Los pensionistas que cobraron una indemnización de 1.800 euros por la denegación del plus por hijos deberán tributarla en la Renta

Hacienda considera que esta compensación, fijada por el Tribunal Supremo tras la denegación del complemento de maternidad, no está exenta y debe incluirse como ganancia patrimonial en el IRPF

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Llega abril y con él la obligación de presentar la Declaración de la Renta. Te explicamos las fechas importantes, cómo puedes presentarla (por internet, teléfono o presencialmente) y los límites de ingresos que te obligan a declarar.

En esta campaña de la Renta, los pensionistas que han recibido una indemnización de 1.800 euros tras la denegación del complemento por hijos deberán incluir esta cantidad en su declaración. Hacienda ha confirmado que este pago no está exento de tributación al tratarse de una ganancia patrimonial sujeta al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

La indemnización de 1.800 euros tiene su origen en una sentencia del Tribunal Supremo, que reconoció el derecho de determinados pensionistas a ser compensados por la denegación del complemento por aportación demográfica, conocido como complemento de maternidad. El fallo considera que este complemento fue inicialmente aplicado de forma discriminatoria, al concederse a mujeres con hijos en determinadas condiciones, mientras que numerosos hombres en situaciones equivalentes vieron rechazado su reconocimiento. Tras el criterio del alto tribunal, se estableció una compensación económica fija para los afectados, cifrada en 1.800 euros.

En el ámbito fiscal, la Dirección General de Tributos (DGT), órgano dependiente del Ministerio de Hacienda, ha establecido que esta compensación debe tributar en el IRPF en respuesta a consultas realizadas por ciudadanos. Según este criterio, la indemnización no tiene la consideración de daño personal, supuesto que se encuentra exento en la normativa del impuesto, sino que responde a un perjuicio de carácter económico derivado de un procedimiento administrativo y judicial. Por este motivo, se califica como una ganancia patrimonial no exenta, lo que obliga a incluirla en la declaración del ejercicio en el que se percibe.

La Agencia Tributaria lo interpreta como ganancia patrimonial

Este tratamiento se basa en la normativa general del IRPF, que establece que todas las ganancias patrimoniales están sujetas a tributación salvo aquellas que la ley declara expresamente exentas. En este caso, Hacienda interpreta que no concurre ninguna de las exenciones previstas, al no tratarse de una indemnización por daños físicos o personales.

La Agencia Tributaria comenzó el 3 de abril el plazo para presentar la declaración de la Renta. (Carlos Luján / Europa Press)
Contribuyentes reciben atención presencial en una oficina de la Agencia Tributaria. (Carlos Luján / Europa Press)

No obstante, el impacto fiscal de esta medida puede variar en función de cada contribuyente. En determinados casos, los pensionistas pueden compensar total o parcialmente esta tributación mediante la deducción de los gastos asociados al procedimiento judicial, como los honorarios de abogado o las costas procesales.

Plazos y fechas clave de la campaña de la Renta

Según el calendario oficial de Hacienda, el plazo ordinario para presentar la declaración de la Renta concluye el 30 de junio. Quienes opten por domiciliar el pago deben presentar el formulario antes del 25 de junio. El sistema de atención telefónica “Le Llamamos” comenzará a operar el 6 de mayo, permitiendo la solicitud de cita previa desde el 29 de abril. Esta opción facilita la asistencia a distancia, especialmente útil para quienes prefieren tener ayuda de un técnico a la hora de confeccionar su solicitud.

La campaña de la declaración de la Renta para el ejercicio de 2025 arranca el próximo 8 de abril.

Por su parte, la atención presencial en oficinas de la Agencia Tributaria estará disponible a partir del 1 de junio. Las citas para este servicio podrán solicitarse desde el 29 de mayo, tanto a través de la sede electrónica como de la aplicación móvil. Todas las gestiones, desde la solicitud de cita hasta la presentación de la declaración, pueden realizarse digitalmente, facilitando el cumplimiento de las obligaciones fiscales en cualquier parte del territorio.