícius a Couto
Había firmado uno de los peores partidos de su carrera Yan Couto. Superado siempre por Vinícius, señalado en cada uno de los cuatro goles del Real Madrid, cerrándolo por si fuera poco con un penalti. Le superó la presión de jugar en el Santiago Bernabéu tras ver en prensa que está siendo seguido por el club blanco. No pudo contener las lágrimas de frustación.
En el desconsuelo encontró el apoyo del principal responsable de su partido para el olvido. Vinícius, también brasileño y compañero de selección, salió del banquillo tras haber sido destituido para volver al césped a animar a Yan Couto tras haberle hecho mil regates y hasta sombreros. El abrazo sentido y las palabras de ánimo fueron los gestos de 'Vini'.
- El desplome de Callejón
Ganaba el Granada remontando al Barcelona en el Olímpico de Montjuic, reaccionando a cada golpe con descaro, cuando una acción fue decisiva para ver como se le escapaban tres puntos de oro después de marcar tres goles. José Callejón, encimado por Lamine Yamal, se dejó caer al borde de su área en cuanto se sintió encimado, pidiendo falta al colegiado.
La jugada siguió sin que Ortiz Arias interpretase ninguna acción punible y a Callejón le pesó la responsabilidad de lo que ocurrió un segundo después. Yamal no lo pensó, sabía que había robado con limpieza el balón en la pugna, y soltó un disparo ajustado al poste que daba el empate al Barcelona. Las miradas de compañeros como Ignasi Miquel pidiendo una explicación, hablaron por sí solas.
- El dolor de Morata
Saltó Álvaro Morata intentando evitar sin éxito un encontronazo con Boubakary Soumaré, se desequilibró en el aire y le giró en un mal gesto la rodilla derecha. Las luces de alarma del Atlético de Madrid y de la selección española, a menos de cuatro meses para la Eurocopa, se encendieron cuando el 9 rojiblanco abandonó el campo sin poder aguantar las lágrimas.
El dolor llegó a un punto que en el banquillo visitante cuando el doctor Óscar Celada le realizaba la primera exploración, la conocida como prueba del cajón, Morata se retorcía de dolor en el asiento y se tapaba la cara con la camiseta. Parece descartada la temida rotura del ligamento cruzado y la torsión puede quedar en un esguince. Hasta que lo confirme una resonancia magnética no se sabrá el alcance de una lesión que puede dejar al Atlético de Madrid sin su punta titular en un momento clave de la temporada.
- Kouamé niega el saludo a su compañero Escalante
La derrota y la mala imagen del Cádiz ante su afición provocó que los aficionados, cansados de sufrir, tirasen al césped del Nuevo Mirandilla chubasqueros amarillos. Pero la imagen del partido se produjo en el banquillo local, en el momento en el que Gonzalo Escalante era sustituido y se encontraba con un feo gesto inesperado de un compañero.
Es mal síntoma que un jugador ignore a otro. Una muestra de que algo está fallando en el grupo. Lo hizo Christian Kouamé cuando Escalante fue chocando la mano de los jugadores que estaban en el banquillo hasta que el delantero costamarfileño le ignoró. Cuando el argentino le insistió mirándole a los ojos, encontró una negativa con la cabeza antes de darse por vencido.
- El revolcón de Bordalás
"Esto también es fútbol, papá", bromeó en rueda de prensa José Bordalás cuando fue preguntado por la imagen del partido en el Coliseum. En un pique de Mason Greenwood con Luca de la Torre pegado a la banda de los banquillos, el empujón del jugador del Getafe provocó que el futbolista del Celta chocase, sin poder evitarlo, con el técnico.
El vuelo lo frenó con el pecho Bordalás, derribado por De la Torre y a milímetros de caer dentro de su banquillo. Dos integrantes del cuerpo técnico, un médico y el colegiado se acercaron con rapidez para ver el estado del técnico, mareado por el golpe tumbado en el césped de la zona técnica. Se recuperó con rapidez y acabó disfrutando del triunfo en los últimos compases del partido de su Getafe. EFE
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