La calima puede tener consecuencias para tu salud: así es como afecta a tu organismo y a la calidad del aire

Conoce los síntomas más frecuentes y por qué la presencia de partículas en el aire puede resultar peligrosa

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Imagen de calima. (REUTERS/Borja Suarez)
Imagen de calima. (REUTERS/Borja Suarez)

La llegada de la calima ha pillado por sorpresa a la mayoría de canarios, que desde las primeras horas del día han visto cómo una densa nube de polvo en suspensión comenzaba a cubrir progresivamente el archipiélago.

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ya había advertido de este fenómeno, que se prevé especialmente intenso y que afectará a todas las islas, al menos hasta este miércoles.

Sin embargo, aunque para algunos este episodio meteorológico sea algo inofensivo y muy llamativo a nivel visual, realmente tiene efectos en nuestra salud y repercute especialmente en la calidad del aire de las islas.

Qué es y tipos de calima

Este fenómeno suele manifestarse como una especie de bruma con tonos amarillentos o anaranjados que enturbia el cielo. Su origen está en la llegada de diminutas partículas arrastradas por el viento desde zonas áridas del norte de África, especialmente del desierto del Sáhara.

No todos estos episodios son iguales. En su forma más habitual, se trata de una intrusión natural de materiales como arena fina, sales y otros compuestos minerales. Sin embargo, en determinadas circunstancias, pueden incorporar contaminantes procedentes de diferentes actividades humanas, como es el caso de los incendios, lo que multiplica su impacto negativo para la salud.

Cómo afecta a tu organismo

La exposición a este fenómeno puede tener diferentes efectos en nuestra salud, especialmente cuando el nivel de calima es alto. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte de que la presencia de partículas finas en la atmósfera está directamente relacionada con problemas de salud, ya que pueden ser inhaladas con facilidad y recalar en nuestro sistema nervioso.

Entre los efectos más inmediatos destacan la irritación de ojos, nariz y garganta, así como la aparición de tos, congestión nasal o sensación de sequedad en las vías respiratorias. El riesgo es mayor en determinados grupos de población.

El Instituto Volcánico de Canarias presenta la sonificación de los últimos registros sísmicos en la isla de Tenerife, dos días antes del terremoto de 4,1 entre Tenerife y Gran Canaria.

Las personas con enfermedades respiratorias, como asma o enfermedad pulmonar crónica, pueden sufrir un empeoramiento de sus síntomas. Las personas con problemas cardiovasculares también pueden tener complicaciones, ya que diversos estudios han vinculado la exposición a partículas en suspensión con un incremento del riesgo de problemas cardíacos.

Cuando el polvo permanece durante varios días, es habitual que aparezcan dolores de cabeza, sensación de malestar generalizado o cansancio. A esto se suma el impacto indirecto de la baja visibilidad, que puede dificultar la conducción y aumentar el riesgo de accidentes, por lo que se recomienda extremar la precaución.

Precauciones ante un episodio de calima

Durante estos episodios, los expertos recomiendan reducir al máximo la exposición al aire, especialmente en las horas de mayor concentración. Es aconsejable evitar el ejercicio físico al aire libre, ya que aumenta la inhalación de partículas. En casa, mantener puertas y ventanas cerradas ayuda a limitar la entrada de polvo.

También es importante hidratarse bien y cuidar a las personas más vulnerables de la familia, como pueden ser niños o ancianos. En caso de molestias persistentes, es recomendable que consultes tu situación con un profesional de la salud, ya que puede examinar tu caso y darte un diagnóstico más preciso.