Lola Flores, el juicio que dividió a España: el papel de Josep Borrell y el grito desesperado a Felipe González

El proceso judicial a ‘La Faraona’ se convirtió en símbolo de una nueva era fiscal y ayudó a concienciar a la sociedad sobre cultura tributaria, según relatan sus participantes en ‘Anatomía de…', en La Sexta

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'La Faraona' fue condenada a pagar 28 millones de pesetas a Hacienda por no haber hecho la declaración de la renta durante años. / Imagen de archivo
'La Faraona' fue condenada a pagar 28 millones de pesetas a Hacienda por no haber hecho la declaración de la renta durante años. / Imagen de archivo

Si ha habido un caso mediático en la justicia española es el que sentó en el banquillo a ‘La Faraona’. Lola Flores fue procesada en 1987, momento en que la Fiscalía le exigió una fianza de 145 millones de pesetas mientras Hacienda calculaba un fraude de 48 millones tras años sin presentar la declaración de la renta. Fue entonces cuando el Tribunal Supremo condenó a la bailaora a pagar 28 millones de pesetas.

Ahora, La Sexta recupera el caso en un nuevo capítulo de Anatomía de…, programa presentado por Mamen Mendizábal. La periodista ha reunido a personalidades de distintos sectores que formaron parte del sonado proceso judicial: desde el entonces exsecretario de Estado de Hacienda, Josep Borrell, al presidente del Gobierno a finales de los ochenta, Felipe González.

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La cuestión que reconstruye La Sexta en el programa es si aquel procedimiento fue una investigación ordinaria convertida después en símbolo público o si la Administración aprovechó desde el principio la notoriedad de la cantante para lanzar un mensaje ejemplarizante. La respuesta de los protagonistas no es idéntica entre sí.

Josep Borrell y el fiscal del caso deliberan si la multa a Lola Flores mejoró la conciencia fiscal de la sociedad española

El entonces exsecretario de Estado de Hacienda, Josep Borrell, ha negado en La Sexta que Hacienda eligiera a Lola Flores como objetivo deliberado, pero ha admitido que la repercusión del caso sirvió para reforzar la conciencia fiscal en una España que estaba modernizando su administración tributaria y trataba de extender la idea de que la fama no daba acceso a un trato de favor.

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“Cuando me dijeron que había una célebre cantante folclórica que había aparecido en las listas de los que no habían presentado declaración, me encogí de hombros diciendo: ‘Bueno, ¿y qué?’”, ha afirmado Borrell en La Sexta.

Luis Jordana de Pozas y Josep Borrell
Luis Jordana de Pozas, fiscal del caso contra Lola Flores, y Josep Borrell, secretario de Estado de Hacienda en 1987, durante la emisión de 'Anatomía de…', programa de La Sexta. / Captura de pantalla

Por su parte, Luis Jordana de Pozas, fiscal del caso, ha recordado que el expediente llegó desde la denominada ‘Unidad Especial de Represión y Vigilancia del Fraude Fiscal’, creada en los años de modernización de Hacienda, impulsados por Borrell. Fue esa unidad la que detectó las irregularidades fiscales de la artista y elaboró el dossier que desembocó en uno de los juicios más mediáticos de finales de los años 80.

Josep Borrell ha insistido durante la entrevista con Mendizábal en que “no hubo absolutamente ninguna intencionalidad de ir a por alguien”. También ha defendido que la gestión tributaria no funciona señalando a un contribuyente concreto, sino mediante cruces de información más eficaces que una búsqueda personalizada.

La posición del fiscal es más matizada. Jordana de Pozas ha sostenido que, desde el punto de vista jurídico, una contribuyente que llevaba años sin presentar la declaración planteaba un caso “incuestionable”, pero ha añadido que la imagen pública de la artista resultó útil para otro objetivo.

Preguntado por si se utilizó a la cantante para transmitir que nadie estaba por encima de Hacienda, el fiscal ha respondido: “Yo creo que sí. No la buscaron, pero les vino bien”. Borrell ha coincidido solo en la utilidad posterior del impacto mediático: “Si fue así, pues hay que alegrarse”.

La súplica de ‘La Faraona’: “Yo le pido al señor Felipe González que me eche una manita”

El programa de La Sexta sitúa el caso en una España con escasa cultura fiscal. Según ha explicado al medio Dani Cervera, jefe de la sección de Economía de La Sexta Noticias, el fraude venía de una etapa en la que no existía una conciencia tributaria comparable y el Estado estaba intentando demostrar que “nadie podía escaquearse”, en línea con el lema ‘Hacienda somos todos’ recordado por Borrell.

Ese cambio de época aparece también en la reacción de la propia cantante. Lola Flores llegó a pedir ayuda públicamente al entonces presidente del Gobierno: “Yo le pido al señor Felipe González que me eche una manita”. En otra intervención recuperada por el programa, expresó su expectativa de que alguien con poder la orientara antes de que la situación estallara.

Cervera ha interpretado en La Sexta que la artista no midió del todo el alcance del cambio histórico. El presentador Pedro Ruiz, quien también tuvo problemas con Hacienda mientras Borrell continuaba en el mismo puesto, ha resumido esa confusión con una frase: “Los focos no alumbran, ciegan”. Borrell, por su parte, ha defendido que intervenir para advertir a un contribuyente concreto habría supuesto beneficiar a quien estuviera más cerca del poder.

Lola Flores posa en 1968 con sus tres hijos, Lolita, Rosario y Antonio. / EFE Archivo
Lola Flores posa en 1968 con sus tres hijos, Lolita, Rosario y Antonio. / EFE Archivo

La presión pública sobre Lola Flores durante el “escarnio” del proceso judicial

La presión pública fue enorme. Mariola Orellana, amiga y mánager de la artista entre 1992 y 1995, ha descrito el juicio en el programa de La Sexta como “un escarnio” y ha asegurado que sentarla en el banquillo fue para ella “horroroso”. María del Monte la ha recordado como una mujer que sostenía a muchas familias y ejercía una generosidad extrema.

Jordana de Pozas también ha dejado un retrato personal separado de la causa. Ha recordado que durante el juicio ella le llamó primero “chiquillo” y después “señor fiscal”, y ha afirmado: “Fuera de su conducta fiscal, era una mujer admirable”. Sobre su forma de trabajar, añadió: “Trabajaba como una loca”.

La Audiencia Nacional la absolvió inicialmente por una cuestión técnica relacionada con la constitucionalidad de la norma aplicada, pero el fiscal recurrió y el Tribunal Supremo revisó el caso. La condena definitiva rebajó de forma sustancial las cantidades manejadas al inicio y fijó el pago en 28 millones de pesetas.

El Ayuntamiento de Madrid ha creado un mapa ilustrado del Madrid de Lola Flores. Un recorrido que muestra algunos de los lugares más emblemáticos para la artista durante su vida en la capital. En donde se ha destacado el Teatro Calderón entre las ilustraciones de Irene Blasco. (Fuente: Europa Press / Suevia Films)

El programa añade que, para reunir el dinero, la artista vendió propiedades, concedió exclusivas y explotó al máximo su tirón mediático. Tres años después de la sentencia, en mayo de 1995, Lola Flores murió a los 72 años a causa de un cáncer de mama.

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