Condenan a un cazador por matar a ‘Nenúfar’, una lince ibérica que tenía cuatro crías: multa de 100.800 euros e inhabilitación de tres años

La organización WWF considera que a nivel penal la condena es insuficiente, puesto que solicitaba tres años de prisión

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Lince ibérico. (Antonio Liébana/WWF)
Lince ibérico. (Antonio Liébana/WWF)

El 14 de junio de 2019, el cuerpo de Nenúfar —una hembra de lince ibérico que había sido reintroducida en febrero de 2017 dentro del Proyecto de recuperación de la especie en los Montes de Toledo— fue hallado por un agente medioambiental en el municipio de Menansalbas (Toledo) con una herida de bala.

En el momento de su muerte, Nenúfar estaba criando cuatro cachorros. Uno de ellos fue hallado muerto pocos días después y la necropsia reveló que había fallecido por hambre y deshidratación. El resto, aunque no fueron encontrados, se cree que tampoco sobrevivieron, ya que dependían de su madre para alimentarse.

La Guardia Civil del SEPRONA consiguió localizar e identificar al acusado, un hombre que estaba cazando zorros sin licencia en vigor y en un periodo sin autorización para ello. En una primera declaración, el cazador reconoció haber disparado a un animal que creyó que era un zorro, pero que pudo haberse equivocado; más tarde, negó cualquier tipo de error y afirmó que había disparado a un zorro. Sin embargo, los agentes no encontraron restos de ningún zorro disparado y la munición hallada en el cuerpo de la lince ibérica era similar a la utilizada por el acusado.

Por este motivo, el Juzgado de lo Penal n.º 3 de Toledo ha condenado al hombre por imprudencia grave en un delito contra la fauna a una multa de 1.440 euros (cuatro meses a razón de 12 euros diarios), inhabilitación para cazar durante tres años y el pago de responsabilidad civil a la Junta de Castilla-La Mancha de 100.800 euros.

Ejemplar de lince ibérico. (Rafael Bastante/Europa Press)
Ejemplar de lince ibérico. (Rafael Bastante/Europa Press)

WWF celebra la condena, pero la considera “insuficiente”

El lince ibérico se encuentra actualmente catalogado como “vulnerable” por la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), aunque en el momento de los hechos estaba “en peligro de extinción”. La especie está protegida a nivel estatal a través del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y autonómico por el Catálogo Regional de Especies Amenazadas en Castilla-La Mancha.

WWF España, que se personó como acusación popular en este caso, ha celebrado la condena del acusado, pero cree que la pena es insuficiente. La organización considera que “no debería haber quedado solo en imprudencia grave, sino en un delito doloso y que habría que haberle condenado no solo por la muerte de Nenúfar, sino también por el cachorro encontrado muerto”.

Es por ello por lo que solicitaba tres años de prisión, cinco de inhabilitación para la caza y 270.000 euros de indemnización por responsabilidad civil. La sentencia aún no es firme y puede recurrirse.

Silvia Díaz, técnica del programa de Especies de WWF España, ha destacado que “es intolerable que todavía se produzcan este tipo de crímenes contra especies protegidas tan valiosas como el lince ibérico. Disparar a un lince es un delito contra la fauna. Además, en el caso de Nenúfar, estaba criando a cuatro cachorros, por lo que consideramos que es aún más grave”.

En un esfuerzo por salvar a uno de los felinos más amenazados del mundo, WWF organiza la liberación de varios linces ibéricos en un entorno protegido. Observa el momento en que estos majestuosos animales, equipados con collares de seguimiento, dan sus primeros pasos hacia una nueva vida en libertad.

Delitos “devastadores para la biodiversidad”

Tal y como señalan desde WWF, después de los atropellos, “los disparos, las trampas ilegales y el veneno suponen la segunda causa de mortalidad no natural para la especie”. La organización destaca que estos “delitos contra la fauna silvestre no son menores”, sino “devastadores para la biodiversidad”.

“A pesar de su gravedad, este tipo de casos tardan mucho en llegar a juicio y, por desgracia, existe una gran impunidad para los delincuentes, especialmente en casos de caza ilegal. Además, las sentencias no siempre son lo suficientemente disuasorias”, explican, añadiendo que “se estima que se detecta menos de un 10 % de las muertes de lince por estas causas”.

Es por este motivo por lo que desde WWF se propone realizar una “adecuada transposición de la Directiva Penal Ambiental que consiga luchar de manera más eficaz contra este tipo de delitos para que no queden impunes”. Además, recuerdan que España debe incorporar esta Directiva a su legislación nacional antes del 21 de mayo de 2026.