Los 12 alimentos con más pesticidas de 2026: de verduras con un elevado valor nutricional a las frutas más consumidas del mercado

El informe del Environmental Working Group ha analizado 54.344 muestras de 47 tipos de productos que ha ordenado de los alimentos más limpios a los más sucios

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El informe, basado en pruebas realizadas por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) sobre 54.344 muestras de 47 tipos de productos, advierte sobre la presencia persistente de sustancias químicas incluso tras lavar y pelar los alimentos
6 de las 12 frutas y verduras que encabezan este año la lista de productos agrícolas con mayores niveles de residuos de pesticidas (Montaje Infobae)

Doce frutas y verduras encabezan este año la lista de los alimentos con mayores niveles de pesticidas, según la Guía del comprador sobre pesticidas en productos agrícolas de 2026, publicada por el Environmental Working Group (EWG). El informe, basado en pruebas realizadas por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) sobre 54.344 muestras de 47 tipos de productos, advierte sobre la presencia persistente de “químicos eternos” incluso tras lavar y pelar los alimentos, replicando el comportamiento habitual de los consumidores.

Las muestras de la mayoría de estos productos arrojaron, en promedio, la presencia de cuatro o más pesticidas distintos, siendo la patata la única excepción, con un promedio de dos. Las pruebas detectaron rastros de 264 pesticidas diferentes en todos los alimentos estudiados. Del total, 203 se han encontrado dentro de las frutas y verduras que integran el listado de los “Doce Alimentos Más Contaminados”. Este resultado inquieta a los especialistas de la salud pública, ya que los efectos combinados pueden acumularse y aumentar el riesgo para la salud.

Entre los productos más afectados destacan las espinacas, que registraron la mayor cantidad de residuos por peso. La col rizada y las hojas de mostaza presentaron altos porcentajes de pesticidas potencialmente cancerígenos. Las fresas mostraron la presencia de decenas de sustancias químicas. También figuran en esta lista las uvas, nectarinas, melocotones —con hasta 19 pesticidas distintos en una sola muestra—, cerezas, manzanas, moras, peras, patatas y arándanos. El caso del penúltimo resalta por las altas concentraciones de clorprofam, un regulador del crecimiento prohibido en la Unión Europea.

El informe, basado en pruebas realizadas por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) sobre 54.344 muestras de 47 tipos de productos, advierte sobre la presencia persistente de sustancias químicas incluso tras lavar y pelar los alimentos
Top 3 de las 12 frutas y verduras que encabezan este año la lista de productos agrícolas con mayores niveles de residuos de pesticidas (Montaje Infobae)

Los tres más sucios del mercado: las espinacas, las fresas y la col rizada

Las espinacas suelen incluirse en dietas saludables, debido a su alto contenido nutricional. Sin embargo, tras este estudio, el EWG determina que este vegetal también concentra una de las mayores cantidades de residuos de pesticidas entre los productos frescos. El 76% de las espinacas convencionales analizadas contenían permetrina, un insecticida neurotóxico cuyo uso en cultivos alimentarios está prohibido en Europa desde el año 2000. Y es que este compuesto en altas dosis puede afectar el sistema nervioso y provocar temblores o convulsiones. Otros estudios anteriores detectaron también una relación entre la exposición a niveles bajos de permetrina y efectos neurológicos en niños, como el doble de probabilidades de diagnosticar TDAH cuando se hallan residuos de este pesticida en la orina.

Además de la permetrina, las pruebas realizadas en 2016 por el USDA en 642 muestras de espinacas convencionales detectaron un promedio de siete pesticidas diferentes por muestra, con hasta 19 compuestos distintos en algunos casos. Cuatro de ellos, los fungicidas mandipropamida, fluopicolida y ametoctradina, se encontraron en concentraciones elevadas. La mayoría de los residuos están autorizados por la Agencia de Protección Ambiental (EPA), aunque 16 muestras superaron los límites legales y 83 contenían productos prohibidos en espinacas. Asimismo, se reportó la presencia de DDT y sus productos de degradación en el 40% de las muestras, un pesticida prohibido desde la década de 1970 pero aún presente en los suelos.

Por su parte, la col rizada, otro vegetal de hoja verde ampliamente consumido, también presenta altos niveles de residuos de pesticidas. En agosto de 2024, la EPA suspendió de emergencia el uso del herbicida DCPA por riesgos para la salud, especialmente para mujeres embarazadas. El análisis del USDA de 2017 y 2018 mostró que casi el 60% de las muestras de col rizada en EE. UU. tenían residuos de DCPA, clasificado como posible carcinógeno y prohibido en la Unión Europea desde 2009. En promedio, las muestras de estas verduras presentan residuos de más de cinco pesticidas diferentes, con hasta 21 detectados en una sola muestra.

El tercero en discordia son las fresas: el 99% de las muestras analizadas en 2015 y 2016 contenían residuos de al menos un plaguicida, y el 30% presentaban residuos de 10 o más. Entre los compuestos detectados figuran el carbendazim, un fungicida prohibido en Europa y considerado disruptor endocrino, y la bifentrina, clasificada como posible carcinógeno. El consumo habitual de fresas expone a la población a una amplia variedad de residuos químicos, algunos de los cuales se han vinculado con cáncer, daños reproductivos y alteraciones neurológicas.

Esta es la fruta más nutritiva del mundo: ayuda al sistema nervioso y tiene propiedades anticancerígenas.

Consecuencias para la salud por la exposición a pesticidas en frutas y verduras

La Guía del Consumidor sobre pesticidas en productos agrícolas advierte anualmente sobre los riesgos asociados a la exposición a estas sustancias tóxicas presentes en frutas y verduras frescas. Entre los que se encontraron este año en estos productos, hay algunos que presentan una mayor cantidad de datos que los relacionan con problemas de salud, especialmente en niños.

Uno de los compuestos más señalados es el DCPA, clasificado por la Agencia de Protección Ambiental (EPA) como posible carcinógeno tras detectar aumentos de tumores hepáticos y tiroideos; así como afectar a los pulmones o a los riñones. Además, se ha demostrado su persistencia en el ambiente, contaminando aguas superficiales y subterráneas, e incluso desplazándose por el aire hasta viviendas cercanas a los campos fumigados.

Otros, como la bifentrina y la cipermetrina (insecticidas piretroides), se han relacionado en estudios epidemiológicos con efectos adversos en el neurodesarrollo infantil. El motivo de este riesgo: el cerebro y el sistema nervioso infantil, en pleno desarrollo, son especialmente vulnerables a los efectos de estos productos químicos. Mientras, el imidacloprid, un neonicotinoide prohibido en la Unión Europea, también se ha vinculado a daños en el sistema nervioso y reproductivo en animales.

A pesar de estos riesgos, el EWG insiste en la importancia de consumir verduras de hoja verde por sus beneficios nutricionales. Del mismo modo, recomienda optar por productos orgánicos siempre que sea posible y lavar bien todas las verduras para reducir la exposición a pesticidas. El organismo igualmente sugiere combinar estos alimentos con ingredientes ricos en vitamina C para mejorar la absorción de nutrientes y diversificar su consumo en la dieta diaria.