Alicia Martínez, meteoróloga en un aeropuerto: “Hacemos turnos de 24 h, trabajamos un día y libramos 5”

La joven mostró en un video viral la rutina detrás de una jornada completa, con alarmas cada 30 minutos y protocolos ante cualquier cambio climático

Un turno de 24 horas con lluvia, alarmas cada media hora y protocolos de emergencia. (Montaje Infobae)
Un turno de 24 horas con lluvia, alarmas cada media hora y protocolos de emergencia. (Montaje Infobae)
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Un comentario bastó para que Alicia Martínez decidiera grabar su turno de trabajo entero. “Que solo trabajas cinco días al mes, madre mía, te pagan por no hacer nada”, le escribieron en TikTok tras enterarse de que esta meteoróloga de aeropuerto solo pisa su puesto cinco días al mes. Lejos de ignorarlo, respondió con un video que recorre, hora por hora, un turno de 24 horas completo, con lluvia, alarmas y poco margen para el descanso.

“Hacemos turnos de 24 horas, trabajamos un día y libramos cinco, así que trabajo cinco días al mes”, cuenta Martínez, que llegó al puesto después de aprobar una oposición.

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La científica intenta dar explicación a por qué trabaja 1 día y descansa varios en respuesta a esos comentarios. Ya que el propio vídeo inicial dio pie a que se pensara que era una jornada liviana.

Un turno de 24 horas sin pausa real

La alarma METAR suena cada media hora o cada una, depende del aeropuerto.  EFE/EPA/Andy Rain
La alarma METAR suena cada media hora o cada una, depende del aeropuerto. EFE/EPA/Andy Rain

La protagonista absoluta del video es una alarma. Suena cada media hora, sin excepción, y avisa que toca enviar el METAR, el informe meteorológico aeronáutico que resume las condiciones del momento, la visibilidad, el tipo de tiempo, la nubosidad, la presión. “Para ello tengo que salir a hacer una observación del cielo o consultar muchos mapas”, explica Martínez, que corre contra el reloj porque cualquier cambio brusco obliga a modificar el tráfico aéreo. Es, quizás, el ejemplo más claro de cómo afecta el clima a los vuelos comerciales, aunque los pasajeros nunca lo vean.

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Esa urgencia se nota en el momento en que, todavía sin llegar las diez de la noche, empieza a llover con fuerza creciente. Martínez tiene que emitir entonces un informe especial y poner en marcha los protocolos que corresponden. “Precipitó de lluvia, ya está enviado”, dice en el video.

Entre METAR y METAR intenta avanzar con sus estudios universitarios, aunque la alarma vuelve a sonar antes de que le dé tiempo a concentrarse del todo. “Os recuerdo que suena cada media hora, noche incluida”, repite.

METAR, un código que exige vigilancia constante

Tras el verano más caluroso en 157 años, la Agencia Estatal de Meteorología prevé un otoño con temperaturas más altas de lo habitual y un alto riesgo de lluvias torrenciales en la zona del Mediterráneo.

El METAR, siglas de METeorological Aerodrome Report, es el formato que usa el mundo entero para informar sobre el tiempo en los aeropuertos, estandarizado por la Organización de Aviación Civil Internacional. El mensaje, codificado y breve, reúne datos de viento, visibilidad, nubosidad, temperatura, punto de rocío y presión, y se emite cada 30 o 60 minutos según el aeródromo. Ningún piloto despega sin consultarlo antes, otra señal de cómo afecta el clima a los vuelos comerciales desde mucho antes de que las aeronaves salgan a pista.

Con la luz del día llega una de las tareas que más le gustan a Martínez, revisar el pluviómetro. Esa noche había caído casi 80 litros, una cifra que ella misma celebra en el vídeo como quien festeja un pequeño logro personal. “Aparte de los METAR también hacemos informes sinópticos, envío de mapas, predicciones y climatologías”, añade, antes de cerrar con una frase que resume el espíritu de todo el video, “al próximo que intente juzgar este trabajo, que le dé las gracias cuando vaya a coger un avión”.

Requisitos para ser observador meteorológico en España

Para entrar al Cuerpo de Observadores de Meteorología hace falta el título de Bachillerato o de Técnico y aprobar una oposición, además de completar un período de formación teórico-práctica. Los turnos especiales, que incluyen noches, se organizan en secuencias fijas, un día de trabajo seguido de varios de descanso, la misma lógica que Martínez defendió frente a quienes la acusaron de cobrar por no hacer nada.

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