Meloni quiere prohibir el uso de burkas y limitar el número de estudiantes extranjeros en las aulas: “Es impensable que los niños italianos se sientan acorralados por ser minoría”

La primera ministra de Italia también quiere imponer a los padres de “estudiantes extranjeros con graves problemas de integración escolar que aprendan italiano”

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, el pasado 20 de abril de 2026 en el Palazzo Chigi en Roma, Italia. EFE/EPA/ANGELO CARCONI
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, el pasado 20 de abril de 2026 en el Palazzo Chigi en Roma, Italia. EFE/EPA/ANGELO CARCONI
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Giorgia Meloni ha hablado sobre las nuevas medidas que quiere adoptar el Gobierno italiano durante el evento nacional de la juventud de ‘Fenix’ que se ha celebrado esta mañana en Roma. Tal y como ha asegurado la primera ministra, “el próximo Consejo de Ministros debatirá la ley que prohíbe el burka en las escuelas”. Esta restricción, que afectaría también a las alumnas que lleven niqab, se debe a, como argumenta, “que la educación es abierta y porque en Italia nadie, en nombre de una tradición real o imaginaria, puede decidir que una joven deba ocultarse”, como ha recogido L’Stampa.

En este sentido, Meloni añade que “la igualdad entre hombres y mujeres es innegociable. No es negociable en nuestras calles, no es negociable en nuestras escuelas”. Por eso, ha adelantado que su consejo está “a punto de aprobar una medida que establece un límite legal al número de estudiantes extranjeros por clase. Un número máximo, por supuesto”.

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Pero a estos dos nuevos requisitos que podrían implantarse en el nuevo curso académico italiano, ha sumado otro en relación a las familias de dichos alumnos. “También se exige a los padres de estudiantes extranjeros con graves problemas de integración escolar que aprendan italiano”, explica.

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, en el Palacio Chigi, en Roma, Italia, el 24 de octubre de 2024. REUTERS/Remo Casilli
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, en el Palacio Chigi, en Roma, Italia, el 24 de octubre de 2024. REUTERS/Remo Casilli

“No es integración; es abandono”

La razón por la que la primera ministra quiere sacar adelante esta nueva ley reside en que “si en una clase solo hay un niño que no entiende italiano, probablemente podrá aprender el idioma con sus compañeros y profesores e integrarse rápidamente”. En cambio, “si el número de niños que no entienden el idioma de la clase aumenta, o incluso se convierten en la mayoría, eso ya no es integración; es abandono”, sostiene. Ante esta situación, como subraya, los niños extranjeros correrían el riesgo de aprender “la marginación”.

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Igualmente, suma otro motivo: “Es impensable que los niños italianos en un aula italiana se sientan acorralados por ser minoría. Es imposible”. Según Meloni, “llamar a todo esto integración es otra mentira” que proviene de personas que luego “envían a sus hijos a escuelas donde este problema no existe”.

“Como siempre, se necesitan recursos”

Sin embargo, Antonello Giannelli, presidente de la Asociación Nacional de Directores (ANP), sostiene que “los centros deben admitir a niños del vecindario, sobre todo en preescolar y primaria”. Y es que “si esa zona está dominada por extranjeros, ¿qué hacemos? ¿Los expulsamos?”, se pregunta, resaltando que muchos centros no pudieron adaptarse a la circular que envió el Gobierno hace dos años que establecía un límite del 30%.

Ante esta pregunta, Meloni explica que “una circular es como una recomendación; no tiene la fuerza vinculante de una ley”. Por lo que, si llegan a aprobar una normativa, “veremos cómo” se soluciona, pues ha admitido que “hasta ahora, no se ha encontrado una solución técnica”.

FILE PHOTO: Italian Prime Minister Giorgia Meloni gives a press statement with Japanese Prime Minister Sanae Takaichi (not pictured) after their meeting at Villa Doria Pamphilj in Rome, Italy, June 15, 2026. REUTERS/Guglielmo Mangiapane/File Photo
FILE PHOTO: Italian Prime Minister Giorgia Meloni gives a press statement with Japanese Prime Minister Sanae Takaichi (not pictured) after their meeting at Villa Doria Pamphilj in Rome, Italy, June 15, 2026. REUTERS/Guglielmo Mangiapane/File Photo

A pesar de que Meloni está preocupada por si el número de estudiantes que no entienden italiano puede convertirse “incluso en la mayoría” de la representación de una clase, lo cierto es que los datos oficiales del Ministerio de Educación y Mérito de Italia de 2022 y 2023 no muestran una gran alarma social. El informe detalla que en ese curso académico hubo 914.860 alumnos con ciudadanía no italiana en las escuelas del país, lo que representaría el 11,2% de los 8.158.138 estudiantes matriculados en primaria y secundaria.

No obstante, al 65,4% del total de esos estudiantes sin nacionalidad (598.745 niños) nacieron en Italia. Por lo que lo más probable es que no tengan problemas para entender el idioma. Mientras que solo el 3,9% del total de los matriculados habrían nacido en el extranjero (316.115 niños).

El problema estaría, como subraya el presidente de la ANP, en la distribución de esos estudiantes en el país. Por ejemplo, Prato es una zona donde “la mayoría de las familias y los alumnos son chinos”. Pero matiza que “es difícil encontrar una solución a este problema solo hablando con el sistema escolar”.

Esta cuestión, sumada a la enseñanza obligatoria de italiano para alumnos extranjeros, se puede abordar en las aulas. “El colegio es capaz de organizarse”, asegura Giannelli. Sin embargo, “como siempre, se necesitan recursos y lleva el tiempo necesario”.

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