Un hospital de Córdoba realiza con éxito un trasplante de corazón ABO incompatible en una niña de cinco meses

La técnica pionera en Andalucía permite trasplantar un órgano aun cuando donante y receptor son incompatibles

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Agustín Elías, José Joaquín Domínguez, Greta y sus padres.
Agustín Elías, José Joaquín Domínguez, Greta y sus padres. (Hospital Universitario Reina Sofía)

El Hospital Universitario Reina Sofía (Córdoba) ha realizado con éxito su primer trasplante cardiaco infantil ABO incompatible en Andalucía en una bebé de cinco meses. La niña, llamada Greta, ingresó en el centro desde Sevilla en situación de fallo cardiaco terminal, causada por una miocardiopatía dilatada de probable origen genético.

Según han indicado desde el hospital, el trasplante era el único tratamiento posible, pero era una operación compleja, principalmente por el tamaño de la paciente. El procedimiento ABO permite trasplantar un corazón aunque la donante no sea compatible con la receptora, una posibilidad especialmente relevante en lactantes, que aún no han desarrollado plenamente anticuerpos frente a otros grupos.

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“El trasplante ABO incompatible en lactantes es posible porque, a edades tan tempranas, el sistema inmunológico aún no ha desarrollado plenamente anticuerpos frente a otros grupos sanguíneos”, ha explicado la cardióloga pediátrica Elena Gómez, responsable del seguimiento del paciente. Esta opción “permite ampliar la ventana de donantes en pacientes muy pequeños, en los que el tiempo de espera y el tamaño del órgano son factores críticos”, ha añadido.

La doctora ha explicado que Greta llegó al centro en una situación de fallo cardiaco terminal y “precisó soporte circulatorio y asistencia ventricular como puente al trasplante”. La operación se llevó a cabo el pasado mes de diciembre y, desde entonces, la pequeña evoluciona favorablemente tanto a nivel cardiaco como neurológico.

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Cinco horas de isquemia

El trasplante ABO incompatible requiere retirar de la circulación sanguínea anticuerpos que podrían reaccionar contra el injerto y sustituirlos por sangre y plasma adecuados para que el cuerpo acepte el nuevo órgano. Ello supone un trabajo preciso del banco de sangre.

“No se trata solo de tener sangre disponible, sino de saber exactamente qué componentes pueden administrarse y cuáles deben evitarse para no aumentar el riesgo inmunológico”, ha especificado el hematólogo Miguel Ángel Álvarez. El especialista ha indicado que, antes del trasplante, se confirma el grupo sanguíneo de paciente y donante, se estudian los anticuerpos que podrían reaccionar frente al nuevo órgano y se diseña una estrategia individualizada de productos sanguíneos.

Greta y sus padres.
Greta y sus padres. (Hospital Universitario Reina Sofía)

Durante la espera hasta el injerto, el banco de sangre mantuvo activado un circuito especial con revisiones periódicas de la situación inmunológica de la paciente y coordinación con trasplante, anestesia, cirugía y cuidados intensivos. “La clave del procedimiento fue preparar el circuito de circulación extracorpórea con los componentes sanguíneos adecuados y realizar una exanguinación controlada de la paciente antes de reperfundir el órgano”, según ha explicado el perfusionista Agustín Elías.

El equipo retiró progresivamente la sangre de la niña y la repuso poco a poco con sangre y plasma nuevos, que recircularon por el sistema hasta conseguir los niveles adecuados. Elías ha añadido que “solo en ese momento se pudo proceder al desclampaje con garantías; en este caso, se consiguió en la tercera determinación, tras cinco horas de isquemia”.

La delegada de Salud de Córdoba, María Jesús Botella, ha celebrado la noticia como “la mejor expresión de lo que significa un sistema público de salud fuerte: profesionales altamente cualificados, coordinación entre equipos, tecnología al servicio de la vida y una sociedad generosa que entiende que donar es ofrecer futuro”. Para el director gerente del centro, Francisco Triviño, “Greta nos recuerda que cada trasplante empieza mucho antes de entrar en quirófano: empieza con una familia que dona, con una organización capaz de activar todos sus recursos y con profesionales que trabajan como una sola unidad para que esa oportunidad llegue a tiempo”.

El director gerente ha añadido que “este caso representa la capacidad de este hospital para ofrecer respuestas altamente especializadas a situaciones límite y transformar la generosidad de una donación en una posibilidad real de vida”. El centro andaluz es el único de la comunidad con programa de asistencia cardíaca infantil de media y larga duración y de trasplante cardíaco pediátrico. En 2025, realizó 306 injertos de órganos, de los que 11 fueron infantiles, y acumula desde 1986 más de 800 trasplantes de corazón, con más de un centenar en población infantil.

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