Una mujer muere poco después del despegue de un vuelo de más de 14 horas: “Había un olor nauseabundo”

Sucedió a bordo de un avión, una hora después de comenzar un trayecto Hong Kong-Londres, tras lo cual se envolvió el cadáver y se trasladó a una cocina que tenía el suelo calefaccionado

Guardar
Una mujer muere poco después
Una mujer muere poco después del despegue de un vuelo de más de 14 horas: “Había un olor nauseabundo” (Shutterstock).

El domingo, 15 de marzo, una mujer de unos 60 años murió a bordo de un Airbus A350-1000 de British Airways que volaba desde Hong Kong (China) a Londres (Reino Unido). Había pasado alrededor de una hora desde el despegue, quedando por delante alrededor de trece horas de vuelo.

“Obviamente la familia de la mujer estaba consternada, al igual que la tripulación. Muchos querían volver a Hong Kong” - relató una fuente conocedora del caso a The Sun -, siendo aterrizar en el aeropuerto más cercano una medida habitual cuando tiene lugar cualquier situación de mínimo riesgo o emergencia en el interior de un avión, pero “siendo sinceros, si un pasajero ya ha fallecido, no se considera una emergencia”.

Descartada la posibilidad de volver al aeropuerto de origen, la cuestión pasó a ser otra: qué hacer con el cadáver. No existe legislación internacional que establezca el protocolo a seguir en estos casos, quizás debido a que el fallecimiento de un pasajero representa - de acuerdo con un estudio publicado en 2013 por The New England Journal of Medicine - un 0,3% de las emergencias en vuelo.

Un Hombre Se Sube Al Techo De Un Avión En El Aeropuerto De Valencia Con Una Mochila Y Provoca Un Retraso De Dos Horas En El Vuelo

La tripulación envolvió el cuerpo y lo llevó a una cocina con el suelo calefaccionado

El Dr. Paulo Alves, director médico mundial de salud aeronáutica en MedAire, explicó para el HuffPost el procedimiento habitual en situaciones como esta: “Para tratar el cuerpo con dignidad y respeto, y al mismo tiempo minimizar las molestias al resto de los pasajeros, la tripulación cubre al fallecido con una manta. Se puede cambiar de asiento a los pasajeros cercanos si hay espacio. El cuerpo puede trasladarse a una zona menos transitada, como una fila vacía, si está disponible. En caso contrario, permanece en su asiento original, con el cinturón de seguridad abrochado para evitar desplazamientos durante el vuelo”.

En este caso se consideró, en un principio, encerrarlo en uno de los aseos de la aeronave, pero la tripulación rechazó esta propuesta y optó por envolver el cuerpo y trasladarlo a una cocina - con suelo calefaccionado, algo que la tripulación no tuvo en cuenta - en la parte trasera del avión. El calor acelera la descomposición; y además es habitual que, después de la muerte, la relajación muscular provoque la liberación de desechos como las heces y la orina.

Poco antes del aterrizaje, varios pasajeros empezaron a quejarse de un “olor nauseabundo” que llegaba, precisamente, desde la parte trasera del avión. Una vez en tierra, investigadores de la policía británica subieron a la aeronave para realizar las primeras comprobaciones, lo que alargó la espera de los 331 pasajeros que se encontraban a bordo otros 45 minutos.

No ha trascendido la causa de la muerte de la mujer, si bien el suceso ha sido confirmado por British Airways. Según la aerolínea, que no ha recibido ninguna queja formal y ha transmitido sus condolencias a familiares y allegados de la pasajera fallecida, la tripulación siguió correctamente todos los procedimientos establecidos para gestionar una situación así, señalando, sin embargo, que no existe un protocolo único para afrontar el fallecimiento de un pasajero durante un vuelo. De acuerdo con The Sun, varios miembros de la tripulación se vieron afectados psicológicamente por la situación y solicitaron la baja médica.