El Ministerio de Vivienda aprueba dos ‘decretos Maricarmen’ mientras se gasta 110.000 euros para que su plantilla aprenda “habilidades blandas” mediante juegos

Quiere que su plantilla de 390 empleados se forme en materiales transversales como idiomas, ofimática e inteligencia emocional mediante un sistema basado en ‘Game based learning’

Dos instructores frente a una pantalla proyectada y una pizarra orientan a personas sentadas ante sus ordenadores portátiles en un aula.
Dos instructores imparten una capacitación en ofimática e inglés a un grupo de trabajadores del Ministerio de Vivienda. (Imagen Ilustrativa Infobae hecha con IA)
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El Ministerio de Vivienda está satisfecho. Este martes consiguió aprobar dos importantes reales decretos que se someterán a votación en un Pleno extraordinario en el Congreso este mismo viernes. El desalojo de Maricarmen Abascal, de 87 años, ha provocado todo un terremoto político y social que ha obligado al Gobierno de Pedro Sánchez a mover ficha para paliar el descontento social del primer problema de los españoles, según el CIS: el de la vivienda. Mientras la cartera dirigida por Isabel Rodríguez ha regulado desahucios para inquilinos vulnerables, el alquiler de temporada y la prohibición de la compra de fondos buitre (entre otras cuestiones), su departamento quiere mejorar la “formación en materias transversales para los empleados públicos”.

El Ministerio está ya en la última fase de adjudicación de este contrato, con doce empresas interesadas que se han presentado a una adjudicación valorada en 109.870 euros. El objetivo es que la plantilla de este departamento se forme en idiomas, ofimática, promoción interna y habilidades blandas. Estas últimas mediante un sistema basado en Game based learning, un anglicismo para definir el uso de juegos para enseñar competencias interpersonales de forma práctica y divertida. Las habilidades blandas son las cualidades personales y sociales que determinan cómo trabajas y te relacionas con los demás.

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El contrato está dividido en cinco lotes, ya que la parte de idiomas se divide en dos: un lote para aprender inglés en modalidad online y otro en presencial con conversaciones. Según los últimos datos (enero de 2026) de la Estadística de Personal al Servicio de las Administraciones Públicas, el Ministerio de Vivienda es el segundo con menos personal adscrito, con 390 personas, de los que 339 son funcionarios de carrera. “La unidad de Recursos Humanos e Inspección de Servicios del departamento estima que no dispone de los medios humanos y materiales necesarios para la realización de las prestaciones objeto del contrato”, señala la memoria del mismo para justificar esta externalización.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, durante el acto de demolición de los primeros edificios del acuartelamiento de Campamento, a 12 de enero de 2026, en Madrid (España)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez (Alberto Ortega / Europa Press)

Estos cursos internos de formación durarán dos años. Los dos de inglés están valorados en 64.470 euros. El de ofimática, en 12.800 euros, que está enfocado en preparar a los empleados para su promoción interna dentro del Ministerio, solo cuesta 3.000 euros. El más llamativo, el de las habilidades blandas mediante sistemas de juego, tiene un coste de 30.000 euros. Vivienda ha diseñado criterios evaluables para valorar las propuestas formativas que se han recibido, donde se debe exponer “el contenido didáctico de forma clara, estructurada y con enfoque pedagógico, incorporando actividades teórico-prácticas que faciliten el aprendizaje del alumnado”.

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Vista de la Puerta del Sol donde unas mil personas llevan acampadas ya tres noches en protesta por la situación de la vivienda. La Comunidad de Madrid ha dado 48 horas para que la Delegación del Gobierno desmantele la acampada "ilegal" de la Puerta del Sol en protesta por la situación de la vivienda y el desahucio de Maricarmen, o de lo contrario acudirá a los tribunales, incluida la vía penal contra el delegado del Gobierno, Francisco Martín. (EFE/ Rodrigo Jiménez)
Vista de la Puerta del Sol donde unas mil personas llevan acampadas desde este sábado en protesta por la situación de la vivienda. (EFE/ Rodrigo Jiménez)

“Mensajes motivadores”

Para el lote 5, el de las habilidades blandas, Vivienda también quiere valorar que la empresa adjudicataria utilice algún sistema de dinamización para que los alumnos finalicen los itinerarios formativos, “utilizando mensajes motivadores para fomentar la continuidad en el curso”. En este lote también se valorará como criterio automático distinto del precio la aportación de licencias informáticas adicionales a las previstas en el pliego, que permitirán ampliar el alcance de este contrato a un mayor número de empleados públicos. Este curso está dirigido a directivos para que desarrollen su liderazgo y la gestión de equipos; delegación eficaz; motivación de personal; resolución de conflictos; la mejora de la productividad profesional y la gestión del tiempo.

Para el resto de la plantilla, lo que se busca es aumentar su productividad: pautas sobre cómo planificar, cumplir y evaluar objetivos; inteligencia emocional; introducción al mindfulness (atención plena en el momento presente); la buena comunicación interpersonal; y la mejora del trabajo en equipo. El curso durará 30 horas. “El número máximo de empleados públicos al que se dirige esta formación es de 60″, regula el pliego. Vivienda busca un modelo idílico: “es imprescindible que se empleen experiencias inmersivas, con alta capacidad de enganchar a la audiencia que maximicen las ratios de finalización de los itinerarios”.

Lo cierto es que el Ministerio de Vivienda tiene ahora mucho trabajo tras los dos reales decretos que se han aprobado con nuevas regulaciones del mercado de la vivienda. El Gobierno dispone ahora de un mes para llevar las dos normas al Parlamento, pero ha decidido acelerar los tiempos para forzar el respaldo de los socios del bloque de investidura. En la Moncloa saben que la presión social es ahora mismo tan fuerte, con el desahucio de Maricarmen reciente y con cientos de personas acampando en la Puerta del Sol, que ninguno de los partidos de la investidura se puede permitir que le responsabilicen de que las medidas aprobadas no salgan adelante.

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