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Vivas teme que el Gobierno no quiera “molestar a Marruecos” ante “un hipotético plan concebido para golpear a Ceuta hasta su caída definitiva”

El presidente de la ciudad autónoma da 30 días a Pedro Sánchez para resolver la crisis antes de acudir a las Cortes, a la Justicia o a Europa

El presidente de la ciudad autónoma considera que el ejecutivo de Pedro Sánchez no está dando respuesta y ha elevado el tono.
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El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha endurecido sus críticas al Gobierno central tras celebrar un Consejo de Gobierno extraordinario, y se ha preguntado públicamente si la “pasividad” del Ejecutivo ante la crisis migratoria que atraviesa la ciudad autónoma obedece al propósito de “no molestar al vecino” y preservar las relaciones con Marruecos. Casi veinte días después de la entrada masiva de alrededor de 70.000 personas por la frontera los días 30 y 31 de julio, Vivas ha advertido de que Ceuta “está en peligro”.

En una rueda de prensa, el dirigente del PP ha calificado aquella avalancha de “ataque a la integridad territorial de España” y ha reclamado que el Estado despliegue “todos los medios necesarios” para restablecer la normalidad. A su juicio, eso es posible en un plazo no superior a 30 días si existe voluntad política para actuar, algo que, según ha lamentado, todavía no se ha producido pese a que el Estado dispone de “capacidades suficientes”.

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Vivas ha apuntado a tres posibles explicaciones para la actitud del Ejecutivo: “Ineptitud”, “irresponsabilidad” o el deseo de no deteriorar lo que ha definido como unas “pseudo buenas relaciones” con Rabat. Ha reconocido que esta última hipótesis es la que más le preocupa, y ha afirmado: “Ojalá y no sea esta la razón”. El presidente ha advertido de que una falta de respuesta firme podría favorecer un hipotético plan destinado a “golpear sucesivamente a Ceuta hasta la caída definitiva” de la ciudad.

Varios migrantes se reúnen en una colina mientras intentan cruzar desde la ciudad fronteriza de Fnideq hacia el enclave español de Ceuta. (AP Foto)
Varios migrantes se reúnen en una colina mientras intentan cruzar desde la ciudad fronteriza de Fnideq hacia el enclave español de Ceuta. (AP Foto)

“El Gobierno maquilla la realidad”

La situación sobre el terreno sigue siendo tensa. Según datos del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, unas 5.000 personas de las que entraron el 30 de julio permanecen aún en Ceuta. Vivas, por su parte, eleva esa cifra a entre 8.000 y más de 12.000, y ha denunciado que el Gobierno “maquilla la realidad” al sostener que la normalidad se recuperó en 48 horas. El presidente ceutí ha cifrado además en 1.300 los menores migrantes que continúan en la ciudad, frente a los 180 que había antes de la crisis.

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Ceuta vive sobrecogida y con el alma en vilo”, ha afirmado Vivas, quien ha enumerado las consecuencias de la situación sobre “la seguridad ciudadana, el funcionamiento de los servicios, la convivencia y la seguridad nacional”. En ese contexto, ha reclamado al Ejecutivo que concrete las medidas previstas para reactivar económica y anímicamente la ciudad.

Para acelerar los retornos, Vivas ha propuesto la movilización de 50 funcionarios de Extranjería dedicados en exclusiva a tramitar los expedientes de devolución, traslado o expulsión de los adultos que permanecen en Ceuta. Según sus cálculos, cada funcionario podría tramitar unos 15 expedientes diarios, lo que supondría 750 expedientes al día, 3.750 a la semana y cerca de 15.000 al mes. “Esto no es una visión imposible. Esto más bien parece falta de voluntad”, ha sostenido.

El Ejército, desplegando en la frontera del Tarajal en Ceuta. (EFE/Reduan Dris)
El Ejército, desplegando en la frontera del Tarajal en Ceuta. (EFE/Reduan Dris)

Dispositivo sin precedentes

La tensión no se limita al ámbito político. El Sindicato Unificado de Policía (SUP) ha solicitado una reunión urgente con Vivas para abordar los problemas de seguridad ciudadana y la presión operativa que soportan los agentes, después de que el delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, rechazara reunirse con los sindicatos y representantes policiales. Según el SUP, los agentes afrontan una elevada presión en áreas como Seguridad Ciudadana, Extranjería, Policía Científica e Información.

El Gobierno central mantiene desplegado en Ceuta un dispositivo que incluye 880 policías nacionales, 714 guardias civiles, 225 antidisturbios y 2.000 militares, además de drones, buceadores del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS), embarcaciones y un helicóptero. Las fronteras de Ceuta y Melilla con Marruecos han recuperado una relativa normalidad después de que Rabat desplegara un dispositivo de seguridad ante posibles intentos de nuevos cruces masivos, con 300 personas detenidas en su mayoría de origen subsahariano.

Vivas ha subrayado la gravedad histórica del episodio con una referencia personal: “Yo tengo 73 años y no recuerdo nunca que un presidente del Gobierno haya anunciado que se ha producido un ataque con éxito a la integridad territorial de España”. El presidente ha insistido en que la vuelta a la normalidad pasa, de forma ineludible, por el retorno a Marruecos de las personas adultas que accedieron ilegalmente a Ceuta durante aquellos días, y ha reclamado que el marco legal permita articular un procedimiento de devolución “suficientemente rápido”.

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