Ceuta, el nuevo choque entre Sanidad y los médicos, que viene de lejos: “El sistema ceutí estaba en pañales”

El aumento de la presión asistencial en la ciudad autónoma ha provocado un nuevo enfrentamiento entre el ministerio y los trabajadores sanitarios

García habla con personal sanitario en Ceuta. (Ministerio de Sanidad)
García habla con personal sanitario en Ceuta. (Ministerio de Sanidad)
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El Ministerio de Sanidad y el colectivo médico llevan cerca de dos años en pie de guerra por las negociaciones del Estatuto Marco. El intento de reforma de Mónica García llevó a los sindicatos a convocar multitud de jornadas de huelga y manifestaciones en protesta por las nuevas condiciones laborales propuestas. Con el conflicto todavía abierto y sin vistas a cerrarse, Ceuta ha abierto un nuevo frente entre el Gobierno y los facultativos.

Tras la entrada masiva de migrantes el pasado 30 y 31 de julio, los servicios sanitarios ceutíes se mantienen en una situación de tensión que los representantes médicos tildan de colapso, pero que desde Sanidad niegan. El ministerio se apoya en los propios datos del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), organismo que gestiona la sanidad en Ceuta y Melilla: desde el inicio de la crisis migratoria, se han realizado una media de 250 a 350 asistencias diarias a la población migrante.

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El Gobierno reconoce un “innegable” aumento de la demanda asistencial, pero insiste en que no ha supuesto ni retrasos ni cancelaciones en la atención a la población ceutí. Ello ha sido posible gracias al “sobreesfuerzo” de los trabajadores sanitarios, dijo la ministra durante su intervención en la Comisión de Sanidad el pasado 27 de agosto; pero también al refuerzo de plantilla, con más de 100 contrataciones, y de infraestructura, con la ampliación de camas en el Hospital de Ceuta o la apertura del clúster de emergencia en el servicio de Urgencias.

Pero los médicos viven otra realidad: el sindicato médico de Ceuta (CESM-Ceuta) insiste en el escenario excepcional que viven los profesionales del Ingesa. “La situación de Ceuta es un ejemplo más de la consideración que tiene la ministra de Sanidad hacia el colectivo sanitario y, en especial, el colectivo médico”, valora Víctor Pedrera, secretario general de CESM, en una conversación telefónica con Infobae.

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Infradotada, maltratada y debilitada

El problema en la ciudad autónoma no es nuevo, recuerda Pedrera. “En Ceuta tenemos un problema que no nace con la invasión del día 31 de julio”, afirma. “El sindicato lleva años pidiéndole a la ministra que fuera allí y que viera directamente cómo estaba la sanidad ceutí, que estaba en pañales”, asegura.

Para Pedrera, Ceuta es “un área de difícil cobertura no reconocida”, en la que la falta de profesionales médicos ha sido un problema recurrente. “Tenemos, por ejemplo, cuatro radiólogos para un hospital que da servicio en teoría a 87.000 habitantes, pero que en la práctica son muchos más, porque hay que tener en cuenta que no se atiende solamente a los ceutíes, sino a todas las personas que pasan por allí, con o sin papeles”, describe el secretario general de la CESM.

Cientos de personas migrantes reciben atención sanitaria de profesionales del INGESA y voluntarios de Cruz Roja, en la playa del Trampolín, a 7 de agosto de 2026, en Ceuta. (Europa Press)
Cientos de personas migrantes reciben atención sanitaria de profesionales del INGESA y voluntarios de Cruz Roja, en la playa del Trampolín, a 7 de agosto de 2026, en Ceuta. (Europa Press)

La lejanía de la ciudad con el resto del país, unido a la cada vez más exigente demanda asistencial, “estaba generando cada vez más problemas para encontrar radiólogos, ginecólogos, médicos de familia y otros especialistas”, afirma Pedrera. En su opinión, la crisis migratoria ha llegado a “una sanidad infradotada, maltratada” y “debilitada” de por sí.

La situación se vivía, hasta ahora, sin una sola visita de Mónica García, un hecho que muchos facultativos le han afeado a la ministra. “[A la ministra] Le costó 17 o 18 días ir a Ceuta y fue después de la enorme presión que se hizo desde los sindicatos médicos, de enfermería y del resto de profesiones sanitarias”, señala Pedrera, que critica que García no reconociera tras su visita “la realidad de los médicos, que estaban atendiendo cantidad de gente en los hospitales, en los centros de salud y en la calle”. “La demanda asistencial estaba y está totalmente desbordada”, asegura.

El sindicato denuncia que el refuerzo ha sido insuficiente tras la crisis migratoria: del centenar de sanitarios contratados, alrededor de 7 serían médicos, según las cifras comunicadas por el ministerio.

El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha justificado este desajuste en sus redes sociales por las características de la población migrante atendida. “Son [personas] mucho más jóvenes que la media de la población ceutí y apenas traen comorbilidades”, ha explicado, por lo que las consultas principalmente se han centrado en “heridas y necesidades de atención específicamente, o fundamentalmente, de enfermería”.

Padilla ha aclarado que, durante los próximos tres meses, se seguirá contratando “a toda la gente que sea necesaria”, para lo que se utilizarán los fondos aprobados este martes en el Consejo de Ministros.

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