Lo que cuesta perseguir el crimen: 70.100 euros por un traje antibomba y 15 euros por una pila de litio para que una baliza dure meses

La Policía Nacional licita esta semana dos contratos para adquirir 30 trajes para sus TEDAX y 7.750 pilas de litio para que las balizas de seguimiento duren mucho más tiempo

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Uno de los trajes TEDAX-NRBQ que usa la Policía Nacional
Uno de los trajes TEDAX-NRBQ que usa la Policía Nacional

Perseguir el crimen tiene su coste. En España, cada día se cometen 6.778 delitos, según datos del Ministerio del Interior. Por eso, Policía Nacional y Guardia Civil deben estar muy bien preparadas. Y eso incluye la dotación de los mejores medios materiales. La División Económica y Técnica de la Policía Nacional, por ejemplo, acaba de iniciar la licitación de dos contratos para facilitar a sus agentes elementos muy específicos para su trabajo diario: trajes de alta protección antibombas y pilas de litio para que las balizas de seguimiento duren bastante en el tiempo en operaciones encubiertas. De hecho, la Policía Nacional está dispuesta a pagar un máximo de 70.100 euros por traje y 15 euros por cada pila.

El primer contrato fue licitado este domingo 14 de junio. Se trata de la compra de 30 trajes de alta protección antibomba con cascos asociados, que deben durar cinco años, para el equipo de los TEDAX-NRBQ. Esta especialidad tiene como misión la detección y desactivación de artefactos explosivos o compuestos de sustancias peligrosas que emplean las organizaciones criminales. “Los artefactos explosivos cada vez presentan mayor complejidad técnica y poder de destrucción, lo que obliga a estudiar el mercado y las tecnologías con el fin de poder establecer y dotar al especialista TEDAX-NRBQ de los más modernos y eficaces medios de protección”, explican desde la Policía Nacional. Entre esos medios están los trajes que los conocidos como artificieros deben llevar para poder manipular explosivos con cierta seguridad.

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La Policía ha cuantificado en 70.180 euros el coste de cada traje (impuestos incluidos). En el año 2023, el Servicio de Armamento y Equipamiento Policial de la Dirección General de la Guardia Civil licitó un contrato parecido para comprar cuatro trajes de desactivación de explosivos (EOD), por el que acabó pagando 49.500 euros, impuestos no incluidos. Un año después, en 2024, la Jefatura de Asuntos Económicos del Mando de Apoyo Logístico del Ejército de Tierra licitó otro contrato de seis trajes por un importe unitario de 62.363 euros, impuestos tampoco incluidos.

Una reciente operación policial de la Guardia Civil
Una reciente operación policial de la Guardia Civil

El traje con casco asociado estará diseñado para ofrecer la máxima protección “contra los efectos de la sobrepresión, fragmentación, impacto y calor en operaciones, todo ello sin menoscabo de la flexibilidad y el confort. El traje proporcionará máxima protección de 360º incluida la parte trasera de las piernas. Contará con sistema de ventilación en traje y casco”, señala el pliego de condiciones técnicas. Cada traje, sumando el casco, pesa entre 29 y 35 kilos, según la talla. Desde 1975, esta unidad de élite ha realizado más de 438.000 intervenciones y trece agentes han fallecido en acto de servicio.

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144.000 euros el pilas

El segundo contrato ha sido licitado este martes: 144.000 euros para comprar pilas de litio. La Jefatura de Sistemas Especiales tiene encomendada como función principal prestar apoyo técnico operativo a las diferentes unidades de investigación que existen en la Policía Nacional. “Los integrantes de las organizaciones delictivas dedicadas al crimen organizado cada vez adoptan procedimientos más sofisticados para evitar ser descubiertos y llevar a cabo sus actividades ilícitas, por ello se necesita contar con equipos de última tecnología para lograr mantener el control de los objetivos de forma eficaz y discreta”, señala el pliego.

Las pilas, que se usan específicamente en equipos de seguimiento y transmisores, deben de ser muy estables en tensión, de alta densidad de energía, una autodescarga muy débil y resistentes a variaciones de temperatura. El objetivo es comprar 7.750 pilas a 15 euros la unidad y 200 baterías a 14 euros cada una. Los agentes usan las balizas de seguimiento para luchar contra el crimen. Estos aparatos emiten señales electromagnéticas recogidas por un captador de una determinada tecnología, señales que sitúan la posición del objetivo sobre una cartografía. Estos objetivos balizados, como personas, coches, aeronaves o barcos pueden encontrarse de forma habitual durante mucho tiempo fuera del alcance de los policías, incluso fuera de España.

La Policía Nacional ha señalado este miércoles que la visita del Papa León XIV a España supone "el mayor reto de seguridad de su historia" con un amplio despliegue de más de 15.000 agentes de diferentes unidades, que incluye la cápsula de seguridad del pontífice y el despliegue de 250 furgones de la Unidad de Intervención Policial, los conocidos como 'antidisturbios'. (Fuente: Policía Nacional)

Por este motivo, la Policía Nacional necesita un uso discreto de estos equipos, que deben alimentarse con pilas de gran carga, suministro sostenido y reducido peso (51 gramos). La mejor opción son las pilas de litio, que son mejores que las de níquel cadmio y níquel metal hidruro. Además, almacenan más del doble de energía y suministran la energía que se les solicita de forma sostenida, sin picos ni valles. Las pilas de litio pierden, en el peor de los casos, el 5% de la energía acumulada año a año desde su fabricación, frente al 25% del resto de las pilas.

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