Madrid, 5 nov (EFE).- Un 40,4%, es decir, 3,1 millones de electores de los 7,7 que votaron al PSOE en las elecciones del 23 de julio, no están a favor de la amnistía a los líderes independentistas catalanes y apuntan a la repetición de los comicios, mientras que un 25 % rechaza de plano esta medida.
Son datos de una encuesta de Sigma Dos para el diario El Mundo, según la cual un 50,8 % de los ciudadanos considera que no es aceptable "en ningún caso" la concesión de la amnistía en tanto que un 27,7 % estaría a favor "sólo" si tiene encaje en la Constitución Española.
Los votantes de PP y Vox se manifiestan masivamente, sin matices, en contra de la amnistía: un 84% y un 82 %, respectivamente.
Más de la mitad de los encuestados (59 %) prefiere que se repitan las elecciones antes que ceder a las exigencias del nacionalismo.
Respecto a si el líder del PSOE, Pedro Sánchez, debería haber preguntado de forma clara a la militancia si acepta o no que se negocie la amnistía a cambio del apoyo a su investidura, un 70,9 % de los electores socialistas así lo cree, un porcentaje que coincide prácticamente con el conjunto de los ciudadanos (70,1 %). EFE
td/jsm
Últimas Noticias
Identificados 64 trabajadores irregulares en la remodelación de un hotel de Mallorca
Defensa e Industria crean una comisión mixta para garantizar el control de los PEM
Moreno se muestra "muy prudente" ante las encuestas: "Van a ser unas elecciones reñidas"
PP anuncia una comisión de investigación en el Senado sobre la "corrupción directiva, financiera y patrimonial" de RTVE
La portavoz del partido liderado por Alberto Núñez Feijóo acusa a la dirección de Radiotelevisión Española de manipulación, deterioro institucional y caos económico y anuncia medidas inmediatas para esclarecer presuntos casos que comprometen la transparencia del ente público

ERC apoya el cierre del espacio aéreo español a aviones implicados en la guerra de Irán
Isaac Albert, portavoz de Esquerra Republicana, respaldó la restricción sobre el tránsito aéreo decretada por el Ejecutivo y pidió “medidas estables y profundas” frente a la crisis en Oriente Medio y la pérdida de capacidad adquisitiva del sector trabajador



