Bruselas pide el teletrabajo para ahorrar energía y espera que “las consecuencias de esta crisis sean de larga duración”

La Comisión Europea solicita a los Estados miembros que reduzcan el uso de combustibles derivados del petróleo para coordinar una respuesta conjunta

Guardar
Banderas de la Unión Europea ondean frente a la sede de la Comisión Europea en Bruselas, Bélgica. / Imagen de archivo - REUTERS - Yves Herman
Banderas de la Unión Europea ondean frente a la sede de la Comisión Europea en Bruselas, Bélgica. / Imagen de archivo - REUTERS - Yves Herman

La Comisión Europea solicita de forma expresa a los Estados miembros que apliquen una reducción sustancial en la demanda de energía, con especial atención a los combustibles derivados del petróleo. La petición se ha traducido en instar a los gobiernos a valorar la aplicación de “medidas voluntarias de ahorro”, como restringir los desplazamientos no esenciales y reducir el uso particular del coche y los vuelos en favor de fines prioritarios. Es decir, teletrabajar tanto como sea posible.

Este llamamiento, remitido por el comisario de Energía, Dan Jørgensen, a través de un escrito dirigido a los ministros europeos del ramo, subraya que la “disponibilidad limitada de proveedores alternativos y capacidad de refinación dentro de la Unión Europea” profundiza la vulnerabilidad en el suministro de combustibles fósiles. A la misiva ha tenido acceso el medio Politico. Tanto las comparecencias del comisario como la carta a los responsables de Energía inciden en la necesidad de diseñar respuestas coordinadas y temporales para el ahorro energético.

La directriz se enmarca en la incertidumbre que ha generado el conflicto en Oriente Próximo sobre los mercados energéticos, y ante la evidencia de que la situación no volverá a la normalidad en el corto plazo. Entre los datos proporcionados por la misma Comisión Europea, se advierte que desde el inicio del conflicto los precios del gas han aumentado un 70% y los del petróleo un 60%, incrementando así la factura de importación de combustibles fósiles de la Unión Europea en unos 14.000 millones de euros en apenas un mes.

La recomendación pretende evitar que se adopten medidas nacionales fragmentadas que puedan distorsionar el mercado europeo de la energía. Además, Jørgensen ha remarcado la importancia de que cada país adapte el abanico de propuestas según sus propias circunstancias, pero manteniendo la coordinación con el resto de socios europeos, según ha confirmado en rueda de prensa, citada por Europa Press.

El comisario europeo de Energía y Vivienda, Dan Jorgensen, participa en un debate sobre la seguridad, la independencia y el suministro energético de la UE durante una sesión plenaria en el Parlamento Europeo en Bruselas, Bélgica, en marzo de 2026. / EFE - EPA - Oliver Hoslet
El comisario europeo de Energía y Vivienda, Dan Jorgensen, participa en un debate sobre la seguridad, la independencia y el suministro energético de la UE durante una sesión plenaria en el Parlamento Europeo en Bruselas, Bélgica, en marzo de 2026. / EFE - EPA - Oliver Hoslet

Qué se sabe del impacto energético del conflicto en Oriente Próximo y cómo afecta al consumo en la UE

La Comisión Europea ha alertado de que, pese a que en la actualidad no existen problemas inmediatos de suministro en la Unión Europea, el contexto internacional sigue deteriorándose y se espera que “las consecuencias de esta crisis sean de larga duración”, en palabras del comisario danés, recogidas por la agencia de comunicación.

Según Jørgensen, incluso si se lograra restablecer la paz “mañana mismo”, las infraestructuras energéticas verían prolongados sus daños y las repercusiones se mantendrían en el tiempo. De esta forma, el Ejecutivo comunitario asume que los efectos del conflicto se prolongarán más allá del horizonte inmediato, obligando a los países a organizarse en torno a un consumo energético más contenido y sostenible.

A la preocupación generalizada por los precios, que ya ha derivado en una subida del índice de precios al consumo (IPC) en España hasta el 3,3% interanual por el encarecimiento de los carburantes —según el informe publicado por Funcas—, se suma la presión sobre sectores esenciales como la agricultura y la industria alimentaria. El incremento de los costes agrarios y la subida de fertilizantes y otras materias primas suponen, según el organismo, una amenaza directa para la cesta de la compra, anticipando nuevas dificultades para los consumidores.

El paquete de ahorro energético que Bruselas ha puesto sobre la mesa toma como referencia el plan de diez puntos presentado por la Agencia Internacional de la Energía. Entre las medidas destacadas figuran el fomento del teletrabajo, la reducción de los límites de velocidad en carretera, el aumento del uso del transporte público y la implantación de restricciones alternas para el uso de coches privados en grandes ciudades. También se menciona el uso compartido del vehículo, la conducción eficiente y, de forma específica, la sustitución progresiva de combustibles fósiles por biocombustibles, con el objetivo de reforzar la seguridad energética de la Unión.

Una Comisión Europea coordinada para prevenir un escenario de escasez: “Más vale estar preparados”

Jørgensen ha destacado que la Comisión ya ha activado planes para coordinar el llenado de los almacenamientos de gas y para reforzar la seguridad en el suministro petrolero, según ha relatado en rueda de prensa, recogida por Europa Press. Estas acciones buscan anticipar posibles tensiones adicionales que puedan surgir y garantizar así la preparación de la UE ante los próximos meses.

Por el momento, los ministros de Energía han considerado que la seguridad de suministro se mantiene “relativamente protegida”, gracias sobre todo a la diversificación de proveedores y a una menor exposición al Golfo, pero se detectan “tensiones en determinados mercados de productos”, en particular en el diésel y el combustible de aviación, con efectos directos en los precios de la electricidad.

El comisario ha añadido que un paquete ampliado de medidas para proteger a empresas y familias será presentado próximamente, aunque no se ha especificado una fecha concreta. Entre las herramientas en desarrollo figura la promoción de contratos por diferencia y acuerdos de compra de energía, instrumentos pensados para desacoplar los precios del gas de los de la electricidad y mitigar el impacto en los consumidores.

“Más vale estar preparados que lamentarlo después”, ha afirmado Jørgensen, que insiste, según la carta, en la capacidad de anticipación que ofrece la actual hoja de ruta europea, al tiempo que recuerda: “Los Estados miembros deben abstenerse de adoptar medidas que puedan aumentar el consumo de combustible, limitar la libre circulación de productos petrolíferos o desincentivar la producción de las refinerías de la Unión”.

La Unión Europea ha iniciado este viernes el proceso para la aplicación provisional del acuerdo de libre comercio negociado por Bruselas con los países de Mercosur, después de que Argentina y Uruguay hayan completado sus respectivos procesos de ratificación en las últimas horas. (Fuente: Comisión Europea)

Este mandato de contención se extiende a la recomendación de no relajar los esfuerzos en la transición hacia fuentes alternativas, como los biocombustibles, dadas las restricciones actuales y la dependencia del Golfo. La Comisión Europea, representada por Dan Jørgensen, ha reiterado que la coordinación, la flexibilidad y la preparación serán cruciales para afrontar la volatilidad energética derivada del conflicto, sin que se contemple un retorno a la situación previa a corto plazo.