Muere a los 93 años Mir George Ali Murad Khan II, el rey que sobrevivió a un disparo de su padre y a la desaparición de su reino

El soberano del antiguo estado de Khairpur llegó al trono con solo 14 años de edad

El rey Mir George Ali Murad Khan II
Mir George Ali Murad Khan II ha fallecido a los 93 años. (@Prince Mir Mehdi Raza Talpur)
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El mundo de las familias reales y la crónica histórica han dicho adiós a un personaje absolutamente irrepetible. Mir George Ali Murad Khan II, el último monarca del antiguo estado principesco de Khairpur, ha fallecido a los 93 años de edad. Su muerte, ocurrida el pasado lunes 5 de octubre de 2026, pone el punto final definitivo a la historia viva de un territorio que dejó de existir como entidad política independiente hace más de siete décadas. Con su partida se apaga la memoria directa de una dinastía centenaria, la familia Talpur, que durante generaciones gobernó en la región de Sindh antes de que el mapa político de Asia del Sur se reestructurase para siempre.

Su biografía parece trazada por el guion de una gran película de época. Nacido el 29 de junio de 1933 en la ciudad costera de Brighton, en Inglaterra, el joven rey creció a medio camino entre dos universos completamente opuestos: el de la aristocracia asiática tradicional y el del rigor académico británico, culminando sus estudios en la prestigiosa Universidad de Cambridge. Sin embargo, el destino le tenía reservada una responsabilidad monumental a una edad en la que cualquier otro joven apenas empieza a descubrir el mundo. En 1947, con solo 14 años, ascendió al trono en un contexto geopolítico sumamente convulso, marcado por la partición de la India británica y el nacimiento de Pakistán.

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A pesar de la brevedad de su mandato efectivo y de las turbulencias políticas que sacudieron la región en aquella época, Ali Murad Khan II siempre mantuvo un vínculo indestructible con su tierra y con su gente. Tras la adhesión inicial de Khairpur al nuevo Estado paquistaní en el otoño de 1947 y la posterior pérdida total de su autonomía administrativa en 1955, el monarca pasó de ser un joven jefe de Estado con plenos poderes a convertirse en el guardián de una rica memoria cultural. Su figura, siempre respetada por sus antiguos súbditos, ha representado durante más de setenta años la templanza, la dignidad y el testimonio vivo de una forma de gobierno que se extinguió para siempre.

De sobrevivir milagrosamente a un disparo a gobernar

Si hay un episodio que demuestra lo extraordinaria que fue la vida del difunto soberano, ese ocurrió cuando ni siquiera levantaba un palmo del suelo. Con tan solo nueve meses de edad, el pequeño Ali Murad fue víctima de un terrible e insólito accidente al recibir un disparo involuntario efectuado por su propio padre, el Mir Faiz Muhammad Khan II. La bala le atravesó por completo el estómago y el pulmón derecho, saliendo finalmente por la parte posterior de su hombro. Contra todo pronóstico médico de la época, el bebé sobrevivió milagrosamente a una herida de gravedad extrema, un suceso que marcaría de forma imborrable el inicio de su trayectoria vital.

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La muerte del rey
Mir George Ali Murad Khan II. (Instagram)

Años después de aquel milagro, el destino lo volvería a poner a prueba al convertirlo en gobernante con solo 14 años. Aunque Khairpur decidió vincularse al recién creado Estado de Pakistán en octubre de 1947, el territorio conservó inicialmente sus instituciones y cierta independencia. Fue en 1951 cuando el joven monarca recibió formalmente los plenos poderes en una solemne ceremonia presidida por el primer ministro Liaquat Ali Khan, aderezada con una tradicional salva de 17 cañonazos. No obstante, aquel esplendor institucional duraría poco: en 1955, cuando el monarca apenas superaba la veintena, Khairpur quedó completamente integrado en la estructura administrativa de Pakistán, despojándolo de su corona, pero no de su liderazgo moral.

Un legado patrimonial y familiar

A pesar de la desaparición de la soberanía de su reino, el Mir George Ali Murad Khan II nunca abandonó el compromiso con sus raíces ni con la conservación del patrimonio de la dinastía Talpur. Durante las décadas posteriores, su presencia continuó siendo una constante en la región, estrechamente ligada a joyas arquitectónicas e históricas incomparables como el majestuoso palacio de Faiz Mahal, la imponente fortaleza de Kot Diji o los bellos espacios naturales de Mehrano. Todos ellos siguen siendo hoy el testimonio palpable del pasado glorioso de su familia.

Khaipur
La zona donde fue soberano. (Wikipedia)

En el plano personal, el difunto soberano atravesó uno de sus momentos más difíciles en 2019 tras el fallecimiento de su esposa, Aelya Talpur, entrañablemente conocida como Begum Sahiba, quien destacó durante toda su vida por su intensa labor filantrópica y su firme apoyo a la educación. Hoy, tras la partida del último monarca de Khairpur, su legado queda custodiado por sus dos hijos, Mir Abbas Raza y Mir Mehdi Raza, y su hija, quienes recogen el testigo familiar de una saga histórica que despide para siempre a su último rey.

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