Esto es lo que pasa si consumes chía todos los días, según un doctor: “Cuando la digestión funciona mejor, el cuerpo también descansa mejor”

Estas semillas suelen incluirse en desayunos y meriendas saludables

Guardar
Semillas de chía con yogur y fruta (Freepik)
Semillas de chía con yogur y fruta (Freepik)

El consumo de semillas de chía se ha popularizado en los últimos años como parte de una alimentación saludable. Este pequeño alimento, que suele añadirse a yogures, batidos o desayunos, ha ganado protagonismo en redes sociales gracias a su perfil nutricional y a los supuestos beneficios que aporta al organismo. Sin embargo, más allá de la moda, ¿qué ocurre realmente en el cuerpo cuando se consume chía todos los días?

La respuesta no es única ni inmediata, pero distintos especialistas coinciden en que su ingesta regular puede tener efectos interesantes, especialmente relacionados con la digestión, la saciedad y el descanso. El doctor David Céspedes explica, a través de un vídeo difundido en sus redes sociales (@dr.davidcéspedes), qué pasa en nuestro organismo si consumimos chía cada día.

En primer lugar, el experto destaca su impacto en el control del apetito. “Al ser rica en fibra soluble y al mezclarlo con agua, forma un gel que aumenta tu saciedad”, afirma. Este fenómeno tiene una consecuencia directa en la conducta alimentaria: “Por eso es mucho más fácil reducir el apetito y reducir los antojos”. Es decir, la chía puede convertirse en una aliada para quienes buscan regular la cantidad de comida que ingieren a lo largo del día.

Este mismo mecanismo también influye en el sistema digestivo. Tal y como señala el especialista en su publicación, “ese mismo efecto hace que tu digestión sea mucho más lenta y estable, lo que ayuda a tu microbiota y a prevenir el estreñimiento”. Una digestión más pausada permite una mejor absorción de nutrientes y contribuye al equilibrio de las bacterias intestinales, un aspecto cada vez más relacionado con la salud general.

Por qué es tan importante qué comemos y no tanto la hora a la que comemos

La chía ayuda a mejorar el descanso

Además, el doctor Céspedes vincula el buen funcionamiento digestivo con el descanso. “Cuando la digestión funciona mejor, el cuerpo también descansa mejor”, sostiene. Esta relación, aunque menos evidente, se apoya en la idea de que un organismo equilibrado tiende a regular mejor sus ciclos, incluido el sueño.

En este sentido, la composición de la chía también juega un papel relevante. “De hecho, la chía aporta triptófano, un precursor de la serotonina y de la melatonina, claves para la relajación y el sueño”, explica el doctor. Estas sustancias están directamente relacionadas con el estado de ánimo y los ritmos circadianos, lo que refuerza la idea de que ciertos alimentos pueden influir en cómo dormimos.

A los beneficios digestivos y del descanso se suman otros de carácter más estructural. “Además, aporta minerales y antioxidantes que ayudan a reducir la inflamación y mantener los huesos fuertes”, añade. Este perfil nutricional convierte a la chía en un complemento interesante dentro de una dieta equilibrada, especialmente por su densidad de nutrientes en pequeñas cantidades.

Por último, el especialista subraya la importancia de cómo se consume. “Si la combinas con proteína, tienes un desayuno sencillo y completo”, concluye. Esta recomendación apunta a la necesidad de integrar la chía dentro de un patrón alimentario variado, en lugar de considerarla un producto milagro por sí solo.