No solo es Ceuta: Europa avisa a España de que la “vía argelina” es una ruta “muy atractiva” para las mafias, mientras las llegadas crecen un 24%

La atención se la lleva la crisis ceutí, pero la agencia europea de fronteras Frontex advierte de que las redes de tráfico de personas aumentan las salidas desde Argelia a Baleares

Una patera abandonada en la playa de Magaluf, en el municipio mallorquín de Calvià
Una patera abandonada en la playa de Magaluf, en el municipio mallorquín de Calvià
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Ceuta acapara el foco mediático desde hace casi un mes. Es inevitable. El Gobierno de Pedro Sánchez intenta explicar cómo 80.000 migrantes pudieron cruzar la frontera en dos días (con contradicciones entre ministros) y analiza si hubo fallos a la hora de prevenir la crisis, los medios y la oposición se centran en cómo está gestionando la expulsión de los que cruzaron irregularmente, cómo está intentando evitar una posible crisis sanitaria y qué medidas va a tomar para que todo esto no se vuelva a repetir. Mientras tanto, Europa avisa. “El incidente de Ceuta pone de relieve las persistentes presiones migratorias en Marruecos”, señala el último informe de la Agencia Europea de Fronteras (Frontex). Pero hay otra ruta migratoria irregular que está creciendo poco a poco: la argelina.

“Se prevé que las llegadas a través del corredor argelino-español aumenten ligeramente a corto plazo, aunque el restablecimiento a largo plazo de las relaciones diplomáticas y económicas entre España y Argelia debería limitar este flujo. Sin una mayor vigilancia fronteriza y unos retornos efectivos, el corredor argelino-español sigue siendo muy atractivo para las redes de tráfico ilegal”, señala el texto al que ha tenido acceso Infobae, fechado el pasado 25 de agosto. Los datos que maneja Frontex revelan que el aumento interanual de llegadas por mar en la ruta del Mediterráneo Oeste (2.897 personas en julio de 2026 frente a 1.455 en julio de 2025) “se debió principalmente a un incremento de las salidas desde Argelia hacia las Islas Baleares”.

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Es decir, de los 2.897 migrantes que llegaron por esta zona a Europa, 2.348 (el 81%) salieron desde Argelia. De estos, 1.177 llegaron a las Islas Baleares y 1.171 a la Península Ibérica. “También contribuyó, aunque en menor medida (424 llegadas), un repentino aumento en la frontera marítima entre Marruecos y Ceuta, probablemente provocado por la reciente sentencia del Tribunal Supremo español, según la cual los migrantes que llegan por mar (ya sea a nado o en embarcación) a Ceuta o Melilla no pueden ser devueltos sumariamente a Marruecos”, explica Frontex, que obviamente todavía no contabiliza en las estadísticas de este último informe la avalancha que se produjo en Ceuta los dos últimos días de julio.

Esta tendencia al alza desde Argelia hacia España coincide con el aumento de las cifras en la ruta del Mediterráneo Central, impulsadas principalmente por ciudadanos argelinos, señalan desde Frontex. “Esta tendencia persiste debido a las dificultades socioeconómicas, las limitadas perspectivas en el país y la inestabilidad regional, y se ve respaldada por redes locales de tráfico de personas resistentes y fiables”. Después de los argelinos, que representaron el 40% de los migrantes interceptados en julio, los marroquíes constituyeron el 1% en esta ruta, mientras que los nacionales subsaharianos y asiáticos sumaron el 3%. Se desconoce la nacionalidad del 56% restante. El Ministerio del Interior ha tenido que licitar este verano cuatro contratos de emergencia para obtener “suministros y servicios necesarios para atender el incremento de la llegada de migrantes a las costas de las Islas Baleares”, valorados en 2,37 millones de euros.

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Varios migrantes en la playa El Trampolín. (Marcos Moreno / Europa Press)
Varios migrantes en la playa de El Trampolín en Ceuta. (Marcos Moreno/Europa Press)

Argelia, recomposición de relaciones

Sánchez visitó Argelia a finales de julio para pactar un aumento del suministro de gas y culminar la superación de la crisis diplomática bilateral que se abrió en marzo de 2022, después de que España rompiera a favor de Marruecos su tradicional neutralidad en el conflicto del Sáhara. Marruecos y Argelia son rivales geopolíticos. Argelia es el mayor suministrador gasista de España (en torno al 33% de las compras totales) y España el segundo cliente del gas argelino, tras Italia. El proceso de reconciliación entre España y Argelia ha sido lento, un proceso de recomposición de buenas relaciones que ha ido acompañado, en cambio, por un aumento de la inmigración procedente de las costas argelinas.

Los datos que tiene el Ministerio del Interior son que, entre el 1 de enero y el 15 de agosto, llegaron a las costas baleares 4.433 migrantes, un 2,5% más que en el mismo periodo de 2025. En todo 2025 llegaron 7.321 personas a Baleares, un 24,5% más que los 5.882 que llegaron en 2024. La tendencia al alza desde Argelia hacia España se empezó a notar en 2023 y coincide con el aumento de las cifras en otra ruta del Mediterráneo, la Central, impulsadas principalmente por ciudadanos argelinos. En julio de 2026, Argelia dio pasos significativos para restablecer las relaciones con socios regionales y europeos clave.

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, en su reciente visita en julio a Argelia
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, en su reciente visita en julio a Argelia

El 11 de julio, Argelia y Malí acordaron restablecer las relaciones diplomáticas mediante el regreso de los embajadores y la reapertura de su espacio aéreo tras más de un año de tensiones. El 20 de julio, Pedro Sánchez se reunió con el presidente Abdelmadjid Tebboune en Argel para relanzar la cooperación política, económica y energética tras años de relaciones tensas en torno al Sáhara Occidental. “Ambas partes acordaron asimismo reforzar el diálogo sobre migración y lucha contra el terrorismo, y celebrar en octubre su primera reunión de alto nivel desde 2018″, señala el informe de Frontex.

En conjunto, estos acontecimientos reflejan el renovado compromiso diplomático de Argelia y refuerzan su papel como actor estratégico en el Sahel y el Mediterráneo occidental. “Se espera que la mejora de la cooperación contribuya a la estabilidad regional, la seguridad fronteriza, la conectividad energética y la gestión de la migración”. Y es que Frontex afirma que Argelia es clave para gestionar la migración que une el Sahel con el norte de África. “Una mayor cooperación podría mejorar el intercambio de información de inteligencia, la vigilancia fronteriza y la lucha contra las redes de tráfico ilícito, sobre todo teniendo en cuenta que Argelia sigue siendo el principal punto de partida de la ruta del Mediterráneo occidental”.

Este video presenta una vista aérea nocturna de una calle en Ceuta, mostrando grupos de personas congregadas cerca de un gran edificio iluminado. Se registra la intervención policial para separar a grupos de ciudadanos y migrantes, buscando evitar un enfrentamiento. En el contexto de la situación, la policía efectuó disparos disuasorios. Las luces de la ciudad y las farolas iluminan la escena urbana. La secuencia documenta un momento de cobertura de evento.

Frontex va un paso más allá en su análisis y añade un componente económico al contexto geopolítico. “La creciente relevancia geopolítica de Argelia podría afectar al equilibrio regional con Marruecos, sobre todo teniendo en cuenta su disputa por el Sáhara Occidental”. Esta competencia entre dos vecinos como Marruecos y Argelia se extiende también a la conectividad energética: el gasoducto transahariano (TSGP), que une Nigeria con Europa a través de Níger y Argelia. Este compite estratégicamente con el gasoducto africano atlántico Nigeria-Marruecos, que discurriría a lo largo de la costa de África occidental.

Ambos proyectos pretenden configurar la integración regional y el acceso a los mercados energéticos europeos, lo que refuerza la competencia más amplia entre Argel y Rabat por la influencia geopolítica. “En esta situación, el papel central de Marruecos en el control de la migración hacia España proporciona a Rabat una potencial ventaja geopolítica. Los cambios en el nivel de control fronterizo o en la cooperación en materia de migración podrían, por lo tanto, utilizarse para manifestar insatisfacción política y contrarrestar la creciente influencia regional de Argelia”. La agencia europea deja entrever que la última crisis migratoria de Ceuta podría ser una especie de advertencia de Marruecos dentro del juego de tronos en el sector energético. Dos rivales compitiendo por transportar gas a Europa. Y en esa batalla, el control de los flujos migratorios.

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