Acuerdan rebajar de 30 a 11 años la posible pena a los cuatro acusados del crimen de Isam

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Logroño, 22 nov (EFE).- Los cuatro acusados de asesinar al joven Isam Haddour en el parque del Ebro de Logroño el 6 de abril de 2021 han asumido el acuerdo de las partes, en el que se propone una pena de 11 años y medio de prisión para 3 de ellos, y para el otro de 10 y medio, frente a los 30 inicialmente pedidos por el fiscal.

Según este acuerdo, que se ha hecho público este miércoles en la tercera sesión del juicio con jurado que se ha celebrado en la Audiencia de Logroño, se han tenido en cuenta las atenuantes de haber actuado bajos los efectos de las drogas y el alcohol.

Se plantea, para cada uno de los cuatro acusados, una pena de 10 años de cárcel por el delito del asesinato, ante los 25 que había solicitado el fiscal en la fase previa; y por el de robo, año y medio de prisión para tres de ellos y medio año para otro, ya que se le ha aplicado la atenuante de que ha abonado 20.000 euros a la familia de la víctima y la madre de este procesado se ha comprometido a pagar el resto de la indemnización pendiente.

El acuerdo establece que la familia reciba 300.000 euros como indemnización y, de esa cifra, el Gobierno de La Rioja ha asumido más de 242.000 euros, ya que dos menores que estuvieron implicadas en los hechos y que ya fueron juzgadas estaban tuteladas por la administración regional.

"La familia quiere justicia, no venganza", ha explicado el abogado de la acusación particular, ejercida por el padre y los hermanos de la víctima, a la que los acusados han reconocido que pegaron, robaron y dejaron inconsciente.

Este joven, de 34 años y vecino de la cercana localidad alavesa de Oyón, no fue encontrado hasta 8 horas después en estado de coma y con síntomas de hipotermia, tras lo que murió en el hospital el 7 de abril.

Las partes alcanzaron un acuerdo antes del inicio del juicio, que se ha hecho público este miércoles, aunque falta que el presidente del tribunal entregue al jurado el objeto de veredicto, que este tome su decisión y que se dicte sentencia.

El fiscal ha relatado que uno de los acusados derribó a la víctima de un puñetazo y los otros, cuando estaba ya en el suelo e indefenso, le propinaron numerosas patadas por el cuerpo, las más graves en la cabeza.

Tras dejarle inconsciente en el suelo, los agresores se fueron, pero regresaron para robarle una bicicleta y la cazadora, que dejó a la víctima sin una prenda de abrigo que le protegiese del frío que hizo esa noche.

"Maldad hay, nadie lo discute, pero también es cierto que, en un momento, el grupo pierde la conciencia individual y se convierte en una máquina de hacer daño y hay circunstancias que explican, no lo justifican", ha añadido el fiscal, en alusión a los acusados, consumidores habituales de drogas y alcohol, con entornos familiares difíciles, sin trabajo y dedicados a la pequeña delincuencia.

Se trata, ha afirmado, de cuatro jóvenes en una situación "totalmente marginal", que "tenían un consumo repetido de alcohol y drogas" y "ese consumo les transformó en puros vándalos, en un grupo peligroso, en el que tenían la sensación de sentirse superiores, con una pérdida de noción de la realidad y en un estado de euforia".

El abogado de la acusación particular ha incidido en que la familia quiere que "caiga el peso de la ley" sobre los acusados, "pero sin vísceralidad", por lo que ha aceptado las atenuantes de dependencia de sustancias.

Los letrados de los acusados han señalado que todos eran consumidores de drogas desde hace años y, cuando ocurrieron los hechos, "su única ocupación era beber y drogarse".

Por su parte, la hermana de la víctima, Nisrine Haddour, ha afirmado, en declaraciones a los periodistas tras el juicio, que no cree en el arrepentimiento que han expresado los acusados y que solo han tratado de rebajar la pena de cárcel con sus palabras.

"En ningún momento me han mirado a la cara y me han dicho lo siento", ha dicho Haddour, para quien "una persona que hace algo mal te mira a la cara y te pide perdón", mientras que ellos "lo han hecho ante la audiencia para rebajar la condena".

Nisrine Haddour, quien ha seguido el juicio junto a su padre, ha explicado que han aceptado el acuerdo porque "no queremos ser vengativos" y, "al fin y al cabo, mi hermano ya no está".

Por su parte, los acusados han reiterado su petición de perdón a la familia y su arrepentimiento: "nadie se merece lo que pasó" y "no quería que esto hubiera pasado". EFE

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