Aerolíneas y aeropuertos piden a la UE que suspenda el nuevo sistema de control de seguridad de pasajeros: colas eternas y aviones con asientos vacíos

La patronal calcula que los aeropuertos europeos gestionarán unos 40 millones de pasajeros más que en los dos meses anteriores. Sin margen adicional, advierten, los problemas actuales se intensificarán “de forma inevitable”

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Iberia
Mostradores de Iberia en Barajas. (Europa Press)

Representantes de las aerolíneas y aeropuertos han pedido a la Comisión Europea la suspensión temporal del nuevo modelo de control fronterizo durante los picos de tráfico de verano, al considerar que su despliegue está provocando colas de hasta cinco horas y una presión operativa que ya afecta a pasajeros, vuelos y personal de frontera.

El Sistema de Entrada/Salida (en sus siglas EES) consiste en cabinas automatizadas que recogen los datos biométricos de los pasajeros, como huellas dactilares y una fotografía, así como la validación del pasaporte y la fecha y el lugar de entrada o salida, en sustitución del tradicional sellado de pasaportes. El Ejecutivo comunitario defendió entonces que el uso de este modelo haría que los desplazamientos sean “más fluidos y seguros para todos, evitando así las largas colas que se forman día a día en los controles de los aeropuertos.

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La petición se ha formalizado en una carta abierta enviada este miércoles a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en la que el sector ha solicitado que los países de la Unión puedan interrumpir por completo los procedimientos del EES en julio y agosto cuando el volumen de viajeros supere la capacidad operativa.

La iniciativa parte de ACI Europe, la rama europea del Consejo Internacional de Aeropuertos, que representa a 600 aeropuertos en 55 países. Sus miembros canalizan más del 95% del tráfico comercial del continente.

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Cinco horas de espera en los picos de mayor afluencia

La organización ha reconocido el “papel vital” del EES para reforzar la seguridad de las fronteras comunitarias. Aun así, sostiene que el despliegue del sistema ha incrementado de forma notable los tiempos de espera, que en los momentos de mayor afluencia ya alcanzan cinco horas. Por su parte, las compañías también han notificado un efecto directo sobre la operativa comercial. En algunos casos, los aviones cierran puertas con plazas vacías porque parte de los pasajeros siguen atrapados en las colas del control fronterizo cuando llega la hora de embarque.

Un control fronterizo con el nuevos sistema EES en el aeropuerto de Praga. REUTERS/David W Cerny
Un control fronterizo con el nuevos sistema EES en el aeropuerto de Praga. REUTERS/David W Cerny

El sector ha pedido a la Comisión Europea que permita de inmediato a los Estados miembros contar con “toda la flexibilidad necesaria” para suspender completamente el EES cuando el número de pasajeros rebase la capacidad operativa en julio y agosto. A partir de septiembre, la demanda es que esa misma flexibilidad siga disponible en circunstancias excepcionales.

La patronal ha calculado que los aeropuertos europeos gestionarán unos 40 millones de pasajeros más que en los dos meses anteriores y sin margen adicional, han advertido, los problemas actuales se intensificarán de forma inevitable.

Bruselas defiende fluidez del control digitalizado

La UE ya ha confirmado que permitirá suspender la recogida de datos biométricos hasta comienzos de septiembre. La patronal considera que esa medida ha aliviado parte de la presión, pero no ha evitado las colas excesivas ni ha protegido la operativa de aeropuertos y aerolíneas.

El portavoz del ejecutivo comunitario Markus Lammert sostuvo que el EES estaba “plenamente operativo y funcionando bien” y que “la mayoría de las veces, los largos tiempos de espera no están relacionados con el funcionamiento del EES, sino con factores preexistentes, como la concentración de vuelos en franjas horarias específicas”. Lammert recordó que tanto la industria como las autoridades han tenido margen para su adaptación gradual a un sistema que debió entrar en vigor el otoño pasado.

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