Pedro Sánchez vuelve a criticar a Donald Trump en la prensa internacional y a los líderes políticos que “eligen el silencio”: “Se equivocan”

El líder del Ejecutivo escribe un artículo en ‘Le Monde Diplomatique’ en el que reivindica un mundo basado en reglas frente a aquellos que quieren romperlo por “intereses propios”. Advierte a la UE de que el conflicto en Oriente Medio se presenta como una prueba de fuego para renovarlo

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Imagen de archivo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (REUTERS/Toby Melville)
Imagen de archivo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (REUTERS/Toby Melville)

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, lleva días de vuelta de honor en los medios internacionales. Su rechazo firme contra los planes de EEUU e Israel en Oriente Medio y el clamor del lema que él abandera, el ‘no a la guerra’, han llevado a España a posicionarse como el único país europeo que se atreve a plantar cara a Washington más allá del discurso diplomático. De ahí que diarios como el británico Financial Times le hayan puesto el apodo de “la némesis de Trump en Europa” —así lo apoda el diario británico Financial Times—.

Esta vez, su última aparición ha sido a través de un artículo firmado por él publicado en el diario francés Le Monde Diplomatique. Allí, Sánchez ha cargado duramente contra las acciones del presidente estadounidense y la pasividad de los dirigentes políticos que, ante las agresiones, "eligen el silencio o una postura ambigua en lugar de defender el derecho internacional”. “Creen que las palabras no pueden dañar el orden internacional como lo hacen las bombas. Se equivocan”, ha añadido.

Sin mencionar de manera explícita a Trump, el líder español ha alertado sobre el peligro de potencias consolidadas y emergentes, que amenazan con romper las reglas internacionales “para adaptarlas a sus propios intereses”.

En este sentido, Sánchez ha identificado como ejemplos paradigmáticos la guerra de Rusia contra Ucrania, el “genocidio” en Gaza y las operaciones unilaterales de cambio de régimen impulsadas por Estados Unidos en Venezuela e Irán, todo ello, precisa, “sin buscar siquiera una apariencia de aprobación internacional”. Además, advierte sobre el uso instrumental del comercio, la tecnología o los flujos migratorios como “armas para influir en la geopolítica más allá de los espacios de conflicto armado”.

La renuncia a sostener las reglas lleva a la desintegración del sistema multilateral

Como ya hizo en un artículo para el diario The Guardian durante los ataques israelíes sobre la Franja de Gaza, Sánchez ha cargado duramente contra el silencio administrativo de las potencias medias. Su “renuncia” a sostener las reglas globales, ha dicho, “contribuye a su acelerado deterioro”. “Una vez que suficientes actores dejan de considerar relevantes las normas compartidas, el sistema comienza a desintegrarse, lo que genera precisamente el desorden que se pretendía evitar”, ha añadido.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha alertado este miércoles de que el Ibex 35 ha acumulado, en un mes de conflicto en Oriente Próximo, una caída del 9%, lo que ha supuesto que las empresas españolas han perdido más de 100.000 millones de euros de valor bursátil. (Fuente: Congreso)

Sánchez ha alertado de que la estabilidad, el crecimiento económico y la prosperidad que muchas sociedades han alcanzado “se apoyan en la existencia de un orden internacional estable y predecible". Sin él, situaciones como “una guerra prolongada en Oriente Próximo” que haga que el precio del petróleo llegue a 150 dólares por barril, o la interrupción de un tercio del suministro mundial de fertilizantes, provocarían una inestabilidad constante en los mercados y el colapso de las cadenas comerciales y energéticas. “Este escenario —ha advertido— no pertenece al terreno de la ficción, sino a la realidad emergente cada vez que se impone la ley del más fuerte.”

El presidente ha subrayado la importancia de fortalecer la capacidad de supervisión y cumplimiento de las reglas, ya que “durante demasiado tiempo, quienes vulneran las leyes han sido quienes duermen tranquilos, mientras los que las respetan se limitan a mostrar ‘profunda preocupación’”. El jefe del Ejecutivo ha subrayado en este sentido la Unión Europea debe dar ejemplo de que la gobernanza a través de reglas y soberanía compartida puede transformar “un continente históricamente devastado por la guerra en un espacio de cooperación, integración y desarrollo”.

Según Sánchez, la UE no solo deriva influencia de su peso económico y demográfico, sino que amplifica ese poder gracias a su integración en un sistema basado en el derecho y las instituciones comunes. La erosión del orden internacional, añade, afecta directamente al proyecto europeo al favorecer la política de fuerza de actores más grandes y agresivos y al convertir la interdependencia en un factor de vulnerabilidad, no de bienestar.

Sánchez termina matizando que la crisis actual no debe considerarse una inevitable decadencia del multilateralismo, sino que se presenta como una prueba “que se presenta una vez cada siglo” para renovarlo.