Agregar Infobae enGoogle

Los incendios forestales avanzan sobre bosques de montaña que antes actuaban como barrera natural frente al fuego

Investigadores españoles advierten que los incendios forestales están alcanzando zonas que hasta ahora resistían el avance del fuego, poniendo en peligro especies y volviendo el entorno más vulnerable

Bomberos en Barniedo de la Reina (León) en agosto de 2025. (INFOAR)
Bomberos en Barniedo de la Reina (León) en agosto de 2025. (INFOAR)
Guardar

El avance del cambio climático ha permitido que los incendios forestales de gran magnitud alcancen regiones de montaña que antes permanecían a salvo del fuego. Así lo advierte un reciente estudio firmado por científicos españoles y publicado en Global Change Biology, que revela que los hayedos en la provincia de León, que actúan como una barrera natural frente al fuego debido a su alta humedad y menor inflamabilidad en comparación con los pinares o matorrales, podrían transformarse en áreas mucho más vulnerables a los incendios.

El trabajo analiza las consecuencias del incendio que devastó la localidad leonesa de Barniedo de la Reina durante una ola de calor en agosto del año pasado, arrasando 19.100 hectáreas en la montaña oriental de la provincia, según informa EFE. El incendio fue provocado por un rayo, afectó masas extensas de haya (Fagus sylvatica), una especie característica de ambientes fríos y húmedos. Históricamente, los fuegos estivales han sido poco frecuentes en estos bosques, que suelen presentar una densa cobertura capaz de suprimir la vegetación del sotobosque y limitar la propagación de incendios, pero la magnitud e intensidad de ese incendio superó la capacidad de resistencia de estos ecosistemas.

PUBLICIDAD

El equipo, integrado por Luz Valbuena y David Beltrán (Universidad de León) y el ecólogo Juli G. Pausas (Centro de Investigaciones sobre Desertificación, CSIC-UV-GVA), sostiene que el caso de Barniedo de la Reina constituye un ejemplo de “cambio de régimen de incendios” impulsado por el calentamiento global. Las llamas alcanzaron altitudes donde los grandes fuegos de verano eran considerados excepcionalmente raros, detalla el estudio, que indica que el área afectada incluyó 714 hectáreas de hayedo puro y otras 430 hectáreas donde la haya se mezcla con roble.

Un grupo de bomberos forestales tratan de extinguir un fuego en Argayo, León, en 2025. (Lorena Sopêna / Europa Press)
Un grupo de bomberos forestales tratan de extinguir un fuego en Argayo, León, en 2025. (Lorena Sopêna / Europa Press)

Los investigadores determinaron que aproximadamente un tercio del hayedo quedó prácticamente intacto o sufrió daños leves, gracias a la función de barrera de su dosel. Otro tercio experimentó una mortalidad masiva de árboles y el tercio restante presentó daños intermedios, con ejemplares que no lograron recuperar completamente sus copas tras el fuego. En las zonas más afectadas, murieron de media el 74% de los árboles de mayor tamaño, mientras que los ejemplares jóvenes desaparecieron por completo.

PUBLICIDAD

Una recuperación muy limitada

Las inspecciones realizadas meses después del incendio mostraron una recuperación muy limitada de los ejemplares supervivientes. La capacidad de rebrote fue débil y la persistencia a largo plazo de estos árboles queda en duda. El estudio señala que casi no hay nuevas hayas creciendo, mientras que han aparecido muchos arbustos de especies adaptadas al fuego, como Cytisus y Genista. Esto podría provocar que el bosque sea reemplazado poco a poco por matorrales más inflamables. “Es muy probable una conversión hacia matorrales, lo que implica un cambio desde un bosque poco inflamable a una vegetación altamente inflamable”, indican los autores.

Vídeos y fotografías aéreas que muestran las zonas verdes y hectáreas que han sido consumidas por el fuego (Fuente: greenpeace).

Los hallazgos sobre el caso leonés adquieren una dimensión europea. En ese sentido, el estudio alerta que “los términos ‘no inflamable’ y ‘pirofóbico’ están perdiendo vigencia en el sur de Europa, donde el calentamiento global debilita las barreras naturales que históricamente limitaban la propagación del fuego”.

Según el equipo dirigido por Pausas, los modelos sobre los impactos del cambio climático en la vegetación suelen centrarse en el aumento de temperatura o en el desplazamiento de especies, pero a menudo subestiman la rapidez y la profundidad de las transformaciones provocadas por los cambios en los regímenes de incendios.

(Con información de EFE)

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD