Médicos piden prescripción diferida de antibióticos, que se usen si los síntomas empeoran

Guardar

Madrid, 17 nov (EFE).- La Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC) ha hecho este viernes un llamamiento a favor de la prescripción diferida de los antibióticos, es decir, que se receten en los centros de salud con la indicación de adquirirlos o administrarlos solamente si los síntomas de la infección empeoran.

Con motivo del día europeo para el uso prudente de los antibióticos, que se conmemora este sábado, la semFYC ha abogado por tomar medidas ante el incremento, a escala global, de las resistencias antimicrobianas, que en España provocan cada año 35.000 muertes.

Entre el 80 y 90% de todas las prescripciones de antibióticos se realizan en Atención Primaria, y en el 50-70% de los casos se utilizan para tratar infecciones agudas del tracto respiratorio, aunque la mayoría son de etiología viral o bacteriana no grave.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el uso de antibióticos sólo debería estar justificado en Atención Primaria entre el 15 y el 20% de las infecciones respiratorias agudas, principalmente para infecciones del tracto respiratorio inferior.

Este tipo de infecciones respiratorias ocupan buen número de consultas en Atención Primaria por lo que, anualmente, se incide en la prescripción prudente.

El especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y miembro del grupo de trabajo de enfermedades infecciosas de la semFYC, José María Molero, ha explicado que la prescripción diferida de antibióticos no se puede llevar a cabo en todos los pacientes, "solo en aquellos que aceptan la responsabilidad de decidir iniciar una pauta antibiótica".

La prescripción diferida es una técnica fácil de implementar en consulta, que además de disminuir el uso innecesario de antibióticos, supone una herramienta educacional, pues facilita el conocimiento del tratamiento sintomático de las infecciones respiratorias y el riesgo de generar resistencias.

Molero ha reconocido que a veces los antibióticos se prescriben por la incertidumbre del médico sobre el origen bacteriano de la infección y su posible beneficio.

Y ha insistido en que el uso excesivo e inadecuado a nivel comunitario y hospitalario acelera la aparición y propagación de bacteria resistentes entre la población, siendo este uno de los problemas de salud pública global a los que se enfrenta la sociedad.

La prescripción diferida es aquella en la que no se inicia el tratamiento inmediatamente, sino que se retira de la farmacia solamente si los síntomas de la infección empeoran al cabo de unos días.

Este especialista ha añadido que esta estrategia puede utilizarse en infecciones agudas respiratorias no complicadas.

No se recomienda en el caso de infecciones potencialmente graves como neumonías o agudizaciones infecciosas de la Epoc, o en pacientes con riesgo de complicaciones por comorbilidades crónicas cardíacas, pulmonares, renales, hepáticas, neuromusculares o fibrosis quística y con edad avanzada, más de 80 años.EFE

bf/jlg