Estas 5 señales demuestran que tu sistema nervioso está desregulado y muchas veces se confunden con rasgos de personalidad

Algunos indicios en el plano emocional y físico pueden corresponderse con consecuencias del estrés y la ansiedad

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Una chica triste sentada de lado en el sofá mirando a la nada mientras abraza un cojín rojo
Algunas señales indican desregulación del sistema nervioso. (Freepik)

El ritmo de vida actual impone una exigencia constante que muchas veces pasa desapercibida. Jornadas largas, estímulos continuos y una sensación de urgencia permanente forman parte del día a día de millones de personas. En ese contexto, no resulta extraño que el cuerpo y la mente respondan de formas que, a menudo, interpretamos como algo propio de nuestra personalidad.

Es habitual pensar que ser más irritable, tener dificultades para descansar o sentir ansiedad constante forma parte de cómo somos. Sin embargo, cada vez más especialistas apuntan a que estos comportamientos no siempre responden a rasgos estables, sino a estados fisiológicos alterados. Es decir, no es tanto quién eres, sino cómo está funcionando tu sistema nervioso en ese momento.

En este escenario, comprender qué ocurre en el cuerpo se vuelve clave para interpretar nuestras reacciones y eliminar parte de culpa con respecto a ello. La psicóloga Alba Guijarro (@talcualtia en TikTok) pone el foco precisamente en este punto: muchas de las conductas que normalizamos o asumimos como inevitables pueden ser señales de una desregulación del sistema nervioso.

Una chica de tiro medio de pie tocándose la frente mientras mira hacia el suelo preocupada
Lejos de ser rasgos de personalidad, algunos comportamientos y síntomas indican un sistema nervioso desregulado. (Freepik)

De la alerta constante a los problemas digestivos

Según explica la experta, una de las primeras señales es clara: “Estás constantemente en alerta aunque no pase nada. Sientes que algo malo va a pasar, te cuesta relajarte incluso cuando todo está bien. Estás todo el rato escaneando el entorno en busca de amenazas que no existen”. Este estado, añade, “se llama hipervigilancia y es una señal clásica de desregulación”.

Otra manifestación frecuente tiene que ver con el descanso. “Te cuesta horrores dormir o descansar de verdad”, señala Guijarro. “Te vas a la cama agotadísima y de repente, tu cabeza no para”. A esto se suma un patrón muy común: “dormirte y luego despertarte a las dos, a las tres, a las cuatro, a las cinco, sin ningún motivo aparente”. La explicación está en que “el cuerpo no consigue entrar en modo calma porque el sistema nervioso está muy activado”.

El impacto no se limita al plano mental. El cuerpo también habla, especialmente a través del sistema digestivo. “Hinchazón, náuseas, estreñimiento, sensación de nudo en el estómago”, describe la psicóloga. Y subraya una conexión clave: “El intestino tiene conexión directa con el cerebro y, cuando el sistema nervioso está en modo alerta, la digestión se altera”.

En el terreno emocional, la desregulación también deja huella. “Sientes que tus emociones pasan de cero a cien en segundos”, advierte Guijarro. Esto puede traducirse en “irritabilidad, llanto de repente, reacciones que luego dices: ‘Ay, ¿qué me ha pasado?’”. La razón es que “cuando el sistema nervioso está desregulado, la capacidad para gestionar tus emociones se ve afectada”.

Algunas actitudes que tenemos, pueden ser señales de lo que somos según los psicólogos

La quinta señal es quizá una de las más comunes. “Te sientes desconectada de ti misma o de lo que te rodea, como si estuvieras en piloto automático, sin ganas, sin motivación, con esa sensación de estar presente, pero no del todo”, explica. Según añade Guijarro, este estado “puede ser una señal de freeze o de congelación, que es otro mecanismo del sistema nervioso para protegerte”.

Estas cinco señales, lejos de ser rasgos de carácter inmutables, apuntan a un sistema que está intentando adaptarse a un entorno percibido como amenazante o exigente. La clave, según la psicóloga, está en reconocerlas y entender su origen. “Si te has sentido identificada, imagino que estás pasando por un mal momento, pero la buena noticia es que esto se puede trabajar y que el sistema nervioso puede regularse”.