Alemania, España e Italia, a la cabeza de la UE en concesión de nuevas ciudadanías: sirios, marroquíes y albaneses, los principales beneficiarios

El número de nacionalizaciones en la Unión Europea creció más de un 11% en un año y alcanzó su nivel más alto de la última década, según datos de Eurostat

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Imagen de archivo de banderas de la Unión Europea frente a la sede de la Comisión Europea en Bruselas. EFE/EPA/OLIVIER HOSLET
Imagen de archivo de banderas de la Unión Europea frente a la sede de la Comisión Europea en Bruselas. EFE/EPA/OLIVIER HOSLET

La obtención de la ciudadanía en un país de la Unión Europea representa para miles de personas la posibilidad de acceder a mayores derechos, estabilidad y oportunidades. Este proceso, que implica no solo el cumplimiento de requisitos legales sino también decisiones políticas y sociales, se ha convertido en un indicador clave de las tendencias migratorias y de integración dentro del bloque comunitario.

En la última década, la movilidad dentro de la Unión Europea y desde países terceros hacia sus Estados miembros ha experimentado cambios sustanciales, impulsados tanto por factores económicos como por crisis internacionales.

La guerra civil en Siria, la inestabilidad en otras regiones de Oriente Medio y el norte de África, así como las oportunidades laborales y familiares que ofrece Europa, han incrementado la demanda de nacionalizaciones en los países miembros.

Récord de ciudadanías en la UE

Durante 2024, la concesión de ciudadanías en la Unión Europea alcanzó una cifra récord. Cerca de 1,2 millones de personas obtuvieron la nacionalidad del país donde residían, lo que supuso un aumento del 11,6 % respecto al año anterior, según datos publicados por Eurostat. Este crecimiento no solo refleja el aumento de solicitudes, sino también una respuesta de los Estados miembros ante la realidad demográfica y la necesidad de integración de nuevas poblaciones.

Alemania, España e Italia se consolidaron como los principales países otorgantes de nuevas ciudadanías dentro del bloque. Alemania encabezó la lista con 288.700 concesiones, seguida de España con 252.500 e Italia con 217.400. Entre los tres sumaron más de la mitad de todas las nuevas ciudadanías concedidas en la Unión Europea durante el año.

Según el informe de Eurostat, la gran mayoría de los nuevos ciudadanos europeos eran originarios de países extracomunitarios, representando el 88% del total. El grupo de ciudadanos de otros Estados miembros de la UE alcanzó el 10,6%. La comparación con los datos de 2014 muestra un aumento significativo, ya que entonces el número de nacionalizaciones fue de 762.100, lo que supone un crecimiento del 54,5% en la última década.

Sirios, marroquíes y albaneses son los tres principales beneficiarios de las ciudadanías de la UE
Gráfico sobre el origen de los principales ciudadanos beneficiarios de la ciudadanía en países miembros de la UE en 2024 (Eurostat)

El perfil de los beneficiarios varió según el país. A nivel general, los ciudadanos sirios encabezaron la lista con 110.100 nuevas ciudadanías, seguidos por los marroquíes, que sumaron 97.100, y los albaneses, con 48.000. En Alemania, la mayoría de los nuevos ciudadanos procedía de Siria y Turquía, reflejando el impacto de la crisis siria y la presencia histórica de la comunidad turca en ese país.

En España, los solicitantes latinoamericanos y marroquíes constituyeron el principal grupo de nuevos ciudadanos, mientras que en Italia predominó la nacionalización de personas originarias de Albania y Marruecos.

Suecia lidera en tasas de naturalización

Las tasas de naturalización, que calculan el número de nacionalizaciones en relación a la población extranjera residente, difieren entre los Estados miembros. Suecia presentó la tasa más alta, con 7,5 de cada 100 residentes no nacionales accediendo a la ciudadanía.

Suecia registró la tasa de naturalización más alta en 2024
Gráfico sobre la tasa de nacionalización de 2024 en la UE (Eurostat)

Italia alcanzó una tasa de 4,1, y tanto España como los Países Bajos registraron un 3,9. En contraste, Lituania, Bulgaria y Estonia presentaron los valores más bajos, con tasas inferiores al 0,5%. La diversidad en los procedimientos y requisitos para acceder a la nacionalidad influye directamente en estos resultados.

En algunos países, los trámites resultan más ágiles y accesibles, mientras que en otros las exigencias de residencia, conocimiento del idioma o integración social pueden suponer una barrera adicional para los solicitantes.

Los extranjeros en España viven muchos choques culturales cada día.

El aumento en la concesión de ciudadanías dentro de la Unión Europea pone de manifiesto la importancia de las políticas de integración y la adaptación de los marcos legales a una realidad migratoria en constante cambio. Al mismo tiempo, la nacionalización se convierte en una herramienta fundamental para la cohesión social y el fortalecimiento de las comunidades en los Estados miembros.