Fukuoka (Japón), 28 jul (EFE).- El equipo de David Martín, que no podrá defender el título Mundial en Fukuoka, tras perder en semifinales en un dramático final ante Hungría, intentará resarcirse ante Serbia y finalizar el campeonato de la mejor manera: con una medalla de bronce.
"Conseguir el bronce tendría mucho mérito, porque la igualdad hoy en día es muy grande. Tenemos que levantarnos y hacer un gran partido contra Serbia", aseguró a EFE el seleccionador nacional, en la víspera del último partido de España en este Mundial.
Y es que si España se lleva el bronce habrá sumado tres medallas en los últimos tres Mundiales, ya que fue plata en Gwangju (2019) y oro el pasado verano en Budapest.
Tras encajar el gol de la derrota en la última acción del partido y en una jugada poco afortunada, después de dejar escapar una ventaja de 9-11 en los últimos tres minutos, el equipo vivió momentos difíciles.
Prácticamente la totalidad de ellos, incluido su entrenador, llegaron sumidos en lágrimas a la zona mixta con los medios y únicamente el entrenador y el capitán del equipo, Felipe Perrone, atendieron a los periodistas.
El meta Unai Aguirre, después de comprobar como el balón entró en la última acción, una jugada validada desde el VAR, descargó su rabia con una de las vallas que se encontraban junto al banquillo español.
Al día siguiente, el silencio rodeaba al equipo español, que se entrenó para preparar el partido. Poco a poco, el entrenador recuperó a sus jugadores y les hizo ver que una medalla de bronce sería un buen premio para finalizar este Mundial y puso en valor que España no se baja de una semifinal en cualquier competición grande desde 2018.
"Hicimos un partidazo contra Hungría, tanto en ataque como en defensa durante tres cuartos de partido. Supimos controlar a sus lanzadores y en ataque estuvimos muy acertados con un juego bastante colaborativo", analizó el entrenador para EFE.
Pero Martín admitió que llegó un momento, en el último cuarto, en el que el partido cambió: "Empezaron a trabajar con las dobles boyas, nos hundieron un poquito más la defensa y con sus lanzadores, que tienen mucha calidad, nos hicieron mucho daño. A partir de ahí, el partido se igualó y en la última jugada les tocó cara a ellos".
La final medirá a Hungría frente a Grecia. Los húngaros finalizaron quintos en el pasado Mundial, tras ganar a Croacia (9-7) en el último encuentro, y se miden a los helenos, terceros en Budapest y, seguramente, el equipo más regular en Fukuoka. EFE
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